domingo, 15 de enero de 2017

Y dicen que... "no hubo una guerra" (II)


Y dicen que... "no hubo una guerra" (II)

Reproducimos fragmentos de documentos y declaraciones efectuadas por miembros de la Conducción Nacional de Montoneros; la banda de terroristas homicidas entrenados en Cuba, a quienes la actual izquierda argentina, que niega la existencia de una Guerra Revolucionaria en los '70, denomina "militantes populares"... "jóvenes idealistas"... "opositores políticos".


Párrafo de entrevista a un dirigente montonero publicada por el diario oficial cubano GRANMA diciembre de 1970. Reproducida en la revista argentina Cristianismo y Revolución Nº 28 y digitalizada en la web Ruinas Digitales.
¿Cuál es la estrategia revolucionaria de la organización?
La Guerra Popular, que debe ser total, nacional y prolongada. Le digo total, porque supone la destrucción del Estado capitalista y de su ejército, como previos a la toma del poder por el pueblo.
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Carta de Montoneros a Perón
9 de febrero de 1971
"Tenemos clara una doctrina y clara una teoría de la cual extraemos como conclusión una estrategia también clara: el único camino posible para que el pueblo tome el poder para instaurar el Socialismo Nacional, es la Guerra Revolucionaria total, nacional y prolongada, que tiene como eje fundamental y motor al peronismo.
"El método a seguir es la guerra de guerrillas urbana y rural. Esto no es un capricho, es una necesidad: a carencia de potencia recurrimos a la movilidad; en fin, no es nada nuevo pero no por ello deja de ser eficaz".
http://www.cedema.org/ver.php?id=226
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Construir el Poder Popular
Declaración leída por los líderes de Montoneros y Fuerzas Armadas Revolucionarias Mario Firmenich y Roberto Quieto, inmediatamente después de constituirse el gobierno constitucional peronista presidido por Héctor Cámpora.
"Nuestra estrategia sigue siendo la Guerra Integral, es decir la que se hace en todas partes, en todos los momentos y por todos los medios, con la participación de todo el pueblo en la lucha y utilizando los más variados métodos de acción, desde la resistencia civil, pasando por las movilizaciones, hasta el uso de las armas".
Militancia Nº 1
Junio de 1973
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Discurso de Firmenich en mitin celebrado en la Cancha de Atlanta el 22 de agosto de 1973
Gobierno constitucional peronista presidido interinamente por el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri, tras la renuncia de Héctor Cámpora exigida por Perón. Al mes siguiente, Cámpora sería expulsado del Movimiento Peronista por "traición y complicidad con las organizaciones subversivas".
"La estructura de la JP, al igual que la estructura del Partido Justicialista, la debemos utilizar para organizar los barrios, manzana por manzana, porque esto tiene un valor estratégico, porque el día que intenten otro zarpazo nos tienen que encontrar en todos los barrios organizados y pertrechados para resistir ahí. Efectivamente, esa es la retaguardia de un Ejército Popular".
http://www.elortiba.org/pdf/22_agosto_1973.pdf
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PARTE DE GUERRA
Formosa, 6 de octubre de 1975
Gobierno constitucional peronista presidido por María Estela Martínez de Perón
"El día 5 de octubre nuestra Organización lleva a cabo la acción militar más importante realizada en nuestra patria para lograr su definitiva Liberación Nacional y social. La misma consistía en la ocupación militar de la ciudad de Formosa, con centro en el Regimiento 29 de Infantería de Monte, a los efectos de recuperar armamento y mejorar el pertrechamiento del Ejército Popular.
Con esta acción nuestra Organización comienza a desarrollar un Ejército regular que junto al conjunto del accionar militar y paramilitar que ya se ha efectuado y que se seguirá haciendo, perfilan ya claramente las sólidas bases de un Ejército que nutriéndose del Pueblo, se irá desarrollando progresivamente como una de las fuerzas decisivas que permitirán la toma del poder del Pueblo en la Patria".
Evita Montonera
Revista oficial de Montoneros
Nº 8 - octubre 1975


