domingo, 30 de abril de 2017

El linchamiento de Balbo, el muerto de la Mona, y la lumpenización de Córdoba la Docta



El linchamiento de Balbo, el muerto de la Mona, y la lumpenización de Córdoba la Docta




El linchamiento de Balbo
Córdoba la Docta, la ex provincia industrial que consagró presidente a Macri, se encuentra en el tope del ranking de indigencia y de pobreza según el INDEC, registrándose así el hundimiento de amplias capas de su población en la desesperación y la anomia. Qué se refugia en el fanatismo del futbol, y en las bailantas con las que la Mona Giménez las expolia. Y es contenida con un código de faltas agresivo, que pena el “merodeo” y la “conducta sospechosa”, y se desmadra cuando la represión está ausente. Siendo este el resultado de un gobierno radical que con Angeloz y Mestre se eternizó 16 años en el poder, proseguido por un gobierno peronista ejercido por la dupla De la Sota Schiaretti, que hace 18 años está enquistado en el mismo, y culminó una notable tarea de expulsión social y movilidad social descendente.
Por Javier Llorens


Como un cuento futbolero de Eduardo Galeano con título “El partido debe seguir”, el partido siguió tranquilamente no obstante la salvaje muerte de Emanuel Balbo en el estadio cordobés Kempes, propinada en la tribuna Willington por hinchas de Belgrano, mientras se disputaba el tradicional partido entre Belgrano y Talleres.

Paralelamente sucedió en Córdoba la muerte de Pablo Javier Villafañe, por aplastamiento en la congestionada  bailanta “Sargento Cabral” de la Mona Gimenez. Quién no obstante fue sacado rápidamente de ella por una ventana y depositado en la vereda, para que la  bailanta continuara imperturbablemente. Y los responsables de la bailanta con la Mona a la cabeza, no aparecieran como responsables de ella.

Estos hechos lamentables e indignantes, tiene como sustrato un agudo proceso de pauperización del Gran Córdoba. Que lo puso recientemente en manifiesto el INDEC, al señalar que en el segundo semestre del 2016 el Gran Córdoba encabeza el ranking de indigencia del país, con un 10,8 % de indigentes. 4,7 puntos sobre el promedio nacional de 6,1%, o sea un 77 % más que este.  Y está en el cuarto puesto de la tabla de pobreza, con un 40,5 % de pobres. 10,2 puntos sobre el promedio nacional de 30,1 %, o sea un 34 % mas que este. Mientras que Rio Cuarto luce un 29,2 % de pobres y un 7 % de indigentes. Totalizando así estos dos distritos 668 mil pobres, y entre ellos 177 mil indigentes.


El linchamiento de Balbo 
El triunfo de la pobreza y su decepción

Casualmente ese caudal de 668 mil pobres, casi se corresponde con la diferencia de 678 mil votos que saco la Alianza Cambiemos con respecto la Alianza Frente para la Victoria, en la 2da vuelta electoral del 22 de noviembre del 2015. En la que Córdoba por su parte aportó una diferencia de 930 mil votos a favor de Cambiemos, que fueron la clave del triunfo de esta alianza. Que obtuvo en Córdoba un 71,5 % de los votos, contra el promedio de 51,3 % de esa alianza en el orden nacional.


Al respecto, fue notable el aporte de votos a favor de Cambiemos por parte de la clase baja cordobesa. Que no había sido permeable a la penetración del kirchnerismo, pero que fue seducida notablemente por los eslóganes macristas de Durán Barba, de “podes estar mejor” y “pobreza cero”, que penetró profundamente como cuchillo en la manteca en ella.

El notable triunfo de Cambiemos en Córdoba, fue posibilitado también por el ostensible sabotaje que hizo el peronismo cordobés al candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli. Operando directamente a favor de la candidatura de Mauricio Macri, al punto que en muchas mesas de votación, no había boletas a favor de Scioli.

Esta curiosa traición cordobesa, tiene su explicación en las viejas relaciones que mantenía el candidato Macri con el gobernador saliente José Manuel de la Sota. Por haber sido este último empleado del grupo SOCMA, junto con Carlos Grosso y José Bordon, en los tiempos del ostracismo de la dictadura militar.


