sábado, 5 de agosto de 2017

LA MASACRE DE MARGARITA BELEN ( HOJA 8)



  Este mismo Mendoza logró conversar con Salas, al que de la U7 lo habían llevado también allí, pudiendo ver que cuando se procedió al cambio de guardia y luego de un toque de silbato, Díaz, Piérola, Zamudio, Yedro, y Pereyra preparan sus efectos personales, como si fueran a viajar; los nombraron en alta voz y hace presente que pudo ver un gran movimiento en la zona del comedor, lo que le fue facilitado por la proximidad de su celda con ese lugar, oyéndose gritos y golpes siendo restituidos los cautivos a sus respectivos lugares, muy golpeados, tanto que Díaz no podía caminar y era llevado entre dos policías que lo sostenían. Seguían los gritos y pudo oír que llamaban por su nombre a Parodi Ocampo. Posteriormente, pasadas unas horas, vuelven a llamar a estos detenidos por sus nombres para que alistasen sus efectos personales; luego se produjo un silencio. Nunca más volvió a ver a estas personas. Finalmente dice el testigo que no era habitual este tipo de tratamiento a los allí alojados. (Pá. 1.465 y 1.466)

Testigo Antonio R. Uferer. El análisis de sus dichos es un poco largo pero esclarecedor de su mendacidad. A más de tratarse de un testigo sospechoso por no haber presenciado el hecho, declara apoyado en un conocimiento referencial. Con respecto a este testigo, se le ha presentado la denuncia por Falso Testimonio. Pero con respecto a Mendoza ya se le ha presentado con fecha 11/11/05, ya ratificada y por supuesto sin abrir. No obstante ello se agrega algunas consideraciones a tener en cuenta sobre la declaración de Uferer.



Resumen de los hechos del 12/12/76 en la Alcaidía, declarado por los mismos compañeros de Uferer.



Con respecto a los ruidos, golpes, gomazos, palazos, guardias golpeadoras, etc.:



Que de haber existido ruidos, golpes, gritos de dolor, se hubiesen escuchado: Presos



Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva, Benítez. También se agregó el testimonio de dos comerciantes ubicados frente a la Alcaidía, Barbetti y Erzetic.



Que no le consta, no escucho, ni sintió comentarios de ruidos golpes y gritos de dolor el 12/12/76: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva, Benítez, Comerciantes: Barbetti y Erzetic.



Que no es frecuente ni normal escuchar ruidos o golpes o gritos, luego del horario de silencio: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Comerciantes: Barbetti y Erzetic.



Que luego del toque de silencio no se escuchaba nada, por lo cual cualquier ruido era escuchado por todos: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Comerciantes: Barbetti y Erzetic.



Que con respecto al trato que se le daba a los presos especiales, era normal, nada más que más exigente por las medidas de seguridad, ya que ellos eran más peligrosos: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez.



Que no le consta ni tiene conocimiento que a los presos especiales se les haya aplicado apremios ilegales, por la falta de contacto con ellos: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez.



Que no conoce guardia que haya actuado cruelmente o con violencia contra los presos: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Comerciantes: Barbetti y Erzetic.



Que durante los años 1976 y 1977 no tiene ninguna queja, que siempre lo han tratado muy bien: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez.



Con respecto a las actividades del día 12/12/76:



Que normalmente la cena es temprano 19:00/19:30 horas luego viene el baño y luego silencio que normalmente es a las 21:30/22:00 horas: Presos Comunes: Leyte y Benítez. Presos Subversivos: Almada y Uferer.



Que la cena, el baño y el toque de silencio el 12/12/76 fue normal: Presos



Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Zarate, Rossi, Almada, Uferer, Luque, Niveyro, Cejas, Valenzuela, Galo y Barua.



Que el ingreso a la Alcaidía de los detenidos de la U7 se realizó con suspensión de la visita de los Presos Comunes, es decir entre las 17:00 y 19:00 horas del día 12/12/76: Presos Subversivos: Rossi, Zarate, Almada, Uferer, Luque, Cejas, Niveyro, Valenzuela, Aranda y Barua.




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Con respecto a la hora de retiro de los detenidos:

Que el retiro de los detenidos se realizó entre las 24:00 y las 01:00: Presos

Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Zarate, Cejas y Galo.

Que prendieron las luces sin problemas, llamando por el nombre a los detenidos: Presos Subversivos: Roldan, Rossi, Almada, Uferer, Niveyro, Galo, Aranda, Barua y Esquivel.

Que entre los retirados estaban Piérola y Pereyra: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Galo, Barua, Aguirre, Giménez, Zarate, Uferer, Luque y Niveyro.

Que los detenidos fueron vistos en dirección al comedor, caminando normalmente y por sus propios medios (incluso algunos incluyen a Zamudio que no estaba y que para otros tenía las costillas rotas): Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Uferer, Luque, Galo y Barua.

Que a Piérola en la Alcaidía lo vieron bien caminando por sus propios medios: Presos

Subversivos: Aguirre, Almada, Uferer, Niveyro, Valenzuela y Galo.

Con respecto al ingreso de Díaz ese día a la Alcaidía:

Que no recuerda movimientos en el pabellón el 12/12/76: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Zarate, Almada, Cejas, Niveyro, Aranda y Barua.

Que no recuerdan ingresos el 12/12/76: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Zarate, Almada, Cejas, Niveyro, Aranda y Barua.

Que se olvida el declarante que Díaz fue trasladado a la Alcaidía el día 04/12/76: Presos Subversivos: Aranda y Zarate.

Que Díaz se encontraba ya alojado en el Alcaidía desde las 12:00 Horas del 12/12/76: Presos Subversivos: Roldan, Zarate, Almada, Cejas y Aranda.

Que a la hora después de cena lo vieron perfectamente normal a Díaz, su medio hermano: Presos Subversivos: Roldan y Niveyro.

Con respecto al caso Díaz y Zamudio y sus reingresos declarados amerita un análisis especial. Frente a una pregunta libre y que consistía en Que narre libremente los hechos del día 12/12/76, no condicionada como es normal en los distintos testimonios agregados a esta Causa y que corresponden a las declaraciones ante la Cámara de Diputados de la Provincia del Chaco, nos encontramos, de dieciséis testimonios del Sumario Militar, donde varios de los cuales han declarado ante el Diputado Bittel, en la Cámara de Diputados, con lo siguiente: 1ra Conclusión: Para ingresar al baño se debe ingresar al pabellón es decir entre el comedor y el baño existe una reja de acceso al pabellón de la Planta Baja. 2da Conclusión: Once ex detenidos sobre diez y seis testimoniales declaran que no volvieron a ingresar al pabellón una vez retirados, los detenidos que formaron parte de la columna militar: Esquivel Celda 1, Giménez Celda 2, Galo Celda B, Barua Celda B, Martínez Cortéz Celda A, Cejas Celda A, Rossi Celda A, Niveyro Celda 13, Roldan Celda 13, Aranda Celda 2, Zarate Celda 13. 3ra Conclusión: Martínez Cortéz Celda A uno de los anteriores, declara categóricamente y con certeza, que por delante de la Celda A ubicada frente a los baños no pasó ninguno de los detenidos retirados de vuelta, de los pelos, o siendo arrastrado o con el rostro ensangrentado o ropas desgarradas y luego llevado nuevamente al comedor. Cejas Celda A, uno de los once anteriores declara categórica y expresamente que al Pabellón no reingresaron ni Díaz, ni Salas, ni Zamudio. 4ta Conclusión: Uferer Celda 1, declaración ante la Cámara: dice que vio a Díaz siendo llevado a la celda por dos policías. 5ta Conclusión: Luque Celda 1, declaración ante la Cámara de Diputados: Que el arrastrado de los pelos era Salas y no Díaz y que lo tiraba un solo policía, el Agente Álvarez. 6ta Conclusión: Aguirre Celda 2, Dice: Que vio al Agente Álvarez llevando a alguien de los pelos pero que no sabe a quien. 7ma Conclusión: Almada Celda B, Dice: Que el Agente Maidana paso por delante de las celdas A y B a Díaz de los pelos y a la rastra. 8va Conclusión: Valenzuela Celda B, declaración ante la Cámara de Diputados, Dice: Que vio al agente Galarza llevándolo de los pelos a Díaz y arrastrándolo mientras otros policías lo pateaban de atrás.

