Emilio Ruchansky: El sicario de Verbitsky miente
Emilio
Ruchansky es el hombre destinado, por la Logia que formó hace años
Horacio Verbitsky, a perseguirme de todas las formas posibles,
utilizando sus contactos mediáticos, y su pluma no sólo en Página 12 sino también en THC, la revista dedicada a introducir en las drogas a los adolescentes argentinos.
Esta
Logia, que se ha dedicado a destrozar públicamente a todos aquellos que
nos dedicamos a combatir las drogas de todas las formas posibles, hemos
sido atacados y difamados en forma permanente.
Buscaron en mí
cualquier tipo de falencia, inclusive Emilio Ruchansky junto al Juez
Federal de Mar del Plata Roberto Atilio Falcone, intentaron mezclarme
con la última dictadura militar investigándome como terrorista de
Estado, cosa que reconoció el Magistrado ante el Consejo de la
Magistratura.
El caballito de batalla que encontró Emilio
Ruchansky para tratar de ensuciarme en los distintos espacios políticos
es tildarme de NAZI, así convenció a los asesores de distintos diputados
nacionales quienes repiten como loros la especie.
El primero que
me llamó NAZI fue Eugenio Raúl Zaffaroni, que también es parte del grupo
Verbitsky, en oportunidad de mi impugnación a su postulación para la
Corte Suprema de Justicia. Quien en aquellos días le tapó la boca fue mi
hijo David con una carta de lectores difundida en varios medios y que
hoy dejo al pie de esta misiva. Zaffaroni sin argumento alguno por esa
carta pública que mi hijo con 14 años de edad escribió.
Resulta
ser que el inepto periodista y confeso consumidor de drogas, ha venido
repitiendo ésta estúpida afirmación a pesar de saber que hace 32 años
que estoy casado con una hermosa judía de ojos negros y que nuestros
hijos por ser hijos de vientre judío, son judíos.
Podría, el inepto periodista de Página 12,
haber hablado con la mamele, mi suegra, y se hubiera sacado cualquier
duda al respecto; pero prefiere la difamación para intentar frenar mis
acciones en pos de la prevención y la asistencia del enfermo adicto.
Aclaro
que su actitud, valiéndose de su posición en un medio de comunicación
de tirada nacional, difama arteramente a sabiendas, convirtiendo en
cómplice de tal delito a la editorial que le brinda un trabajo que no
honra. Simplemente un muchacho confundido por su adicción y usado por
quienes desean una argentina de droga libre.
Presidente
Asociación Antidrogas de la República Argentina
Rincón 1424 Capital Federal
49421789 y 1551328916
Carta al Señor Eugenio Zaffaroni
Buenos Aires, julio 18 de 2003
MI PAPÁ NO ES NAZI
Hoy
leí en el diario que el Dr. ZAFFARONI dice que todos los que lo han
criticado son NAZIS, creo que va a tener que pedirle disculpas a mi
papá, a mi mamá y a nosotros.
El señor no sabe el daño y la bronca
que causó en mi casa, no a mi papá, sino a nosotros, para que sepa mi
papá se caso con mi mamá hace 17 años, mi mamá es judía y nosotros sus
hijos también somos judíos por ser hijos de vientre judío.
Además,
mis padres me pusieron dos nombres, me pusieron David por el Rey de los
Judíos y Pedro sobre el que Jesús dijo “sobre esta piedra construiré mi
iglesia”.
Yo soy la unión de dos ideas religiosas que se unieron por el amor.
Mi
papá no es nazi señor, mi papá es inteligente, honesto, bueno pero no
es nazi. Hay veces que se levanta de la mesa cuando estamos comiendo
porque algún drogadicto lo llama para pedirle ayuda, es el único que veo
que lucha en serio contra las drogas y me da mucha bronca que usted lo
trate como un nazi, usted nunca vio un nazi ni le contaron que hacían
los nazi, usted tiene que admirar a mi papá por lo que hace y si mi papá
lo critica es porque siente que usted traerá caos y muerte por como
piensa.
Mi papá no es nazi, mi papá es lo más grande que hay.
David Pedro Izaguirre*
DNI 34.028.855
* Es hijo de Claudio Izaguirre
el Presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina que
impugnara la designación de Zaffaroni como miembro de la Corte Suprema
de Justicia.

