La cuestionada teoría de Darwin sobre el origen del hombre se emplea
para reconstruir la propia concepción de la especie humana: desde un ser
cognitivo semejante al Creador, a una criatura con instintos básicos.
En esta ocasión, Daniel Estulin afirma que hoy la teoría de Darwin se
utiliza para justificar todo, desde la ideología de la explotación
brutal de poblaciones, hasta la creación del movimiento eugenésico, que
en un momento histórico tocó su máximo en la purificación racial de
Hitler.