Además Macri tenía viejas complicidades con el gobernador entrante Juan Schiaretti, por sus andanzas juntos en el vidrioso negocio de los automóviles, que le costó a Macri ser procesado por contrabandista, y tenía a Schiaretti como el supervisor del mismo.

El linchamiento de Balbo
Convocatoria 1A en Córdoba


Nos obstante el no cumplimiento de esas promesas de “podes estar mejor”, y el aumento notable de la pobreza en vez de su reducción a cero, hizo que cundiera rápidamente en la clase baja cordobesa una ostensible decepción. Que incluso podría describirse de enconada, si uno hace consultas individuales al respecto.

Una prueba de ello es la reducida convocatoria que se registró con motivo del 1A, como se puede ver en la fotografía adjunta. En la que si algo brillaba, era la preponderancia de la clase media, y la ausencia total de la clase baja cordobesa, con su característico atuendo. Por lo que la próxima elección en Córdoba, no parece que pueda resultar propicia para Cambiemos.

La lumpenización del feudo cordobés


Esta pauperización y lumpenización de amplias capas de los habitantes del Gran Córdoba, se concretó a través de 16 años de gobierno radical, seguido de otros 18 años de gobierno peronista, a cual más corrupto. Al punto de haberse transformado actualmente la provincia en un feudo, en el cual el peronismo, ignorando la representación proporcional, sin tener mayorías, controla totalmente la Legislatura. Al punto que casi ningún pedido de informes es cursado al Poder Ejecutivo.

El control de la justicia


A su vez, valiéndose de un código de procedimiento que traspasó las investigaciones penales a los fiscales, cuyo Fiscal General es nombrado directamente por el Gobernador, también el Ejecutivo controla a la Justicia. Domesticada además con los altos ingresos que perciben los magistrados, seleccionados por su mediocridad y pusilanimidad, que por ende nunca los obtendrían en la calle. Lo cual en consecuencia, en lugar de propender a su independencia, los tiene atrapados en una jaula dorada, y los hace dóciles al poder de turno. Al punto de no haberse registrado en los 18 años de gobierno peronista, ningún procesamiento contra algún funcionario o empleado público, por humilde que fuera.


Como si Córdoba estuviera gobernada por ángeles, pese notables escándalos que trascendieron ínterin al público. Que incluyen delaciones, que en Cordoba no son premiadas, sino ignoradas olímpicamente, como es el caso del ministro de Educación Walter Grahovac, que tenía una constructora paralela para efectuar refacciones en las escuelas, pero no obstante sigue imperturbablemente en funciones. Además de un largo listado de resonantes asesinatos sin aclarar, vinculados directamente con el poder, que resultan una muestra elocuente de la disfunción de la justicia cordobesa.

A la que se la reputa controlada por la logia o mafia del “corda frates”, o “hermanos del corazón”, y el “hoy por ti y mañana por mi”. La cual no obstante, por la prolijidad con que cose y administra los expedientes, y hace doctas citas jurídicas,  se presenta como la mejor del país. Y es la autora intelectual del sistema acusatorio basado en la investigación por parte de los fiscales, que se extendió a lo largo y ancho del país, e incluso a la Nación, por ser la forma mas eficáz de controlar a la Justicia por parte del Ejecutivo.


Los crímenes irresueltos del poder


Está el del ingeniero Francisco Pérez Zorrilla, ex presidente de EPEC y jefe en los años mozos del ex gobernador Eduardo Angeloz, atribuido a un ladrón NN que no robó nada. No obstante que las pruebas señalan que fue muerto por un familiar, mientras tomaba el te en su casa de veraneo.

O el del ex senador Regino Maders, que como alto funcionario de EPEC se oponía terminantemente a la concesión de las usinas de EPEC, que pretendía llevar adelante el gobernador Angeloz. A favor de un grupo de empresas compinches del gobernador y ex FIAT que estaban al borde de la quiebra, para salvar a estas y tapar las falencias de máquinas generadoras de electricidad vendidas por esta multinacional. Cuyo supuesto asesino (el ex policía Oscar Síntora) fue condenado por ser autor de un crimen por encargo por razones políticas, sin que la Justicia se preocupara por encontrar a su instigador y sus móviles.

