domingo, 5 de febrero de 2017

Fidel Castro: el hombre de Washington (Parte II)

Publicado el 14 dic. 2016
La Otra Campana Nº 20 – Fidel Castro: el hombre de Washington (Parte II)
Santiago Roque Alonso, en esta Segunda Parte, en principio complementa y comenta nuevos antecedentes que le fueron aportados en las dos últimas semanas – como consecuencia de lo tratado en el Programa anterior- relacionados con la intervención de Fidel Castro en el “Bogotazo” y la sospechosa participación que tuvo el Gobierno Argentino (Perón) en el apoyo al escape de los estudiantes cubanos (dos de ellos declaradamente comunistas) involucrados con la insurrección en Bogotá.
A continuación, Alonso expone la estrecha relación de la ascensión de Castro al poder en Cuba, lo que fue facilitado y promovido por el “Cuarto Piso del Departamento de Estado (USA)”, como lo atestigua el último embajador norteamericano Earl Smith ante el dictador Fulgencio Batista. Castro no conquistó el poder en Cuba como consecuencia de una victoria militar, sino que le fue regalado o entregado por el vacio diseñado y generado por el gobierno norteamericano a través de la CIA, el Departamento de Estado y de Defensa, y otras agencias gubernamentales.
De esta forma, Alonso demuestra que Fidel Castro nunca fue el enemigo real y por antonomasia del Imperio Norteamericano, sino una necesidad alentada y sostenida por los EE.UU. para justificar dialécticamente su penetración y dominación en América Latina. El Régimen Castrista fue cómplice e indisimulablemente consciente de su rol funcional para que EE.UU. alcanzara sus objetivos de opresión imperial en América Latina.
Esa es la razón por la cual “Fidel Castro fue el hombre de Washington”, o sea: un simple generador de situaciones conducentes al desarme, debilitamiento y pérdida de la soberanía e independencia de los pueblos americanos.
• En la Primera, desarrollada en el presente programa, trata la cuestión de Castro y su relación con el asesinato de Eliécer Gaitán, lo que originó el acto insurreccional popular más devastador sufrido en América del Sur y que no ha sido superado en magnitud (“Bogotazo” - abril 1948), con lo que se justificó dialécticamente la confrontación comunismo Vs anticomunismo a escala mundial (primer acto de la Guerra Fría) y, simultáneamente, dio inició a la Guerra Civil en Colombia de casi 70 años de duración.
Sirvió como excusa para la intervención norteamericana en América del Sur y Central, y de esa manera fundamentó su posterior y completa dominación imperial.