Nota: en el ataque al Regimiento, los montoneros tuvieron 11 bajas mortales y asesinaron a diez soldados conscriptos, un sargento, un subteniente y a un policía. Su única "victoria" fue que, tras fracasar en su intento de copar la unidad, 15 de los 26 asaltantes consiguieran huir. Algunos de ellos, heridos.
Para una reconstrucción del ataque:
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Hacia la construcción del Ejército Montonero
"Montoneros ya tiene una experiencia que le permite conducir acciones militares y paramilitares con la participación de sus cuadros y de miles de activistas del movimiento. Nos proponemos ahora dar un nuevo salto: la construcción del ejército popular, el Ejército Montonero, que supere todas las experiencias anteriores del peronismo.
Para esto es necesario dar varios pasos:
1- Construir una estructura especializada de combate y continuar desarrollando las milicias que en sus acciones permitan combinar las operaciones militares con las paramilitares. Avanzar en la construcción de un ejercito regular requiere especializar las tareas militares. Los soldados de este ejército deben irse capacitando en el manejo de armamento pesado, y deben recibir una instrucción que les permita encarar operaciones de envergadura y complejidad superior, dando continuidad a este accionar. Pero los soldados del Ejército Montonero son militantes; su práctica militar es prioritaria pero no exclusiva. Estos soldados desarrollan al mismo tiempo que se capacitan y operan militarmente, tareas políticas en las agrupaciones.
2- Las milicias están integradas por activistas y militantes que no pertenecen a una estructura militar estable. Su accionar paramilitar corresponde a las necesidades inmediatas de los frentes, o participan con otras estructuras -militares o milicianas- en operaciones masivas conducidas por Montoneros.
3- Para este nuevo nivel de enfrentamiento con el enemigo es necesario ampliar las estructuras de apoyo al combate en el seno del pueblo, es decir, la logística. Esta logística tiene una sola forma de construirse, y es organizando (sic) la organización popular.
El desarrollo de estructuras permanentes de combate, la creación y desarrollo de las milicias, la combinación del accionar militar y paramilitar en operaciones masivas, la incorporación de nuevas armas producidas o recuperadas, el desarrollo de la logística con la participación del conjunto del Movimiento, el desarrollo de la vanguardia organizada políticamente, la realización de campañas militares, son los pasos que hemos dado y el camino a recorrer en la construcción de nuestro ejército popular: el Ejército Montonero".
Evita Montonera
Revista oficial de Montoneros
Nº 8 - octubre 1975
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Argentina, país en guerra
El texto que ahora recoge Cuadernos Políticos es la versión íntegra de una entrevista realizada a un miembro -no identificado- de la Conducción Nacional de Montoneros.
CONCEPCIÓN MILITAR
CP.
Durante la entrevista has hecho referencia a los aspectos militares de la lucha. Sabemos que a este respecto, Montoneros tiene un planteamiento bastante definido, en el sentido de construir un ejército. ¿Dónde y cómo se formará? ¿Cómo se avizora el problema de la toma del poder?
"Nosotros en la Argentina para desarrollar nuestra fuerza partimos de un planteo de fuerza irregular. Lógicamente, al principio eran grupos especiales de combate, después los coordinamos con las milicias que son grupos más irregulares, bastante irregulares, pero que nosotros le fuimos dando cada vez más formación de tipo militar. Las milicias son estructuras cuyo esqueleto está constituido por militantes de nuestro partido y de las agrupaciones políticas de nuestro movimiento.
Después empezamos a formar un ejército, o sea, definimos que teníamos que formar un ejército regular. Empezamos a trabajar en eso seriamente y logramos formar un manual enorme, un manual creado por nosotros pero tomando todo lo que el ejército, las fuerzas regulares nos daban, y empezamos a formar un ejército regular con una idea un poco lineal, pensando que teníamos que formar una fuerza que fuese del grupo a secciones, a compañías, a batallones, etcétera. Incluso hacia 1975, en la regional Buenos Aires, que es la regional más grande, teníamos cinco columnas, de cada una de esas columnas formamos una compañía y le pusimos a todo eso el batallón "Fernando Abal Medina".