O el nunca aclarado homicidio de Marta Sánchez de Chiappero, esposa de uno de los empresarios involucrados en el affaire de las usinas, que habría sido producto de un femicidio en el marco de un divorcio y separación de bienes. Que la justicia no investigó, por qué hay integrantes de la familia Chiappero en ella.

O el de Francisco González, un toma estado de EPEC, que fue asesinado al día siguiente de constatar en una ruta que antes no recorría, un notable robo de energía en un predio vinculado con Luis Medina Allende. Quien era la eminencia gris pícara del entonces gobernador Angeloz, y luego fue condenado por estafa, y procesado por sospechas de haber instigado el asesinato de Maders.

O el de Carlos Lorenzo, afortunado propietario de campos y estaciones de servicios, que fue degollado, acreditándose que no fue en ocasión de robo. Habiendo aparecido en la causa la pista de que a una estancia de su propiedad concurrían periodicamente el ex gobernador Angeloz y sus hijos, siendo así los verdaderos dueños de ella.

La cual fue súbitamente abandonada, dando la casualidad que el abogado de la viuda de Lorenzo (José Buteler) había sido también abogado de Angeloz en las graves causas que tuvo este en la justicia por enriquecimiento ilícito y otros delitos. Y por su parte el fiscal actuante en la causa (Pedro Caballero) luego se vio envuelto en un escándalo de acoso sexual, al dejar en libertad a un preso, a cambio de recibir los favores sexuales de su pareja, y sin embargo aun continua en su puesto.

O el de Nora Dalmasso, en cuya causa diez años después todavía se sigue discutiendo de quién era el semen encontrado en su cuerpo. Cuyo marido Marcelo Macarrón fue señalado como testaferro del gobernador José Manuel De la Sota en la compra de campos, por el jefe una banda condenada por falsificaciones en el Registro de Propiedad (Daniel Cerdá). Pero el fiscal del caso Alejandro Moyano no quiso ni oír hablar de ello, y luego fue ascendido por De la Sota a Fiscal General, cargo que actualmente ocupa.

O el escandaloso supuesto suicidio del ingeniero Marcelo Arias, vinculado con las obras de los grandes gasoductos. Quien como si se tratara de un mensaje mafioso, apareció muerto frente a la misma Casa de Gobierno. Cuya primera autopsia dictaminó que había sido molido a golpes. Y luego otra junta médica ad hoc, ayudada  en borrosas imágenes de cámaras de televisión que no dicen nada, dictaminó que supuestamente se había tirado desde un puente.

El mismo día que en Buenos Aires apareció asesinada la empleada doméstica de una ex funcionaria del entorno íntimo de De la Sota. A la vez que los ex dueños de la empresa constructora Britos a cargo de los gasoductos, que se reputa que es propiedad de De la Sota, fueron salvajemente asaltados en su casa de veraneo. Todo ello en el marco de la rescisión del contrato con la constructora brasileña Andrade Gutiérrez, socia de Britos, por la obra de los grandes gasoductos, implicada ahora en el escándalo del Lava Jato.


Llegando al punto de haberse encontrado una cocina de cocaína en el campo propiedad de la esposa de De la Sota, Adriana Nazario, sin consecuencia alguna para esta. Por ello el primer consejo que le habría brindado De la Sota a su amigo y ex patrón Macri, fue que hiciera volar a la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbo, dado que allí, como en Córdoba, debe haber un amigo de fierro, y no un adversario.

El fraude de la transparencia y la corrupción


El gobierno peronista cordobés se las ingenió también para obtener una fraudulenta calificación en transparencia pública, mediante mostrar solo una parte de la administración. Haciendo circular por otro lado, buena parte del dinero público, a través de impenetrables y opacas agencias, que escapan a la supervisión del Tribunal de Cuentas y de la sociedad.

Llegando al punto tal de derivar parte de los ingresos públicos a una recaudadora privada (Kolector). La que casualmente a su vez le da una directa participación de ese monto, con la manida excusa de la existencia de un contrato de software, a una empresa que es propiedad de Horacio Miró. A quién públicamente se lo sindica como el “Lázaro Baez” de De la Sota. Sin que a la Justicia se le ocurra investigar nada al respecto, pese las denuncias existentes en ese sentido.