Conclusión Final: Frente a once detenidos subversivos con varios años de prisión, que dicen que una vez retirados los detenidos a ser trasladados, nunca volvieron al pabellón:

Uferer ve a Díaz ser llevados por dos policías a la rastra.

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Luque ve a Salas, no a Díaz llevado por el Agente Álvarez.

Aguirre no sabe quien era, pero era llevado de los pelos por el Agente Álvarez. Almada que lo llevaban de los pelos y a la rastra a Díaz, pero el Ag. Maidana.

Valenzuela que lo llevaban de los pelos y a la rastra a Díaz pero en este caso el Agente Galarza, pero además le agrego a un grupo de policías que lo pateaban.

Lo que en cualquier Tribunal, medianamente justo, constituiría Falso Testimonio, para el Juez de esta Causa, son testimonios dignos de confianza. ¿Porque entonces, no se han iniciado las denuncias por Falso Testimonio, contra las declaraciones distintas a las aceptadas como validas por el Juez? Lo realmente concluyente es que ninguno de los cincos declarantes vio ingresar a nadie, pero lógicamente, sino son aceptados estos testimonios como validos, no existirían testigos de las supuestas torturas, que nunca existieron.

Con respecto al reingreso de los detenidos una vez retirados: Que a las celdas o pabellones una vez retirados no volvió ningún detenido: Presos Subversivos: Martínez Cortéz Celda A, Giménez Celda 2, Zarate Celda 13, Rossi Celda A, Roldan Celda 13, Aranda Celda 2, Niveyro Celda 13, Cejas Celda A, Barua Celda B, Galo Celda B, Esquivel Celda 1.

Con respecto al retiro del personal de detenidos:

Que los detenidos retirados iban sin vendas, como así tampoco esposados: Presos Subversivos Martínez Cortéz, Uferer, Valenzuela, Aranda, Galo, Barua, Rossi.

Que el retiro no fue violento: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Giménez, Zarate, Roldan, Niveyro, Cejas, Galo, Esquivel, Valenzuela, Uferer, Luque, Almada y Aguirre.

Que los detenidos fueron vistos en dirección al comedor caminando normalmente y por sus propios medios (incluso algunos incluyen a Zamudio que no estaba y que para otros tenía las costillas rotas): Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Uferer, Luque, Galo y Barua.

Que los detenidos llevaban sus efectos personales: Presos Subversivos: Roldan, Zarate, Cejas y Galo.

Con respecto al campo visual de las celdas A y B:

Que desde la celda A y B no existe campo de visión hacia adentro del comedor y por lo tanto no se puede ver hacia adentro del mismo, con la visión se llega hasta un poco mas allá de la escalera que asciende a la Planta Alta: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Rossi, Almada, Cejas y Barua.

Con respecto al personal que retiró del Pabellón a los detenidos: Que el personal de detenidos que se retiro, lo hizo únicamente personal policial: Presos Subversivos: Roldan, Zarate, Almada, Uferer, Luque, Niveyro, Cejas, Valenzuela, Aranda, Galo y Barua.

Con respecto a declaraciones de muertos por los golpes, la noche del 12/12/76: Que no vio ni se entero que el 12/12/76 hubiesen muerto detenidos por los golpes recibidos:

Presos Comunes: Leyte y Paiva. Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Rossi, Almada, Uferer, Cejas, Aranda, Galo, Esquivel y Barua.

Con respecto a comentarios sobre tropas que iban o habían matado detenidos: Que nunca escucho comentario alguno sobre que tropas del Ejército, iban o habían matado a los presos trasladados el 13/12/76: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Esquivel, Almada, Cejas, Aranda, Galo, Barua, Roldan, Rossi y Uferer.

Con respecto a sí se podía hablar o no en la Alcaidía:

Que no se podía ni siquiera hablar con los presos especiales: Presos Comunes: Leyte,

Di Venedetto, Paiva y Benítez. Presos Subversivos: Martínez Cortéz y Esquivel.

Que es imposible hablar en el baño durante varios minutos por el estricto control que existía con respecto a la orden de no hablar, esta orden era controlada férreamente por el personal de celadores: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Almada, Luque, Cejas, Aranda, Galo, Esquivel y Barua.


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Con respecto a la presencia o no de Zamudio en la Alcaidía el 12/12/76: Que no estaba Zamudio el 12/12/76 en la Alcaidía: Presos Subversivos: Zarate, Niveyro, compañeros de celda de Zamudio, Almada y Giménez.

Con respecto a Mendoza y para demostrar también su Falso Testimonio, tomamos una parte del análisis de los testigos que puso Mirta S. Clara de Salas, donde también se muestra su Falso Testimonio.

Con respecto a los cinco compañeros citados por Mirta S. Clara de Salas y que son Mendoza, Almada, Valenzuela, Barua y Gómez, revista importancia ver que declaran con respecto a la situación de Salas en la Alcaidía:

Testigo Santiago Almada:

Pregunta: ¿Si recuerda que la tarde del 12/12/76 hubo movimientos de detenidos especiales que arribaron a la Alcaidía? Dijo: Que se notó esa tarde un movimiento inusual, consistente en suspensión de bajadas de detenidos comunes para sus visitas y que sus compañeros de celda comentaron que habían alojado a alguien en uno de los calabozos de la Planta Baja, ubicado frente (se rectifica y dice en ángulo dentro del pasillo) a las celdas A y B, que el dicente no observó el ingreso y alojamiento en celdas del pabellón de Planta Baja de detenidos esa tarde. Que en el cambio de Guardia escuchó que el Agente que pasaba lista, preguntaba a la guardia de Planta Baja si era Néstor Salas quien se encontraba en el calabozo de Planta Baja, a lo que se contestó afirmativamente. Reflexión: Es decir que uno de los cinco testigos, no vio absolutamente nada relacionado con Salas. Es más si no escucha la lista ni hubiese sabido que estuvo alojado en la Alcaidía.

Testigo José L. Valenzuela:

Pregunta: ¿Cuál era el estado físico que presentaban a su ingreso a la Alcaidía? Dijo: Salas entró muy golpeado y con sangre en la zona de la cintura y abdomen, sobre el lado izquierdo, caminando con dificultad y conducido por tres policías que lo ingresaron al calabozo violentamente, con golpes y patadas.

Pregunta: ¿Si tiene conocimiento que después de la cena, algún detenido alojado en el pabellón lograra hablar con Salas? Dijo: Que no. Que lo único que sabe es que desde la celda B le hablaban a Salas dentro del calabozo y nadie contestaba, lo que puede interpretarse por dos razones; porque su estado físico no le permitía hablar o bien no quería ser sancionado. Reflexión: 1ra Ratifica lo declarado por Mirta S. Clara de Salas con respecto al estado físico de su esposo. 2da Confirma el Falso Testimonio de la misma, ya que claramente se ve, que nadie pudo hablar con Salas porque no respondía. 3ra Es decir que el segundo testigo, vio a Salas herido e ingresado a las patadas, por tres policías, pero afirma que Salas no habló con nadie.

Testigo Hugo R. Barua:

Pregunta: ¿Cuál era el estado físico que presentaban a su ingreso a la Alcaldía? Dijo: Con respecto a Salas, pudo ver que se toma el lado izquierdo y que su mano estaba manchada de sangre, además ingresó por sus propios medios al calabozo.

