14 DE MAYO DE 2020. INFAUSTO DÍA DEL DIABÓLICO BERGOGLIATO
GAUDE MARIA VIRGO, QUAE CUNCTAS HAERESES SOLA INTERIMISTI IN UNIVERSO MUNDO!
[Artículo muy interesante y de muy oportuna lectura en esta víspera
del quizás fatídico 14 de mayo en que estamos convocados por el “papa
Francisco” a la abominable y condenada por la Iglesia “oración
multireligiosa” de todas las religiones para el cese de la pandemia.
Nótese que en este día estaban convocados otros eventos del diabólico
bergogliato pero que la Peste China, providencialmente, ha frenado en
seco]

Pestes y profecías
Por César Félix Sánchez
Durante los tiempos posteriores a la peste negra, mientras las
guerras y cataclismos, así como el cisma de Occidente espantaban a
Europa, el aire «se llenó de fatídicos augurios y predicciones sobre la
inminencia del fin del mundo y del anticristo»[1].
San Vicente Ferrer, por ejemplo, en carta a Benedicto XIII, le
profetizaba el advenimiento del anticristo, que vendría cito, bene cito,
valde breviter[2]-«pronto, sin tardar, en poquísimo tiempo»-.
El cardenal Pedro de Ailly (1351-1420), el «gran teólogo y
filósofo, obispo de Cambray», sostenía lo siguiente: «Hablemos de la
octava y máxima conjunción de Saturno y Júpiter, que tendrá lugar hacia
el año 1692 de la encarnación de Cristo, y al cabo de diez revoluciones
saturnales vendrá el año 1789…Si dura el mundo hasta aquellos tiempos,
lo cual sólo Dios sabe, habrá entonces muchas, y grandes, y asombrosas
alteraciones y mudanzas del mundo, sobre todo en el aspecto religioso»[3].
Parece ser que el buen cardenal de Cambray no anduvo tan desencaminado,
al margen, claro está de los graves riesgos que la astrología
judiciaria pueda significar. No conozco de ninguna otra profecía natural
tan exacta en la historia, bastante lejos de las capciosas cuartetas
del doctor Notre-Dame.
Hace ya algunos años, conversando con el maestro Rafael Alvira en
algún coffee break entre clases, le pregunté sobre la validez de las
teorías de conspiración. Y me contestó, con su clásico laconismo
castellano: «Es un error creer que todo es una conspiración, como
también lo es creer que nada es una conspiración».
Así, a lo largo de los últimos años, he decido siempre prestar
alguna atención a los terrenos complicados de la criptohistoria y de
ciertos vaticinios naturales. Nos permiten a veces desprendernos de
prejuicios positivistas o de la idea común, pero a veces perjudicial, de
que el futuro se parecerá al pasado inmediato y que todo irá más o
menos bien. Eso sí, mi consejo a los cultivadores de esta disciplina o
más bien arte, porque involucra cierto grado de imaginación y
creatividad, pues es más especulativa que positiva, es premunirse
primero de un sólido conocimiento del hombre, tanto filosófico como
histórico clásico y literario. Y, a partir de ahí, conociendo más o
menos su comportamiento, ponerse a cribar las diversas teorías y
rechazar las más descabelladas e inverosímiles.
En fin: más allá de este preámbulo, quisiera centrar mi atención
en un hecho bastante real. Lamentablemente demasiado real: el 12 de
septiembre de 2019, el papa Francisco anunció una de sus múltiples
iniciativas políticas profanas, en el espíritu de Laudato Si, su
encíclica ecologista y globalista, propugnaba el llamado «nuevo pacto educativo global»,
destinado a preparar, a través de la educación, un cambio hacia un
nuevo humanismo, una construcción, en alianza con todos los habitantes
de la tierra, de una «aldea», donde se «eduque» a los niños para esa
gran transformación. El fundamento de este proyecto es el muy repetido y
muy ambiguo y muy panteísta mantra (en palabras del documento
preparatorio para el Sínodo de la Amazonía) francisquista: «todo está
íntimamente conectado». A primera vista puede parecer un extraño parto
de los montes trivial, lleno de la usual cháchara bergogliana vacía y
ridícula a la que estamos acostumbrados, pero el énfasis que Francisco
le ha impuesto e incluso el título del vídeo en Vatican News: «El Papa
lanza un evento mundial el 14 de mayo de 2020» dan mucho qué pensar.
