domingo, 4 de mayo de 2014

La “paradoja del mal menor”

La “paradoja del mal menor”
 La “doctrina del mal menor”, alguien me la contó en forma de “paradoja del mal menor”.
Hela aquí:
Tengo que elegir entre “A” y “B”.
“A” me jura que me sacará los ojos.
“B” me asegura que sólo me sacará uno.
Yo pienso “Con un ojo todavía puedo ver”. Elijo “B” y me quedo tuerto.
Nuevamente debo elegir entre “A” y “B”.
“A” promete sacarme el ojo que me queda y arrancarme además la lengua.
“B”, siempre más morigerado, me tranquiliza diciéndome que sólo me sacará el ojo que antes me había perdonado.
Reflexiono: “Me quedo ciego, pero por lo menos aún podré hablar”.
Elijo, pues, a “B”.
Sucesivas elecciones terminan con el resultado que se puede prever: ni ojos, ni lengua, ni manos, ni pies…
Lo gracioso del caso es que mi elección ha sido siempre, no sólo legítima, sino verdaderamente racional y razonable.
Pero, no es necesario decirlo, algo ha fallado.
¿Tiene esto algo que ver con un sistema político donde existen dos partidos principales uno que lleva a cabo un programa político (divorcio, eutanasia, sodomía, aborto…) y el otro lo único que hace es ralentizar ese programa político sin que en ningún caso trate de impedirlo?
¿Serán “A” y “B” el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el PP (Partido Popular) respectivamente?]
Advertencia:
“…Cualquier semejanza con la realidad (chilena) es mera coincidencia”.