Pregunta: ¿Si le consta o tiene conocimiento que algún compañero suyo, ocupante de la celda B tuviera oportunidad de conversar con alguno o algunos de los detenidos, luego trasladados en horas de la tarde del día 12/12/76? Dijo: Que no. Reflexión: 1ra. Si bien ratifica la herida de Salas, establece una importante diferencia, Valenzuela lo ve ingresar a patadas a Salas por tres policías y Barua lo ve ingresar solo por sus propios medios. 2da Como pueden ver dos personas que están en el mismo calabozo, viendo la misma escena, al mismo tiempo, la ven tan distinta. Uno ve Cuatro personas, tres de las cuales lo agarran a patadas y la otra ve una sola persona, indiscutiblemente esta situación nos lleva a una nueva conclusión. 3ra Conclusión, ¿Estaban viendo la escena o la crearon? 4ta Siguiendo con el análisis, vuelve a ratificar el Falso Testimonio de la Mirta S. Clara de Salas, ya que este testigo declara que nadie de su celda, habló con ninguno de los trasladados. 5ta Es decir que el tercer testigo dice haber visto una escena distinta de la del segundo, pero

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además ratifica el hecho de que nadie de su celda pudo hablar con los detenidos, que luego son trasladados.

Testigo Oscar Gómez:

Filiación de la Cámara de Diputados, en el cuerpo de testigos, único Gómez encontrado como declarante, que manifiesta que en fecha 07/09/76 fue trasladado a la U 7 y por lo tanto no pudo haber visto nada relacionado con Salas, incluso habiendo estado con él en la U 7, no lo nombra. Es decir que no sabiendo si es este Gómez el que se menciona en la declaración ante la Cámara, porque en la Causa 231/84 no lo menciona, no existiendo mas precisiones sobre Gómez se toma esta persona, no sabiendo exactamente si es la misma, pero estuvo preso por la misma causa.

Testigo Norberto M. Mendoza:

En el Juicio por la Verdad única encontrada y de fecha 22/08/02 y donde, Dice: Que Salas estaba herido, eso es lo que me comento él porque estaba en el calabozo, que tenían a la salida del pabellón, había dos calabozos, generalmente no se usaban, algunos los usaban para poner cubiertas y ese día en uno de ellos lo pusieron a Salas, como las rejas...

nosotros vimos que había entrado Salas ahí. Pedimos para ir al baño y le preguntamos que pasa, es un traslado pesado. Reflexión: Queda clara a través de sus dichos que va al baño, porque lo ve ingresar a Salas. Como casi todos los testimonios en el Juicio por la Verdad han sido falsos, Mendoza no es la excepción y para demostrarlo, vemos lo siguiente. Los compañeros de celda de Mendoza en la Celda 1 eran Uferer, Luque, Esquivel, Gutiérrez, y Ocampo, veamos que dicen dos de sus compañeros de celda: Uferer y Esquivel con respecto al campo visual desde la Celda 1:

Ricardo Uferer: Pregunta: En orden a su declaración testimonial prestada el 05/08/85 ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital y en el juicio seguido a las ex Juntas Militares del PRN, para que diga las circunstancias en que su compañero de celda Mendoza lograra hablar con el detenido Salas (luego muerto en los hechos que se investigan), Dijo: Que luego de la cena y en la salida al baño de su Celda “1”, Mendoza logra hablar con Salas, que se encontraba alojado en uno de los calabozos contiguos al baño. Que el dicente no presenció dicho dialogo ni su contenido y lo relatado lo sabe por los dichos por Mendoza. De esta forma y en ese momento, tomó conocimiento de que Salas estaba allí alojado. Pregunta: Si de su celda tenia alguna visión a la zona de calabozos y si estos poseían puertas con mirillas o rejas, como las celdas del pabellón”, Dijo: “Que desde su celda no-tenia acceso visual a esa zona (es decir los calabozos), respecto a los calabozos no tenía rejas sino puertas con mirilla.

Eusebio Dolores Esquivel: Es mucho más contundente en sus respuestas,

expresa directamente: Que no recuerda que hayan entrado detenidos de afuera, ni comentarios al respecto.

Como broche final veamos que dicen los mismos compañeros, detenidos subversivos, sobre poder o no hablar:

Que no se podía ni siquiera hablar con los presos especiales: Presos Comunes: Leyte,

Di Venedetto, Paiva y Benítez. Presos Subversivos: Martínez Cortéz y Esquivel.

Que es imposible hablar en el baño durante varios minutos por el estricto control que existía con respecto a la orden de no hablar, esta orden era controlada férreamente por el personal de celadores: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Almada, Luque, Cejas, Aranda, Galo, Esquivel y Barua.

Indiscutiblemente queda demostrado el Falso Testimonio de Mendoza, tan solo en este aspecto, a través de lo declarado por los mismos compañeros: 1º Niegan que haya podido ver el ingreso de Salas, por falta de campo visual. 2º Demuestran que no existió tal conversación, ya que Mendoza dice que pidió permiso, cuando lo vio entrar y Uferer dice que fue después de la cena en la ida al baño. 3º El mismo Valenzuela dice que nadie pudo hablar con Salas porque el no contestaba. 4º Que explicación encuentra la Cámara que le asigna tanta importancia al hecho de que Salas llega a la Alcaidía herido, con un bayonetazo en su lado izquierdo y donde cuatro de los cinco testigos propuestos por Mirta

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S. Clara de Salas no se han puesto de acuerdo para declarar lo mismo sobre ese hecho. 5º Mucho mas grave es el hecho de que la declarante el 08/08/84 cuando declara ante el Juez Federal en la Causa 231/84 a fojas 191/194, citada por la misma Cámara Federal, ni siquiera menciona este hecho, ni a los cinco testigos. Nuestra pregunta es: ¿No le extrañó a la Cámara que Mirta S. Clara de Salas no hubiese declarado este hecho, que de haber ocurrido era sumamente grave? 6º Indiscutiblemente si los cinco testigos puestos y nombrados por Mirta S. Clara de Salas, mienten, por ende Mirta S. Clara de Salas también miente, como ha quedado demostrado.

Pero para que se tome real conciencia del trabajo llevado a cabo por la Comisión DDHH de la Cámara de Diputados de la Provincia del Chaco plasmado en su Informe, se realiza este pequeño cuadro de actividades de los distintos detenidos confeccionado de acuerdo a sus declaraciones.

CUADRO COMPARATIVO DE DECLARACIONES

Celda

Distancia

Apellido

18:00


19:00


20:00


21:00


22:00


23:00


00:00


01:00


02:00


03:00


04:00




al



a



a


a


a


a


a


a


a


a


a


a




comedor



19:00


20:00


21:00


22:00


23:00


00:00


01:00


02:00


03:00


04:00


05:00


































Rossi




















































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“A”

8 mts

Cejas































































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M. Cortéz





































































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Almada


























































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Valenzuela























































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?????

?????

?????

?????

?????

?????


“B”

14 mts

Galo










































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?????


?????


?????


?????


?????







Barua



















































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Uferer R.



















































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20 mts

Luque



















































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“1”



Esquivel



































































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Mendoza


















































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Giménez



























































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“2”

26 mts

Aranda C.


















































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Aguirre























































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Roldan

































































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13

38 mts

Zarate





























































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Niveyro

























































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/////////////////////// Horas durante las cuales el testigo sintió los ruidos, gritos, golpes, corridas de sus compañeros

EN BLANCO Horas durante las cuales el testigo realizó hasta las 2100 hs actividades normales, la cena, el baño y el toque de silencio en forma normal y a partir de las 2100 hs horas durmió

??????????????? Horas en las cuales los testigo han declarado puntualmente que se escucharon voces solamente o que no se escucharon ruidos

Puede explicar algún miembro de la Comisión que realizó el Informe cómo es posible que Roldan a 34 metros del comedor escuchaba los gritos de sus compañeros entre las 03:00/05:00 horas y ninguno de los otros compañeros escuchaban nada, es más uno decía que solo se escuchaban voces. También otro ejemplo es que desde las 02:00 a las 03:00 horas hubo 4 que escucharon los gritos de sus compañeros y hubo 14 que no lo hicieron,

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amen de los 4 presos comunes y los dos comerciantes. O entre las 18:00 y las 20:00 horas hubo uno solo que escuchó los gritos mientras 16 no escucharon nada.