Y realmente hicimos estragos, hicimos una campaña militar muy buena, pero llegamos a una conclusión: no se puede formar un ejército regular en las ciudades, no se puede formar un ejército de magnitud en las ciudades. Un ejército sin retaguardia no puede operar; descubrimos que hay un límite para un ejército regular en la ciudad, que está dado por la retaguardia que se puede tener. La retaguardia puede ser más grande o más chica según sea la situación represiva, según sea la correlación de fuerzas. Le llamamos retaguardia a la población en la cual ese ejército se reabsorbe, y de donde surge para operar. Entonces descubrimos que eso que nosotros teníamos no era un ejército en el sentido estricto, sino lo que nosotros llamamos una formación reagrupable, que es una estructura militar que opera como ejército regular pero se aproxima al objetivo como fuerza irregular y se retira del objetivo otra vez como fuerza irregular, o sea, pequeños grupos con gran capacidad operativa, pero también gran capacidad de agruparse y de reabsorberse.
(...) Lo que ahora nos hemos fijado como objetivo es tener ese ejército donde todos son oficiales, hasta los soldados, y eso lo tenemos en nuestra estructura. Hay que verla funcionar para darse cuenta de que es un ejército.
Por ejemplo, a fines del 76, en la última campaña militar que nosotros hicimos, que duró dos meses, definimos que no operara a un tiempo más gente que un pelotón, a fin de ampliar el número de gente instruida, ampliar el número de gente en (sic) capacidad de mandar un grupo y mantener el criterio de no exponernos a grandes derrotas. Los soldados que son compañeros que no pertenecen al partido -son compañeros del movimiento- son conducidos (tres soldados) por un aspirante, y esos cuatro compañeros son capaces de ejecutar a un general del enemigo (como se ha hecho, hemos ejecutado a un general con uno o dos pelotones de esos).
Bueno, esa es nuestra fuerza y ahí está la cabeza de lo que en algún momento podrá ser un ejército. Nosotros, necesariamente, por más que nos planteemos el problema de una guerra, tenemos que pasar por esas etapas de procesos insurreccionales parciales para tener cada vez más capacidad bélica propia. Pero nosotros no podemos tomar el poder con esos procesos insurreccionales parciales, solamente con la fuerza que formamos ahí. Tenemos la tesis de que el ejército enemigo se tiene que fracturar.
Pensamos que por ahí pasa nuestra posibilidad de constituir una fuerza capaz de enfrentar una guerra como la que probablemente nos plantee el imperialismo.
Nosotros pensamos que el proceso pasa por ahí, que no ganamos nada con preocuparnos ahora por el problema de formar un gran ejército regular, que ya hemos visto que no se puede. En Tucumán lo intentó el PRT sin éxito hasta ahora. Nosotros lo intentamos en la ciudad más grande del país, y llegamos a tener nuestro gran batallón; no fracasamos pero descubrimos que no podíamos seguir, que a ese mismo batallón no lo podíamos armar, que, además, si lanzamos 100 compañeros contra un cuartel nos matan 60 o 70: ahora son bunkers y no se puede. Hay que saber leer la relación de fuerza. Ahora lo que tenemos son muchos pelotones de 3 soldados y un jefe y los hostigamos con ellos. En la última campaña militar hicimos 87 operaciones militares en 21 meses en los cuales no tuvimos ni una baja.
Estamos conformes con tener un buen grupo y estar perfectamente armados, con buenos oficiales, por columna y, eso sí, mucha milicia, porque a los milicianos nosotros les damos la misma instrucción militar que a los soldados. Lo que tienen distinto, es el armamento que ellos pueden conseguir, objetivos distintos, formas de operar; tienen más flexibilidad.
Hablar de momento insurreccional en la Argentina no es ninguna fantasía puesto que hubo cientos de oportunidades. En el 69, hubo muchas insurrecciones parciales. Nosotros hablamos de insurrección no en el sentido de los clásicos; como decían Marx, Lenin, con la insurrección no se puede jugar, hay que lanzarla sólo cuando se puede tomar el poder, nosotros tampoco podemos jugar, pero no tenemos ninguna obligación de tomar el poder cuando lanzamos una acción, porque hemos construido nuestra fuerza con la tesis, con el principio, de la guerra prolongada".
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Cuadernos Políticos, Nº 11
México, D.F. editorial Era
enero-marzo 1977
pp. 87-102
Fuente: El Ortiba
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Conducción Nacional de Montoneros
Roma, 1978 - Resolución 001/78
“Todos los miembros del Partido Montonero son a la vez, mientras permanezca esta situación de guerra, integrantes del Ejercito Montonero u Oficiales de las Milicias Montoneras.”
(E. Anguita y M.Caparros: “La Voluntad”, Tomo III, Pág. 366, Bs. As, 1998)
"Nos trazamos el objetivo de ir constituyendo con otras organizaciones el Movimiento Armado Peronista, que junto a otros grupos armados desarrollará la Guerra Popular para la toma del Poder y la puesta en marcha del Socialismo Nacional".
"Así hablan los montoneros". Cristianismo y Revolución Nº 26 - Nov-Dic de 1970.
En fin, estimado lector, las citas de documentos de este tenor serían, sin exagerar... infinitas, y están a su disposición tanto en ediciones papel (libros sobre los setenta) como en Internet: las revistas oficiales de Montoneros "Evita Montonera" o "Descamisados", etc. Por lo cual, finalizamos aquí esta nota.
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