A su vez Miró de funcionario público delasotista, paso a detentar la propiedad de la constructora Britos, que recibió muy importantes contratos el Gobierno. En los que registró un pésimo cumplimiento de ellos, sin que nadie se preocupe de eso. Como es el caso del Camino al Cuadrado, que periódicamente sufre clausuras por su defectuosa construcción, pese las notables partidas adicionales destinadas a tratar de estabilizarlo.


Siendo el motivo de ellas, una caprichosa cambio de traza, con la que se habría beneficiado a desarrollistas urbanos y funcionarios que previamente habían acaparado esas tierras. Razón por la que Córdoba poco tiene que envidiarle a los graves denuestos que se cursan contra la provincia de Santa Cruz.


La corrupción resulta así tan ostensible, que muchos dirigentes saben que la coima de las obras y contrataciones públicas no es del 15 adelante del celular, del ex ministro Julio De Vido, sino del 20 adelante de la Century Fox. Al punto que era natural ver al ministro de Obras Públicas, visitar en persona a las empresas constructoras, y salir de ellas no con un sobre, sino con una caja de zapatos, dentro de la cual seguramente no había shoes.

Los cuatro gobernadores en la picota


Así de los cuatro gobernadores que tuvo Córdoba desde la reanudación de la democracia en 1983, el primero, Eduardo Angeloz fue enjuiciado  por enriquecimiento ilícito. Imputación de la que la Cámara del Crimen lo absolvió, mediante hacer una pirueta jurídica en relación con los bienes conyugales gananciales.

El segundo Ramón Mestre, llevó adelante una privatización a la rusa de todos los servicios públicos que pudo. Y zafo de cualquier persecución judicial por ello, haciendo una reforma judicial con la que dotó a los fiscales de una jurisdicción geográfica. De esa forma los delitos que se pudieran perpetrar en la Casa de Gobierno, estaban dentro de la jurisdicción de un fiscal incondicional al radicalismo.

Además de serlo el Fiscal General, que estaba a cargo de un ex diputado de la UCR, perteneciente al mestrismo (Miguel Ortíz Pellegrini). Lo único que faltaba era que Mestre pusiera a su hijo o su esposa en esa función.

No obstante tras su deceso, se conoció en el juicio sucesorio que sus bienes excedían largamente los que figuraban en sus declaraciones juradas. Hecho que sus herederos, el hoy intendente Ramón Mestre, y hoy diputado Daniel Mestre, se niegan de plano a aclarar, diciendo que no se puede injuriar a un muerto.

Por su parte De la Sota y Schiaretti se cubrieron ampliamente las espaldas, al crear un par de fiscalías supuestamente Anticorrupción. Adonde van a parar las causas contra los funcionarios públicos, y donde las esperan dos fiscales absolutamente incondicionales al justicialismo. Al punto que no se registra promoción de acción alguna contra algún funcionario peronista.

No obstante ahora De la Sota guarda un perfil sumamente bajo, a la espera de lo que puede depararle el escándalo de Lava Jato Odebrecht desde Brasil. Donde se desempeñó como embajador, y luego se radicó en San Pablo, como consultor y asesor de la Cámara Argentina Brasileña de Comercio. Contando según sus propias declaraciones, con  un ingreso de más de veinte mil dólares mensuales.


En ese escándalo están involucradas directamente las mismas empresas brasileñas, a las que el gobierno cordobés adjudicó las reiteradamente fracasadas obras de los grandes gasoductos. Y también Joao Santana, el histórico asesor de campaña y amigo de De la Sota. Y por su parte el contador y actual gobernador Schiaretti, se dedica a viajar frecuentemente a Panamá y España, donde parece tener asuntos de mucho interés.

El control de los medios y la cooptación del disidente


Todo esto fue enteramente posible, porque el gobierno cordobés también controla enteramente la prensa. Aquejada por la profunda crisis de reconversión que le plantea las redes sociales e internet, y por ende la única forma que tiene para subsistir son los avisos oficiales. Distinguiéndose en esta situación el diario del grupo Clarín, La Voz del Interior, que hace un oficialismo obsceno y explícito, lo mismo que el Canal 12, perteneciente al grupo.