Indiscutiblemente a alguien de la ex Comisión de los DDHH de la Cámara de Diputados deberá explicar porque concluyeron con tal certeza que el día 12/12/76 existieron torturas con las gravísimas contradicciones y con tan poca información. Es necesario que se tenga presente que el mencionado Informe hoy cuestionado ha sido tomado por la Justicia como un trabajo profesional y es utilizado como noticia criminis. Hoy en día se está distribuyendo en las escuelas para su enseñanza cuando en realidad los autores deberían ser juzgados por varios delitos emergentes de la prueba abrumadora presentada por nosotros y producto esta de Expedientes judiciales donde no han sido reargüidas de nulidad.

Lo cierto es que, sus dichos, se tomo como fundamento de Sentencia.



31. ¿Testigo Quintana?

Cuando dice: Otro detenido que observó los antecedentes del episodio que se juzga fue Gregorio Magno Quintana, que narra los pormenores de su aprehensión en distintos lugares, uno de ellos la Brigada de Investigaciones donde fue compañero de detención de Tierno, Parodi Ocampo, Franzen, la señora de Parodi Ocampo y un tal Ludueña. Dice que el domingo 12 de diciembre de 1976, siendo aproximada mente las 14, son sacados del Pabellón 2, donde estaba el dicente, los prisioneros Tierno y Barco; del Nº 1 sacan a Salas y Parodi campo, del Nº 4 a Franzen y a Duarte y del Nº 3 a Cuevas, señalando que no era usual que los traslados a otras unidades se efectuaran los domingos. Los llevados nunca más regresaron a la Unidad 7. Al día siguiente pudieron enterarse, al oír la radio, que en las proximidades de la localidad de Margarita Belén había ocurrido un enfrentamiento con subversivos. El testigo acompañó un ejemplar del diario “El Territorio”, de Resistencia, Chaco, de fecha 14 de diciembre de 1976, que fue leído por el actuario; de él se desprende que la 7ª Brigada de Infantería distribuyó el día anterior un comunicado que en esencia decía que tres delincuentes subversivos fueron abatidos en el enfrentamiento y que “lograron huir los restantes, dos integrantes de la custodia resultaron heridos...”. (Pág. 1.466 y 1.467 Tomo II)

Testigo Gregorio Magno Quintana. Las afirmaciones de Quintana son exactas y no contienen imputación alguna o afirmación que pueda conducir a sospechas sobre el procedimiento de traslado tal cual surge de todo lo actuado. Además de lo establecido por el JIM 59 en los puntos mencionados en el párrafo, es necesario tener presente:

Que con respecto a la declaración de Quintana, la Cámara, no dice absolutamente nada distinto a la versión oficial.

Es decir el personal que legalmente se retiro y tal cual fue informado por la U7 en la Causa 231, incluso informándole el nombre del personal del Ejército que lo retiró, dentro de los 3 días de solicitado.

Lo que omite extrañamente decir la Cámara, es que Quintana declara que no se castigaba, no específicamente que se torturaba, la prisión era una especie de tortura, claro esto atentaría contra la declaración de Víctor Carlos Marchesini.

Lo cierto es que, sus dichos, se tomo como fundamento de Sentencia.



32. ¿Pudo oír?

Cuando dice: El testigo Omar Rafael Solís, al prestar declaración ante este Tribunal, dijo que estando detenido en la alcaidía cuando concurrió a los baños pudo oír que varios guardia cárceles comentaban “los mataron a todos, los borraron a todos.”Refiriéndose a lo sucedido en Margarita Belén. (Pág. 1.467 Tomo II)

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Testigo Omar R. Solís. Se alude a la declaración del ex detenido quien habiendo estado alojado en la Alcaidía y en circunstancias de concurrir a los baños pudo oír que varios guardias comentaban refiriéndose a los hechos de Margarita Belén que los habían matados o borrados a todo. Evidentemente se trata de un grueso error parte de lo expresado puesto que en realidad Solís no se encontraba detenido en la Alcaidía de Resistencia sino en la U-7 de dicha ciudad, como consta en su denuncia presentada ante la CONADEP que tramitara originalmente ante el Juzgado Federal de Resistencia. Con abstracción de ello cabe reiterar su condición de testigo no directo o de referencia que es considerado sospechoso por no haber presenciado hecho alguno, no mereciendo por ende fe sus dichos.

Además de lo expresado por el JIM 59 consideramos necesario agregar lo siguiente: Con respecto a la declaración de Solís y cuya conclusión sobre su declaración, le da validez para sumar a la convicción que cuando concurrió al baño, el que hubiese sido y pudo oír que varios guardia-cárceles comentaban los mataron a todos, los borraron a todos refiriéndose a lo sucedido en Margarita Belén. Con respecto a esto es necesario tener presente algunos aspectos ya demostrados en la Causa y algunas declaraciones: 1º La forma en que estaba constituida la guardia con doce hombres, de los cuales cuatro estaban afuera en las casetas de la Alcaidía, cuatro llaveros uno en cada pabellón, quedaban solamente los puestos con grado, ¿A quienes escucho entonces hablar, si no había varios guardia-cárceles que pudieran estar reunidos en un baño? Estando permanentemente encerrados en las celdas, cuando concurrían al baño en forma individual tenían al llavero ubicado al lado y cuando lo hacían en grupo, los ocho detenidos por celda, difícilmente podrían escuchar, porque hablaban entre ellos, declaración de Francisco O. Álvarez, Oscar O. Ayala, Omar E. Monzón, Jorge O. Esquivel, Oscar A. Galarza y Juan R. Piris, todos guardia-cárceles y corresponden al Cuerpo Declaraciones de Policías, de la Cámara de Diputados del Chaco. 3º Que extraña que no pueda identificar, quienes eran los que hablaban, lo que es realmente imposible de creer, ya que un preso puede reconocer a sus carceleros hasta por la forma de caminar, muchísimo mas por su voz. 4º Que declaran los demás detenidos, sobre haber escuchado algún comentario, sobre los hechos. Presos comunes y subversivos. 5º Que nunca escucho comentario alguno sobre que tropas del Ejército iban o habían matado a los presos trasladados el 13/12/76. Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Esquivel, Almada, Cejas, Aranda, Galo, Barua, Roldan, Rossi y Uferer. 6º Que dicen los demás presos con respecto a que hubiese muerto alguno de los trasladados la noche del 12/12/76, en la Alcaldía. Que no vio, ni se entero que el 12/12/76 hubiesen muerto detenidos por los golpes dados. Presos Comunes: Leyte y Paiva. Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Rossi, Almada, Uferer, Cejas, Aranda, Galo, Esquivel y Barua. 7º Indiscutiblemente, tratar de sostener lo que dice Solís después de estos testimonios es absurdo.

Lo cierto es que, sus dichos, se tomo como fundamento de Sentencia.



33. ¿Testigo Mayor de Pierola?

