miércoles, 13 de junio de 2018

Boletin 49 - noviembre 2003 - "Las trampas oficiales¨ y ¨Cuadro de situación¨.

Significado de la palabra:

OTROSÍ. (Del lat. alterum, otro, y sic, así.) adv. c. Demás de esto, además. Ú. por lo común en lenguaje forense. Il m. Der. Cada una de las peticiones que se ponen después de la principal.

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Boletin 49 - noviembre 2003 - "Las trampas oficiales¨ y ¨Cuadro de situación¨.

"OTROSÍ" Nro. 49 – noviembre del 2003

Contenido:
1 - Las trampas oficiales >>>>
2 - Cuadro de situación >>>>
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El presidente -hombre sumido en sus incoherencias con tal de atender sus convicciones- encomendó a uno de los suyos, un ignoto diputado Gómez, para que presentara un proyecto de ley en verdad desopilante por lo arbitrario.
Hecho a la medida de las necesidades de la izquierda en que ambos militan, el proyecto dispone la amnistía para todos los delitos cometidos por quienes reclamen por cambios sociales, mejoras salariales y otras cuestiones afines con excepción del homicidio que suena tan feo. Quedan fuera del beneficio los policías y demás representantes del orden público a los que, por el contrario -por ley ya aprobada se les agrava la pena- que hubieren caído en excesos.