Esta alianza con el grupo Clarín está sostenida a su vez, por el control del voto del ministro ultradelasotista de la Corte Suprema, Juan Carlos Maqueda, que falló a favor de ese grupo con motivo de la ley de medios. Estando así los cuatro poderes, el ejecutivo, legislativo, judicial, y mediático, controlado férreamente por el feudo justicialista, de la misma manera que sucede en la provincias más pobres del país.

De igual manera que hizo el radicalismo cuando era oficialismo, el justicialismo se preocupó en cooptar a la oposición, para que no cumpliera con su democrático rol de control. Llegando al punto de haberse dividido el negociado de la recolección de basura, con la privatización a la rusa de la empresa estatal que lo realizaba en la ciudad de Córdoba.

Entregándoles a sus nuevos concesionarios, Cotreco, ahijado del justicialismo, y ERSA, ahijada del radicalismo, los medios y máquinas estatales para realizar el servicio a cambio de nada, junto con la caja recaudadora. Pero sin transferir el lado ambientalmente riesgoso del negocio, el enterramiento sanitario, que como un clavo que no quiere sacárselo de encima, quedó a cargo del estado. En su afán de mantener vivo a favor de peronistas y radicales, el retrógrado negocio camionístico de enterrar lejos la basura, en lugar de reciclarla.

El gobernador Schiaretti ha sido un maestro en esta tarea de cooptación, distribuyendo subsidios a troche y moche, a todo aquel que puede tener un perfil disidente, o desarrollar una visión crítica, para aplacarla con algunos dinerillos. Parafraseando el dicho del Viejo Vizcacha:

“Hacete amigo del gobernador, y no le des de que quejarse, y cuando quiera enojarse, vos te debés encojer, pues siempre es güeno tener, palenque ande ir a rascarse. Nunca le lleves la contra, porque manda la gavilla, allí sentao en su silla, ningún güey le sale bravo, a uno le da con el clavo, y a otro con la cantramilla”.

Figurando en la nómina desde organismos de Derechos Humanos, y asociaciones de ex presos políticos, hasta incluso quién en realidad es el único opositor con su bancada unipersonal, el diputado Aurelio García Elorrio. Quién también recibe subsidios gubernamentales para su ONG (“Portal de Belén”) como para que sus críticas estén bajo control.

El gobierno peronista también se encargó de tener a los sindicalistas comiendo de su mano, nombrándolos como ministros o legisladores. Atrapándolos así en el conflicto de intereses, de defender los intereses de los trabajadores que representan, o disfrutar las canonjías y altos ingresos mensuales que reportan los cargos en el Estado. Como es el caso entre tantos, del antes mencionado Grahovac.

Una muestra de que con el bipartidismo lo malo puede ser aún peor, lo da la alimentación escolar que había implementado el radicalismo, ante el incremento en los hogares de las necesidades básicas insatisfechas. Que estaba a cargo de los establecimientos educativos, y brindaba algunos márgenes picaros hacia estos, y sus directivos y docentes.

El gobierno peronista por su parte, privatizó esa actividad, encomendándolas a empresas de catering compinches. Las que para aumentar rentabilidad llegaron a suministrar medallones de soja, imitando como si fueran de pollo, para cumplir con el menú oficial. Y ahora ante la estrechez presupuestaria, para poder acceder al mismo, los alumnos deben tener la palabra indigente grabada en la frente.  Y un negociado parecido hizo con la privatización de la limpieza de las escuelas, a costa de explotar a los trabajadores que la ejecutan.

La feroz tarea de exclusión social


Pero lo peor de todo es que el gobierno denominado justicialista. se encargó además de llevar adelante una empeñosa tarea de exclusión social. Erradicando las villas miserias que se encontraban en el centro de la ciudad, llevándolas a la periferia como “ciudades satélites”, y dotándolas de nombres de fantasía, como “Ciudad de mis Sueños”, “Ciudad de mi Esperanza”, “Juan Pablo II” “Ciudad Evita”, Ciudad de los Cuartetos” etc.