Cuando dice: Relató Amanda Regina Mayor de Piérola, al deponer ante el Tribunal (confr. fs. 165 de la causa 231 ya citada), que su hijo Fernando fue detenido a mediados del mes de noviembre de 1976, en Posadas, Misiones, enterándose circunstancialmente por medio de un policía el sitio en el que estaba alojado ya que éste viajó expresamente a Resistencia, donde no lo dejaron entrevistar al citado. Este policía le afirmó que ello ocurría solamente cuando el detenido “estaba condenado a muerte o muy lastimado”. Dice la testigo que luego de la fecha del supuesto enfrentamiento, su familia recibió un radiograma donde se le comunicaba que Fernando estaba prófugo por lo que este funcionario policial, allegado a la dicente por las razones que expuso, le comentó que existía un alto porcentaje de posibilidades de que realmente estuviera muerto. Prosigue

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narrando su peregrinar, entrevistando tanto al secretario del General Nicolaides, en ese entonces comandante de la fuerza en la provincia de Corrientes, o al “Teniente Pateta, del Grupo de Artillería 7, uno de los encargados del operativo del traslado de su hijo y de los otros detenidos muertos en el suceso que se examina. Destaca que este militar le exhibió una lista con la nómina de 13 personas donde constaba que 8 estaban muertas y 5 estaban en calidad de prófugos, entre ellos Fernando Gabriel Piérola. Agregó la testigo que la misma persona le dijo que como él estuvo al frente del operativo se limitaba a decirle la verdad de lo sucedido. El episodio no termina allí ya que el 30 de ese mes de diciembre de 1976 su cónyuge recibió una carta comunicándole que su hijo Fernando estaba prófugo lo que evidentemente contrastaba con dos permisos que le otorgaron a su nuera para poder viajar a Corrientes y a Paraná, donde la autoridad militar hacía referencia a ella como María Julia Catalina Morresi viuda de Piérola. Una de las autorizaciones estaba firmada por la misma persona que había firmado la comunicación anterior. Ante ello, no hizo más gestiones para no perjudicar a su nuera —que estuvo detenida un año después de estos episodios que relata—, haciendo entrega al Tribunal de fotocopia legalizada que da razón de sus dichos. (Pág. 1.467 y 1.468Tomo II)

Testigo Amanda R. Mayor de Piérola. Madre del ex-detenido prófugo, relata que un policía allegado que viajó expresamente a Resistencia para ver a su hijo detenido allí, lo que no pudo concretar, le afirmó que eso sucedía solamente cuando el detenido estaba condenado a muerte o muy lastimado. Mayor de Piérola, madre de Piérola, ante el Juez Federal de Resistencia en Causa 231, lo expresado más arriba. También expresa la presunta contradicción existente entre la nota del 30/12/76 que recibiera su esposo, donde le comunican que su hijo estaba prófugo y los dos permisos que 1a autoridad militar extendiera a su nuera para viajar a Corrientes y Paraná, donde se refieren a ella como viuda de Piérola. Sobre la primera parte del apartado no se entrará en la consideración de los dichos del supuesto policía que habría intentado visitar a Piérola dado que los mismos son antojadizos, poco serios y sin fundamento alguno. Pero llama la atención que no se identifique a dicho funcionario que según las propias palabras de la señora de Piérola era un allegado. Lo expresado lleva a concluir que los dichos de la causante no son creíbles. Tener presente que cuando declara el 05/08/85, un año después ante la Cámara, da el nombre del Policía, es el Of. Insp. Osvaldo Conde de la PFA. También declara que cuando ocurre lo de Margarita Belén, se acerco el Insp. Conde y le informó que había recibido el Radiograma con el hecho del enfrentamiento donde figuraba Píerola como prófugo, es decir que están las ordenes de captura para sus detenciones, ya que sino la Delegación no hubiese recibido ninguna notificación.

Además de lo expresado por el JIM 59, consideramos necesario agregar lo siguiente, con respecto a la declaración de Mayor de Piérola, existen algunas dudas, que deben ser tenidas en cuenta:
¿Cómo es posible que la Cámara que asumió tareas instructivas e investigativos, no cito a declarar al funcionario publico identificado como Insp. de la PFA Osvaldo Conde, a fin de que explicase en que se basaba para hacer todas estas afirmaciones, que dijo haber escuchado Mayor de Piérola? ¿Existe realmente Conde?

El Inspector Conde, que le había dicho que si Fernando Piérola no se presentaba, fuese rezando por su alma y eligiese una tumba en el cementerio, es el mismo que se ofrece y va al Chaco con su pareja a visitarlo a Piérola. ¿Es lógica y creíble esta situación? Que realmente resulta infantil, creer que Patetta le haya mostrado algún documento del Ejército donde se ordenaba el traslado o figurase en algún listado.

Que Mayor de Piérola falta a la verdad cuando Dice: Ante ello, no hizo más gestiones para no perjudicar a su nuera –que estuvo detenida un año después de estos episodios que relata-, ya que el matrimonio fuera detenido en noviembre de 1976 en Posadas y no un año después su nuera.

Mucho mas infantil resulta creer que le haya dicho a la Sra. Mayor de Piérola que no le diga nada a la esposa de Fernando, sobre que el mismo estaba prófugo, cuando dicha información ya estaba en manos de Maria J. Morresi de Piérola, ya que las distintas declaraciones realizadas ante la Cámara de Diputados de detenidos subversivos, las

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distintas declaraciones de policías ante la Cámara de Diputados, en la Causa 231 y la Causa Militar, hasta el mismo Magno Quintana dice, que él escuchó lo sucedido en Margarita Belén en la Radio.
Expresar como lo dice Morresi de Piérola, que no tenía conocimiento de lo sucedido el día 20/12/76 cuando fue a hablar con Nicolaides, esta faltando a la verdad dentro de su misma declaración, ya que declara que el Insp. Conde le contó que había recibido un radiograma, comunicando el hecho de Margarita Belén y donde figuraba Piérola prófugo y le dijo también que había un 99,99% de que estuviera muerto, esta misma declaración da por cierto dos cosas: La primera que Mayor de Piérola, miente en su declaración configurando el Falso Testimonio. La segunda es mucho más importante y es la constancia de que se irradió a través de la PFA, las ordenes de detención de los delincuentes prófugos.

Con respecto a los errores de las cartas, autorizando a Morresi de Piérola y donde por error figura su carácter de viuda, no queriendo justificar el error, pero las mismas fueron confeccionadas a mas de un año de los hechos y a veces ocurren errores de este tipo y peores aun como el error cometido por: el diario Clarín, el 22/01/84, publica que Fernando Piérola falleció en el enfrentamiento de Margarita Belén. El 31/01/84 el Subsecretario de Gobierno del Chaco, le remite un radiograma, informándole a Mayor de Piérola que lo publicado por el diario Clarín, se debe a un error periodístico, ya que de acuerdo a la información existente en la Subsecretaria, Fernando Piérola no figura fallecido en el enfrentamiento de Margarita Belén. El 02/02/84 Mayor de Piérola manda Carta Documento al diario Clarín donde solicita la fuente de información sobre que su hijo habría muerto en Margarita Belén. El 27/02/84 el diario Clarín le responde con Carta Documento a Mayor de Piérola diciéndole que la información fue tomada de un Boletín de Prensa, emitido por la Dirección de Prensa de la Provincia del Chaco, el 20/01/84. Esto esta declarado ante la Cámara, este error realmente fue mas grave, ya que en este caso llega esta información falsa a mas de 4.000.000 de personas tirada de Clarín y lógicamente como fue en época democrática y el error partió del Gobierno del Chaco, no tiene importancia ni se analiza con la misma óptica que el error que se pudiera haber cometido involuntariamente en una autorización.