La iniciativa es tan irracional y chocó con tanta resistencia que probablemente el gobierno no la fogonee más o, que llegado el caso, la vete. Es difícil recordar un intento más descarado y más tosco para dotar de impunidad a los transgresores sistemáticos y cotidianos (se calcula que en todo el país hay más de 3000 procesados por causas tan idealizadas) buscando, se lo reconozca así la legalización virtual de semejantes métodos de actuación. El texto contiene tantos defectos jurídicos y de redacción -fruto sin duda de la precipitación y de la falta de idoneidad de sus redactores) que no puede ser abordado con seriedad.
Baste con decir que no se preocupa por acotar mínimamente los hechos amnistiados ni el tiempo en que se produjeron de manera que en una referencia tan vaga e indeterminada todo cabe, desde la privación de la libertad hasta la destrucción de bienes, amenaza, ocupación de lugares públicos o incitación al delito. Se trata de una amnistía general, tanto que llega a lo abstracto y cualquiera que alegue (sin necesidad de probarlo) que realizaba un reclamo o que esa era su intención quedará comprendido en la ley.-
Se comprende que esto acelera la muerte del estado de derecho o la extinción de sus últimos restos, tarea de la que se hizo cargo con fervor ideológico el propio Kirchner que por algo nombró en su gabinete a los peores representantes (aunque sean sus saldos) de la izquierda terrorista de otrora. Porque esto significa la creación de un margen de impunidad -para atrás y para el futuro- a favor exclusivo de un grupo de marginales vecinos del hampa que sólo precisarán poner su nombre para quedar fuera de la sanción prevista para cualquier otro ciudadano. O sea un contingente de privilegiados en un doble sentido: por un lado que reciben sueldo sin trabajar (que paga el estado, es decir nosotros) y, por el otro, que no son castigados por sus infracciones por graves y repetidas que sean.-
Lo que el primer magistrado se propone a todas luces es retribuir a quienes contribuyen al caos del que el gobierno espera sacar algún provecho. Pero también domesticar esas poco confiables muchedumbres que trasladan la misma energía del tablón de la cancha al puente o la avenida. Todos los muchachos convocados saben pedir, usufructuar y destruir pero no todos están dispuestos a ir más allá de la coyuntura inmediata (saquear un comercio, hurtar algún electrodoméstico, hacer añicos una vidriera) y dejarse apalear por la policía o purgar sus faltas por ideales que apenas conocen ni comparten. Para eso es la ley. Una ley tan previsora que inhibe de antemano, aumentándole la pena, al que los reprima. La maniobra, en su torpeza y grosería, es perfecta en cuanto les asegura a los presuntos indigentes la impunidad penal y la tranquilidad en sus correrías.-
Lástima es que tanta labilidad para unos no se repita para otros, como los militares que sospechados de la comisión de supuestos delitos ya prescriptos deben continuar desfilando ante cuanto juez-empleado se le ocurra llamarlos. Hay aquí una clarísima injusticia que vuelve a la ley inconstitucional.. En este sistema democrático el principio de igualdad ha pasado a mejor vida, la de la farsa.-
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En nuestra preocupación por ser breves ante la dimensión de la situación sólo expondremos -sin dramatizar pero tampoco sin licuar la realidad ni aligerar sus términos- lo que ya es de público y notorio aunque pocos se den por enterados.
Todo -lo que se conoce y lo que no, lo que sse sospecha y lo que se teme- indica que el viejo enfrentamiento entre la izquierda subversiva (se puede decir sin exagerar que toda lo es en una u otra medida y forma) y las fuerzas del orden (que lamentablemente, se niegan a llamarse y a considerarse de derecha porque esta asunción ideológica aclararía suficientemente la actitud, los principios y las convicciones y darían razón, fundamento y viabilidad a la reacción que cada día es más urgente) se ha acentuado de un modo ostensible.
Se puede afirmar incluso que a partir de la llegada de Kirchner a la presidencia, el ataque subversivo adquirió un perfil más agresivo y global pero en cierto modo más sutil y pernicioso. Han dejado de lado las tácticas de ocultamiento y de disimulo, de "entrismo" e infiltración, tal como se venía operando desde el gobierno de Alfonsín y que no se detuvo en los posteriores.
A partir de mayo de este año, con la designación en verdad emblemática y desafiante de Luis Duhalde en la Secretaría de Derechos Humanos o la de R. Bielsa en la cancillería y otros nombramientos similares, el panorama político-estratégico, si bien se volvió más tétrico (ahora es el enemigo el que gobierna) quedó también más claro.
Ahora hasta el más indiferente o distraído tendrá que advertir la situación que se ha precipitado y la que con toda probabilidad se producirá en el futuro inmediato o mediato (habrá que seguir de cerca las presiones a que estará sometida la Corte, que se preocupa más por el poder que por la justicia y por las influencias que por el derecho, en especial a partir del ingreso de Zaffaroni).
Los piqueteros que con los más diversos e inverosímiles reclamos ocupan las calles y cortan las rutas y cometen delitos de los cuales se los pretende exculpar por ley, indiscutiblemente están realizando actos de gimnasia pre-revolucionaria.
Las campañas coordinadas y más o menos abiertas que se llevan a cabo desde la prensa escrita y desde la oral (radiofónica y televisiva).
Las ilegítimas medidas adoptadas por ambas cámaras del Congreso.
Las agresiones físicas o verbales contra el más insignificante de los opositores o el menor de los disensos (como el que sufrió la actriz Elena Cruz).
La definición de argentinos como hijos de las Madres y de las Abuelas Estos y otros factores ilustran lo que acaece, lo que se propone la subversión desde los puestos claves del poder, las energías desatadas para alcanzar lo que no pudo en las décadas de los 60 y de los 70. La izquierda, armada o no, siempre va por más y está dispuesta a ocupar todos los espacios de poder formal e informal al precio que sea.
QUIERE TODO EL PODER, sin compartirlo de ninguna manera. HA VUELTO LA GUERRA SUBVERSIVA, sólo que de otra forma y por otra vía, con menos espectacularidad y más discreción, con un discurso más apaciguado pero no menos insinuante: no quiere las armas porque no las necesita, ahora tiene a la mano el derecho (derecho en cuanto norma positiva al que maneja como quiere) y a los jueces y fiscales (a los que también maneja como quiere, salvo excepciones, convertidos en enemigos a priori de los represores).
La República en la que estábamos acostumbrados a vivir y a convivir se deshizo o va camino de ello, lo que ocurrirá antes de lo que muchos esperan. Concretamente cuando se declare la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.-
En otras palabras, la izquierda, en sus variadas manifestaciones, ha redoblado el ataque y DOMINA EL CRITERIO DE LO QUE ESTA BIEN Y DE LO QUE ESTA MAL o sea que domina lo que los sociólogos llaman "conciencia colectiva" de suerte que hoy la gente opina o deja de opinar según las fórmulas de juicio que se le hacen llegar desde las alturas (en estas alturas se encuentran en lugar privilegiado los medios, por encima incluso de los dirigentes políticos)
La izquierda, pues, está dispuesta -y ya cuenta con los recursos para eso- a dar la batalla final, la que en su inteligencia tiene suspendida desde "aquellos años" que Kirchner añora.
HA MONOPOLIZADO LA INICIATIVA Y AVANZA EN LA MEDIDA Y A LA VELOCIDAD QUE LAS CIRCUNSTANCIAS SE LO PERMITEN. Hoy se piensa en términos de izquierda y todos adoptan -aun sin saberlo ni quererlo- valores de izquierda o "progresistas" y así la "solidaridad" reemplazó la justicia social y la justicia retributiva consiste en perseguir a los militares mientras se exalta a los terroristas como idealistas a los que no hay nada que reprochar (ni ellos mismos tienen nada que reprocharse), salvo sus "errores" que no son sus crímenes sino sus fallos en la acción.
La igualdad es la equiparación de la naturaleza y la antinaturaleza y la libertad es el derecho a practicar una u otra según plazca. La democracia no requiere el pronunciamiento de la mayoría (a la que no se tiene en cuenta para nada) sino que es el resultado de una ingeniería en cuya consecuencia el gobierno queda en manos de los que pierden, como ocurrió en las elecciones nacionales de abril y en las de la Capital en septiembre.
La izquierda, en resumen, se instaló en la sociedad por dentro y por fuera del estado e impone las costumbres, las lealtades, los objetivos individuales y sociales. Y, como queda evidente, está decidida a arrasar con lo que le es distinto aunque ni siquiera le sea lo opuesto.
La Guerra, entonces, ha tomado un cariz definitivo, a todo o nada, ha llegado a la faz de la intransigencia más total y las fuerzas progresistas están avanzando en todos los terrenos cada vez con menos recato y hasta con menos prolijidad (la pornografía es un instrumento de la izquierda haciéndola pasar como forma de libertad) porque cada vez son más poderosas y encuentran menos resistencia. No se detendrán ante nada mientras no tropiecen con dificultades que no puedan superar o que les exija un precio tan alto que no están dispuestas a pagar. HOY TODOS SOMOS IZQUIERDISTAS.-
Dios guarde a la Patria
por Dr. Víctor Eduardo Ordóñez

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Dr. Víctor Eduardo Ordóñez
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