Publicado el 4 dic. 2013
La
Iglesia no comenzó en el concilio vaticano II, combatir su pasado es un
tremendo error. En defensa de la tradición nos dedicamos a demostrar el
terrible daño que ha producido el abandono de la tradición de la
Iglesia. Más aún, comprobamos que la tradición de la Santa Iglesia
Católica es la verdad que Cristo confió a los hombres.