Para finalizar el análisis de Mayor de Piérola y donde como normalmente ocurre en todas estas declaraciones, cuando habla de que la esposa de su hijo Morresi de Piérola le comentó que a su hijo lo habían torturado, que su cuerpo estaba lleno de lastimaduras y que había sido colgado de los pies, con las esposas y sus pies se fueron deformando, lo que habría sido ratificado por un compañero de detención a quien por supuesto no identifica. Esta parte de la declaración llama la atención, por tres aspectos: 1º ¿Porque entonces la Cámara, no cita a la esposa de Piérola a declarar, ya que era un testigo directo de las torturas recibidas por Fernando Piérola? 2º ¿Porque siempre esta reclamando la madre de Piérola y moviéndose con los reclamos y no esta la esposa, quien además del dolor que sufre por el esposo, estaría el mismo dolor o martirio sufrido por ella misma? ¿Que extraño no? 3º Para que no queden dudas sobre el estado de Piérola, veamos que dicen los compañeros del mismo, por supuesto identificados con nombre y apellido: Que entre los retirados estaban Piérola y Pereyra.: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Galo, Barua, Aguirre, Giménez, Zarate, Uferer, Luque y Niveyro. Que los detenidos fueron vistos en dirección al comedor caminando normalmente y por sus propios medios. Incluso algunos incluyen a Zamudio que no estaba y que para otros, tenía las costillas rotas: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Roldan, Uferer, Luque, Galo y Barua. Que a Piérola en la Alcaidía, lo vieron bien, caminando por sus propios medios: Presos Subversivos: Aguirre, Almada, Uferer, Niveyro, Valenzuela y Galo. Que dicen en forma individual los compañeros de Piérola: Roldan, Piérola tenía heridas profundas en los tobillos, ¿Entonces porque fue visto caminar perfectamente? Zarate, Piérola tenia los tobillos hinchados por el pasaje de corriente eléctrica, ¿Entonces porque fue visto caminar perfectamente? Almada, Piérola se encontraba en estado normal, porque tres días antes del 12/12/76, me lo encontré en el baño. Uferer, Piérola cuando pasa en dirección al comedor el estado de salud era bueno. Valenzuela, Piérola se encontraba en mejor estado


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que otros dos detenidos. Galo, Piérola paso caminando normalmente. Barua, Piérola me dijo que estaba golpeado, pero que con su contextura se movía sin problemas.

Lo cierto es que, ese dicho, se tomo como fundamento de Sentencia.



34. ¿Testigo Clara de Salas?

Cuando dice: Mirta Susana Clara de Sala, quien también depuso ante este Tribunal a fs. 191 de la causa 231, dijo que su cónyuge Néstor Carlos Salas fue detenido en Resistencia con fecha 9 de octubre de 1976. Tiene conocimiento por medio de Miguel Bampini, compañero de pabellón del citado en la U7, que un oficial de allí levantó la mirilla de la puerta de su celda y le dijo que era posible que lo volvieran a sacar y que también era posible que no regresara nunca más. El 12 de diciembre lo llevan desde la U7 a la Alcaidía Provincial, donde interrumpen las visitas, y allí lo ve a Salas quien le contó que estaba herido de un bayonetazo en el lado izquierdo. Posteriormente vio que lo llevaron, ya que prácticamente no podía caminar. Por dichos de ex cautivos se enteró que estaban Tierno, Parodi Ocampo, Díaz, mencionando también con relación a éste que estaba sangrando a raíz de los golpes recibidos. Suministra los nombres de cinco testigos que vieron esos episodios y que se los narraron a la dicente. Esta testigo relató también que un militar que ulteriormente la visitó allí hizo un paralelo entre las 11 víctimas del copamiento al Regimiento de Infantería 29 de Monte, en Formosa, y la suerte corrida por el causante y sus compañeros. Dice que el certificado de defunción de Salas menciona que falleció con fecha 14 de diciembre de 1976, a las 7, figurando como causa del deceso “herida de bala”. Posteriormente le entregaron una nota de igual tenor a la entregada al Tribunal anteriormente por otros testigos y en la que se ratifica que hubo bajas en ambos bandos y que algunos detenidos lograron fugar. Le hicieron saber que Salas fue inhumado en el Cementerio del Oeste y que para requerir el cadáver se debía solicitar autorización a la Jefatura adjuntando copia de la partida de defunción. En el presente caso se han adquirido diversos elementos de juicio que corresponden a informaciones y a sumarios criminales donde se trata el mismo objeto procesal. En efecto, de la causa 170/83, en trámite ante el Juzgado Federal de Resistencia, Chaco, se desprende que han prestado declaración allí diversas personas que compartieron el cautiverio con algunas de las víctimas de los sucesos que se investigan. Se inició ese sumario con motivo de la recepción en ese Juzgado de una nota enviada por el señor Juez Federal de Rawson, Chubut, adjuntando una misiva suscripta por varios penados por la que le ponían en conocimiento de diversas circunstancias relacionadas con este hecho. Llamados los testigos ante ese Juzgado Federal de Resistencia algunos refirieron que conocían los hechos solamente de oídas mientras que otros fueron testigos en forma más o menos directa; a esos se referirá el Tribunal de inmediato. (Pág. 1.470 y 1.471 Tomo II)

Testigo Mirta S. Clara de Salas Además de lo expresado más arriba, dice que por dichos de otros cinco ex cautivos sabe que Díaz sangraba por los golpes recibidos. Por último agrega que un militar que la visitara posteriormente en su lugar de detención le hizo un paralelo entre las once víctimas del ataque al RI Mte 29 de Formosa y la suerte corrida por su esposo y otros compañeros. Sobre el particular es menester considerar que la testigo, lo es en carácter sospechoso por un doble motivo: no haber presenciado los hechos relatados y declarar por conocimiento meramente referencial y por su condición de detenida por actividades subversivas al igual que su marido, todo lo cual hace que sus dichos no merezcan fe. Resulta sugestivo que el Tribunal no haya citado a1 referido Bampini a declarar a fines de corroborar lo antes expresado. Además en ningún momento se identifica al supuesto Oficial de la U7 que se menciona en el relato.

Además de lo establecido por el JIM 59, consideramos que se puede agregar lo siguiente: Si realmente las instalaciones son como en la Alcaldía, sobre el pasillo del pabellón existen rejas y no puertas ciegas con mirillas, Salas estaba alojado en el pabellón Nº 1. Con respecto a los cinco compañeros citados por Mirta C. de Salas y que son

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Mendoza, Almada, Valenzuela, Barua y Gómez revista importancia ver que declaran con respecto a la situación de Salas en la Alcaidía:

Testigo Santiago Almada

Pregunta: ¿Si recuerda que la tarde del 12/12/76 hubo movimientos de detenidos especiales que arribaron a la Alcaidía? Dijo: Que se notó esa tarde un movimiento inusual, consistente en suspensión de bajadas de detenidos comunes para sus visitas y que sus compañeros de celda comentaron que habían alojado a alguien en uno de los calabozos de la Planta Baja, ubicado frente (se rectifica y dice “en ángulo dentro del pasillo”) a las celdas “A” y “B”, que el dicente no observó el ingreso y alojamiento en celdas del pabellón de Planta Baja de detenidos, esa tarde. Que en el cambio de Guardia escuchó que el Agente que pasaba lista, preguntaba a la guardia de Planta Baja si era Néstor Salas quien se encontraba en el calabozo de Planta Baja, a lo que se contestó afirmativamente. Reflexión: 1º Es decir que uno de los cinco testigos, no vio absolutamente nada relacionado con Salas. Es más si no escucha la lista ni hubiese sabido que estuvo alojado en la Alcaidía.

Testigo José L. Valenzuela

Pregunta: ¿Cuál era el estado físico que presentaban a su ingreso a la Alcaidía? Dijo: Salas entro muy golpeado y con sangre en la zona de la cintura y abdomen, sobre el lado izquierdo, caminando con dificultad y conducido por tres policías que lo ingresaron al calabozo violentamente, con golpes y patadas. Pregunta: ¿Si tiene conocimiento que después de la cena, algún detenido alojado en el pabellón lograra hablar con Salas? Dijo: Que no. Que lo único que sabe es que desde la celda “B” le hablaban a Salas dentro del calabozo y nadie contestaba, lo que puede interpretarse por dos razones; porque su estado físico no le permitía hablar o bien no quería ser sancionado. Reflexión: 1º Ratifica lo declarado por Clara de Salas con respecto al estado físico de su esposo. 2º Confirma el Falso Testimonio de Clara de Salas, ya que claramente se ve, que nadie pudo hablar con Salas porque no respondía. 3º Es decir que el segundo lo vio a Salas herido e ingresado a las patadas por tres policías, pero afirma que Salas no habló con nadie.