Pero que en realidad son horribles guetos de igualación hacia abajo, donde cunde la malaria, el desempleo, el consumo de lo robado, y el único negocio próspero es el narcotráfico. Pero que también son una fuente para la compra de votos, a través de la entrega de enseres o dineros para mitigar sus necesidades, siendo esta la base del triunfo del peronismo en las elecciones. Haciendo así una explotación política de la pobreza, razón por la que parece no existir interés alguno en reducirla.

Los valiosos terrenos céntricos que antes esas villas ocupaban, fueron vendidos a vil precio y en cómodas cuotas a los desarrollistas urbanos amigos. A la par que destinaba el grueso de los dineros públicos, a hacer obras de infraestructura para favorecer a estos, o encaminarlas hacia los sectores más ricos de la sociedad. Para por ejemplo que empresarios y políticos. pudieran acceder rápidamente desde sus countries al centro.


El futbol


Dejando para el desahogo de esas masas oprimidas por la pobreza y la mala vida, solo el futbol. Razón por la que demagógicamente y con chauvinismo muy cordobés, el estadio mundialista se lo rebautizó Mario Alberto Kempes, el jugador cordobés del Mundial de 1978, como si se tratara de un verdadero prócer vivo. Y a la tribuna del luctuoso suceso de Balbo, se la denomina Tribuna Popular Willington, con el apellido del jugador y entrenador cordobés del que Pelé dijo que era el mejor del mundo.

De esa manera también se disimuló el negociado del reacondicionamiento de ese estado monumental, que el gobernador Schiaretti contrato con grandes sobreprecios con Astori. La empresa en la que se había desempeñado como gerente, y con la cual en sus declaraciones jurada reconoció que tenía una deuda.

La Mona


La otra catarsis semanal para esas masas pauperizadas, son los recitales semanales de la Mona Giménez. Quién detrás de su facha tosta, es asesorado por hábiles abogados y contadores,  que han montado una industria integral para la expoliación del pobrerío, que constituye el grueso de su audiencia. Al detentar la propiedad del local, la producción del espectáculo, los souvenirs, la cantina del mismo, y el cachet artístico, etc.

Razón por la que la Mona no suele dar recitados en otros lugares, ya que vería seriamente retaceados sus ingresos respecto los que obtiene en Córdoba, con esa integración vertical y en cadena del negocio cuartetero. Disimulando esta expoliación del pobre, con su disfraz de artista popular que le confeccionó su panegirista, Alfredo Leuco. Quien como agente de prensa parece dedicado ahora a suministrar otros disfraces para políticos, habilidad que parece también haber heredado su hijo.



                       La Mona Giménez y Alfredo Leuco

La policía brava y el bravo código de faltas

Lo mismo que hizo el gobierno peronista con las villas, lo hizo con la construcción de viviendas económicas. Razón por la que como si se tratara de una ciudad medieval, Córdoba ha erigido una masiva periferia de pobreza e indigencia, en sus extramuros no físicos, sino de bienestar.

Cuyas masas son contenidas por una policía brava, munida con un código de faltas agresivo, dotado con las figuras del “merodeo”, y “conducta sospechosa”. Que en consecuencia guía exclusivamente su accionar por la portación de facha, enseñándose con los sectores más humildes. Lo mismo que hace la Justicia en sus procederes, para disimular su defección ante el poder.

Pero la cual, ante su mínima ausencia, precipita el desborde de la desesperación, la furia, la anomía, la codicia, y la ira. Como sucedió en diciembre del 2013, con motivo de la huelga policial. Y como sucedió ahora en la cancha de Belgrano y  en el recital de la Mona, con la ausencia total de intervención policial. Que en el primer caso posibilitó que se le robaran las zapatillas a la víctima inerme. Y en el segundo caso posibilitó que al muerto lo sacaran por la ventana y lo dejaron largo tiempo en la vereda, para tratar de evadir la responsabilidad que caía sobre los negocios de la Mona.

Tras 18 años en el gobierno, el peronismo cordobés evidencia así estar encallecido en el poder, y totalmente falto de reflejos. Como representantes de una sociedad alicaída, y con su fibra moral y tejido social, deliberadamente destruido. Por lo que no es extraño que las personalidades notables de Córdoba la Docta en el país, sean dos esperpentos del espectáculo.