Testigo Hugo R. Barua

Pregunta: ¿Cuál era el estado físico que presentaban a su ingreso a la Alcaldía? Dijo: Con respecto a Salas pudo ver que se toma el lado izquierdo y que su mano estaba manchada de sangre, además ingresó por sus propios medios al calabozo. Pregunta: ¿Si le consta o tiene conocimiento que algún compañero suyo, ocupante de la celda “B” tuviera oportunidad de conversar con alguno o algunos de los detenidos luego trasladados en horas de la tarde del día 12 de diciembre? Dijo: Que no. Reflexión: 1º Si bien ratifica la herida de Salas, establece una importante diferencia, Valenzuela lo ve ingresar a patadas a Salas por tres policías y Barua lo ve ingresar solo por sus propios medios. 2º ¿Cómo pueden ver dos personas que están en el mismo calabozo, viendo la misma escena, al mismo tiempo, verla tan distinta? Uno ve cuatro personas, tres de las cuales lo agarran a patadas y la otra ve una sola persona, indiscutiblemente esta situación nos lleva a una nueva reflexión ¿Estaban viendo la escena o la crearon? 3º Siguiendo con el análisis vuelve a ratificar el Falso Testimonio de Clara de Salas, ya que este testigo declara que nadie de su celda, habló con ninguno de los trasladados. 4º Es decir que el tercer testigo dice haber visto una escena distinta de la del segundo, pero además ratifica el hecho de que nadie de su celda pudo hablar con los detenidos, que luego son trasladados.

Testigo Oscar Gómez

Filiación de la Cámara de Diputados, en el cuerpo de testigos, único Gómez encontrado como declarante, que manifiesta que en fecha 07/09/76 fue trasladado a la U7 y por lo tanto no pudo haber visto nada relacionado con Salas, incluso habiendo estado con él en la U7, no lo nombra. Es decir que no sabiendo si es este Gómez el que se menciona en la declaración ante la Cámara, porque en la causa 231 no lo menciona, no existiendo mas


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precisiones sobre Gómez, se toma esta persona, no sabiendo exactamente si es la misma, pero estuvo preso por la misma causa.

Testigo Norberto M. Mendoza

En el Juicio por la Verdad única encontrada y de fecha 22/08/02, Dice: Que Salas estaba herido, eso es lo que me comento él porque estaba en el calabozo, que tenían a la salida del pabellón, había dos calabozos, generalmente no se usaban, algunos los usaban para poner cubiertas y ese día en uno de ellos lo pusieron a Salas, como las rejas nosotros vimos que había entrado Salas ahí. Pedimos para ir al baño y le preguntamos que pasa, es un traslado pesado. Reflexión: 1º Queda claro a través de sus dichos que va al baño, porque lo ve ingresar a Salas. Como casi todos los testimonios en el Juicio por la Verdad han sido falsos, Mendoza no es la excepción y para demostrarlo, vemos lo siguiente. Los compañeros de celda de Mendoza en la Celda 1 eran Uferer, Luque, Esquivel, Gutiérrez y Ocampo, veamos que dicen dos de sus compañeros de celda Uferer y Esquivel con respecto al campo visual que sé tenia desde la Celda 1.

Testigo Ricardo Uferer

Pregunta: ¿En orden a su declaración testimonial prestada el 05/08/85 ante la Cámara Federal de la Capital y en el juicio seguido a las ex Juntas Militares del PRN, para que diga las circunstancias en que su compañero de celda Mendoza, lograra hablar con el detenido Salas? Dijo: Que luego de la cena y en la salida al baño de su celda “1”, Mendoza logra hablar con Salas, que se encontraba alojado en uno de los calabozos contiguos al baño. Que el dicente no presenció dicho dialogo ni su contenido y lo relatado lo sabe por los dichos por Mendoza. De esta forma y en ese momento, tomó conocimiento de que Salas estaba allí alojado. Pregunta: ¿Si de su celda tenia alguna visión a la zona de calabozos y si estos poseían puertas con mirillas o rejas, como las celdas del pabellón?, Dijo: Que desde su celda no-tenia acceso visual a esa zona (es decir los calabozos), respecto a los calabozos no tenía rejas sino puertas con mirillas.

Testigo Eusebio D. Esquivel

Es mucho más contundente en sus respuestas, expresa directamente Que no recuerda que hayan entrado detenidos de afuera, ni comentarios al respecto.

Como broche final veamos que dicen los mismos compañeros, detenidos subversivos, sobre poder o no hablar: Que no se podía ni siquiera hablar con los presos especiales.: Presos Comunes: Leyte, Di Venedetto, Paiva y Benítez. Presos Subversivos: Martínez Cortéz y Esquivel. Que es imposible hablar en el baño durante varios minutos por el estricto control que existía con respecto a la orden de no hablar, esta orden era controlada férreamente por el personal de celadores: Presos Subversivos: Martínez Cortéz, Almada, Luque, Cejas, Aranda, Galo, Esquivel y Barua.

Indiscutiblemente queda demostrado el Falso Testimonio de Mendoza, tan solo es estos aspectos donde los mismos compañeros: Niegan que haya podido ver el ingreso de Salas, por falta de campo visual. Demuestran que no existió tal conversación, ya que Mendoza dice que pidió permiso, cuando lo vio entrar y Uferer dice que fue después de la cena en la ida al baño. El mismo Valenzuela dice que nadie pudo hablar con Salas porque el no contestaba.

Que explicación encuentra la Cámara que le asigna tanta importancia al hecho de que Salas llego a la Alcaidía herido, con un bayonetazo en su lado izquierdo y donde cuatro de los cinco testigos propuestos por Clara de Salas, no se han puesto de acuerdo para declarar lo mismo sobre ese hecho. Mucho más grave es el hecho de que la declarante el 08/08/84 ante el Juez Federal en la Causa 231, citada por la misma Cámara, ni siquiera menciona este hecho, ni a los cinco testigos. Mi pregunta es: ¿No le extraño a la Cámara que Clara de Salas no hubiese declarado este hecho, que de haber ocurrido era sumamente grave e importante? Indiscutiblemente si los cinco testigos puestos y nombrados por Clara de Salas, mienten, por ende Clara de Salas también miente, como ha quedado demostrado.

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Se consigna que en el Juzgado Federal de Resistencia se inició Causa 170/83 (Pág. 1.471 Tomo II) con motivo de una nota enviada por el Juez Federal de Rawson (Chubut) con una misiva firmada por varios penados allí alojados que relataban circunstancias de los hechos de Margarita Belén. Los testigos que declararon ante el Juzgado mencionado en primer término, ya sea de oídas o más o menos directos, son Zarate, Niveyro, Ilde, Cossio y Ponti. Todos ellos tienen como denominador común, el de haber permanecido detenidos a disposición del PEN o condenados por actividades subversivas, descalificando la fe de sus dichos.

Lo cierto es que, sus dichos, se tomo como fundamento de Sentencia.



35. ¿Testigo Zarate?

Cuando dice: Antonio Eduardo Zarate (confr. fs. 86/87) ratificó ese escrito y dice que en noviembre de 1976 estuvo detenido en la Jefatura de Policía del Chaco, donde fue sometido a apremios ilegales. Entre el 9 y 11 de diciembre de 1976 fue retirado de allí su compañero Zamudio a quien no volvió a ver y el día 12, en horas de la noche, es sacado de la misma celda Piérola y llevado con los detenidos Díaz y Pereyra al comedor donde se escucha que son golpeados. (Pág. 1.471 Tomo II)

Testigo Antonio E. Zarate

Causa 170/83, los dichos sobre que entre el 09 y 11/12/76 fue retirado de Alcaidía su compañero Zamudio a quien nunca más volvió a ver, corrobora lo expresado anteriormente, en el sentido que escuchó cuando Díaz y Pereyra fueron golpeados en el comedor luego de sacados de sus celdas junto con Pierola, se debe recordar la presunción de que su testimonio se encuentra viciado en atención a sus antecedentes.

Al margen de lo expresado por el JIM 59, consideramos incluir lo siguiente: La cita por parte de la Cámara, de la declaración de Zarate, en solo lo atinente a la ausencia de la Alcaidía, de Zamudio el 12/12/76, dándola por cierta, donde toma la declaración de Niveyro con la misma conclusión, es decir la ausencia de la Alcaidía de Zamudio por habérselo retirado el 10/12/76, nos lleva a una serie de conclusiones que demuestran lo incongruente de todos los actos llevados a cabo sobre el enfrentamiento de Margarita Belén y que son: 1º a Niveyro, con fecha 15/11/05, se le ha presentado denuncia por Falso Testimonio, donde se detalla su mendacidad e inconsistencia de su declaración. 2º a Zarate, se le presentará próximamente denuncia por Falso Testimonio, por lo simulado e inconsistente de su declaración. 3º pero lo más importante es que planteado en los términos de la Cámara, si Zamudio, no estaba presente el 12/12/76, a la noche, en la Alcaidía, toda aquella persona que declare que lo vio en la Alcaidía, en esa oportunidad, esta cometiendo Falso Testimonio, a saber:

Ricardo A. Uferer: En la Cámara de Diputados del Chaco; Dice: Evidentemente por las voces identificábamos a ellos como las victimas de los apremios y torturas de que estaban siendo objetos. Recuerdo por ejemplo a Carlos Zamudio, luego de golpearlo durante un tiempo, lo hacen ir nuevamente a su celda y al pasar frente a donde yo me encontraba, observe que caminaba con suma dificultad y tomándose de la zona del tórax y del estomago. Ante la misma Cámara Federal; Dice: tocan un pito, al pie de la cucheta, los detenidos que voy nombrando preparan sus cosas, lo nombran a Díaz, Fernando Pierola, Carlos Zamudio, Yedro y Pereyra, al rato nosotros sentimos movimientos en la zona del comedor, nuestra celda estaba próxima al comedor y empiezan así como que corren ahí adentro se sienten golpes, gritos y luego los van llamando a los detenidos, solos, sin sus cosas, lo llaman a Pierola, se sienten los gritos de Pierola, golpes, lo vuelven de nuevo a su celda, al rato lo llaman a Zamudio, también se sienten golpes y gritos de Carlos Zamudio, de Díaz lo mismo, vuelve muy golpeado Díaz, Zamudio también aparte ya lo habíamos visto anteriormente, tenia problemas anteriormente en la costilla, continuamente se sostenía la costilla, ese día vuelve bastante maltrecho, Lucho Díaz también.

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José L. Valenzuela: En la Cámara de Diputados del Chaco; Dice: Siendo las 19:00 o



19:30, el llavero de turno lleva al baño al detenido Carlos Zamudio, con quien el declarante puede dialogar por espacio de 7 a 10 minutos, ya que su celda daba frente a los baños, Carlos Zamudio de quien era compañero de la Facultad de Ciencias Económicas, le expresa que en su celda, estaba alojado desde hacia 3 días aproximadamente en la Alcaidía, dejaba una fotografía a sus chicos y su esposa y una chomba, y que hacia eso porque estaba convencido que lo iban a matar. De los efectos mencionados el declarante, después de su muerte lo único que pudo rescatar fue la chomba por que la fotografía la destruyeron. De lo que pudo observar del estado físico de Zamudio, es que si bien caminaba por sus propios medios, también lo hacia con dificultad y tenia golpes internos en la zona del estomago, ya que se tomaba, permanentemente de ese lugar.



Hugo R. Barua: En la Cámara de Diputados del Chaco; Dice: A la hora del silencio, aproximadamente a las 21 horas, comienzan a sacar del pabellón a Yedro, Pereyra, Luís Díaz, Carlos Zamudio, Fernando Pierola, a empujones en dirección al comedor.



Ramón E. Luque: En la Cámara de Diputados del Chaco; Dice: También del pabellón son sacados algunos compañeros como ser Zamudio, Pierola, Yedro, Díaz, hacia el comedor donde ya lo estaban esperando el cuerpo de torturadores.



Juan Manuel Roldan: Ante el JIM 59 Dice: Que aproximadamente entre las 23 y 24 horas del día 12 de diciembre de 1976, se produce el encendido de luces del pabellón y se hace presente el Oficial Ayala, y parte de su guardia, haciendo sonar el silbato de atención, se ordena la ubicación de todos los detenidos al pie de sus camas y ordena que todo detenido que fuera nombrado a partir de ese momento debía sacar su mano a través de la reja, así se nombra a Pierola, Zamudio, Pereyra, Yedro, Díaz, Zapata Soñez, y cree que a Franzen, que el día 12/12/76 se encontraba en la celda “3” Zamudio y Pierola.



Luís A. Rossi: Ante el JIM 59; Dice: Que a media tarde del día 12/12/76 recuerda que Salas y Tierno fueron alojado en los calabozos de Planta Baja, próximo a los baños y a la celda que ocupaba el dicente, que Zamudio, Barcos y Parodi Ocampo, pasaron frente a su celda conducidos hacia celdas del pabellón de Planta Baja, ignorando en que celdas fueron alojados.



Roberto Cejas: Ante el JIM 59 Dice: Que tiene presente que Zamudio tenia una lesión en el brazo y que alrededor de la media noche se hizo presente el Oficial de Guardia, y fueron retirados un grupo de detenidos de cada una de sus celdas, sin que se los llamase por su nombre como era normal, que se ordenó al resto de los internos que se mantuvieran acostados, para impedir que se observara el procedimiento. Que Díaz y Zamudio fueron retirados del pabellón y Salas de los calabozos.



Carlos R. Aranda: Ante el JIM 59; Dice: Que por lo que pudo apreciar dentro de los momentos de confusión que se vivía y al estar por la gente que paso frente a su celda saliendo del pabellón, estima su numero sin poder apreciarlo entre 5 y 10, de los mismos reconoció con seguridad a Díaz y Zamudio, recordando que Zamudio fue sacado arrastrando y de los pelos por personal de guardia.



También existen quienes lo omiten mencionar a Zamudio o declaran que lo retiraron antes:



Carlos E. Aguirre: En la Cámara de Diputados del Chaco; Dice: Pierola, Pereyra, Yedro, Luís Díaz como retirados el 12/12/76 a las 22:00 horas del pabellón.



José Niveyro: Ante el JIM 59; Dice: Que Carlos Zamudio fue retirado de la celda el día 10/12/76, no retornando a la misma ni volviendo nunca más. Compañero de Celda de Zamudio.



Santiago Almada: Ante el JIM 59; Dice: Que no lo vio en la fecha en cuestión (es decir el 12 y 13 de diciembre de 1976), que cree recordar que el nombrado había sido retirado de esa Unidad (Alcaidía), unos días antes de los hechos de Margarita Belén.



Antonio E. Zarate: Ante el JIM 59; Dice: Que recuerda que Zamudio fue retirado de su celda por el Oficial Ayala, entre los días 09/11 de diciembre de 1976 en horas de medianoche, no volviéndolo nunca mas a ver. Compañero de Celda de Zamudio.










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