Como la Mona Giménez, que suele simular una ingesta y eyaculación y viceversa, o dejarse masturbar por sus fans Las Tocabulto. Pero no obstante esas obscenidades, o por esas obscenidades, es otro gran atractivo electoral del peronismo, compartiendo escenarios y cantando junto con De la Sota.

 
De la Sota y la Mona Giménez 




Y la Mole Moli cuyo mayor atractivo intelectual consiste en expresar la palabra “culiao”. Y hasta el mismo Luis Juez, un fanático de Talleres, que despectivamente dijo que los hinchas de Belgrano eran bolivianos. Quien no obstante su facundia en el ejercicio del humor cordobés, no supo explicarle acabadamente a los cordobeses, la existencia de una cuenta bancaria secreta de la que fue acusado de tener en el exterior. Además de bienes detentados a través de otras personas.


Por eso un incongruente Schiaretti le dijo a La Voz del Interior, que los absurdos niveles de pobreza e indigencia que se registran en el Gran Córdoba, era un problema del INDEC, y responsabilidad del gobierno nacional. Al mismo tiempo que declama su total apoyo al rumbo económico del gobierno nacional, encabezado por su amigo y compinche en el negocio de tráfico de automóviles, Mauricio Macri.

Quien llegó incluso a proponerle que el pejotismo cordobés se aliara con Cambiemos, para disimular el agudo desencanto que este ha provocado en las clases bajas cordobesas. Pero ante la negativa de Schiaretti, al menos ha conseguido, como en los tiempos de la concordancia radical conservadora, inaugurando una nueva forma del “entrismo”, el compromiso por parte de Schiaretti, de dejar que Macri ejerza el veto en la lista de los candidatos a diputados justicialistas.

Para asegurarse que quienes sean electos, resulten en un futuro afines a las duras políticas de ajuste que promete en el exterior lanzar Cambiemos, tras ganar las elecciones. Lo cual no es muy novedoso por parte del pejotismo cordobés, ya que pese su cacareado “cordobesismo”, en el 2011 De la Sota también le entregó la confección de la lista de diputados al kirchnerismo. En base al enjuague según algunos confidentes, de no haber cuestionado el ostensible fraude electoral con el que Schiaretti se consagro gobernador en el 2007.


Sumado al negociado común que tenían previsto ese año con el kirchnerismo, de la construcción de la Central Pilar de generación de energía eléctrica, con enormes sobreprecios, por un monto cercano a los mil millones de dólares. Que fue confiada a la empresa Electroingeniería, la misma que hoy es la contratista de las represas de Santa Cruz, y contaba con fluidos lazos con el kirchnerismo y el delasotismo.

Y tambien con el macrismo, ya que en numerosas obras desde el año 2000 en adelante Electroingeniería se presento consorciada con IECSA, la constructora que hasta el 2007 fue de Macri, y luego pasó a detentar el sobrino y primo Angelo Calcaterra Macri. Comenzado por la contrucción de las 200 escuelas que le adjudicó De la Sota, pese no tener antecedentes para ello, cuando el viceministro de Educación de Córdoba era nada menos que Ricardo Jaime. Y por ello tras haber sido beneficiada con grandes obras por el delasotismo y kirchnerismo, el macrismo no se las ha cancelado ni expuesto a sus dueños a la picota picota pública, como Lázaro Baéz.

El ostensible fraude electoral del 2007, en el que por largas horas se interrumpió el conteo de votos, fue seguido de otros fraudes electorales menores. Perpetrados en los departamentos más pequeños y modestos de la provincia, a los efectos de poder controlar plenamente la Legislatura. Mediante el simple expediente de inscribir votantes, que no son habitantes de ellos. Lo cual fue consentido por una oposición radical inexistente, dispuesta a venderse por dos monedas, o el nombramiento de algunos de sus simpatizantes en la planta del estado.


Por lo cual rememorando a Discepolo, se puede decir que en Córdoba  vivimos revolcados en un merengue y en un mismo lodo todos manoseados”. Mientras tanto las masas de pobres e indigentes de Córdoba, de la que se ha dicho que es la imágen adelantada del país, están solas y desesperan.-