Inmediatamente, la madre Miriam,
famosa religiosa conversa al catolicismo y columnista de Lifesitenews,
comentó tanto el mensaje como la iniciativa papal, calificándola de
«puramente secular», «destinada a barrer con la humanidad y la familia» y
crear una «casa común» pero del diablo.
Poco después, cultores de la criptohistoria en línea, de todos los
pelajes, anunciaron que esa fecha marcaría el inicio del Nuevo Orden
Mundial.
Pero, como el hombre propone y Dios dispone, cayó sobre la tierra el coronavirus y las cuarentenas.
¿Olvidó por eso ese día el papa Francisco? No. Postergó la presentación y firma del pacto[4],
pero de todas formas celebrará algo grande el 14 de mayo: el orwelliano
Alto Comité para la Fraternidad Humana (el engendro creado por
Francisco junto con el imán de Al Azhar en agosto del año pasado)
convoca a una jornada de oración para
que los creyentes de «todas las religiones» se «unan espiritualmente»
el 14 de mayo pidiendo a Dios que ayude a la humanidad a superar la
pandemia. ¿A qué Dios, habría que preguntarnos? Lo cierto es que el
expresidente de la Internacional Socialista, el ultra-abortista António
Guterres, actual secretario general de la ONU, cómplice de Francisco en
otras aventuras políticas siniestras, twitteó entusiasmado su apoyo a
esta iniciativa: «En tiempos difíciles debemos mantenernos unidos por la
paz, la humanidad y la solidaridad. Me uno a Su Santidad el Papa
Francisco y al Gran Imán de Al Azhar Sheik Ahmed Al Tayeb en su apoyo a
la Oración por la Humanidad este 14 de mayo –un momento de reflexión,
esperanza y fe».
(Una breve apostilla paulina: Cum enim dixerint: pax et securitas,
tunc repentinus eis superveniet interitus. «Cuando digan: “Paz y
seguridad”, entonces vendrá sobre ellos la destrucción repentina» (I
Tes. 5,3)).
¿Pero qué es lo que tiene esa fecha, que parece tan amada por Francisco para sus designios globalistas y profanos?
Dediqué parte del día a investigar un poco el asunto y el resultado es algo escalofriante.
Una fecha singular: Judas, la Rockefeller Foundation y santa Corona
Revisé una lista de efemérides y me encontré con la siguiente
sorpresa no tan sorprendente: el 14 de mayo de 1948 el Estado de Israel
declaró su independencia. Es el día nacional de los «hermanitos
mayores». Cabe recordar que ese acontecimiento, según varios exégetas
católicos, como el padre Castellani, guarda gran importancia
esjatológica.
Como cosa curiosa, solía yo preguntarme cómo siempre, coincidiendo
con las grandes hecatombes de la historia del siglo XX, les había caído
algún regalito a los «hermanos mayores». Por ejemplo, con la Primera
Guerra Mundial les vino la Declaración Balfour(1917)
y con la Segunda, el Estado de Israel (1948). ¿Qué les tocará en la
rifa ahora que, según algunos, estamos en una situación semejante a la de una guerra mundial? Mejor ni imaginarlo.
(Otra apostilla paulina, también de la Primera de Tesalonicenses: et Deo non placent et omnibus hominibus adversantur, etc.)
Otro dato interesante es que el 14 de mayo de 1913 se fundó la famosa Rockefeller Foundation. Que tiene, dicho sea de paso, una historia bastante interesante,
especialmente en la década de 1930 y 1940, expresada en las siguientes
iniciativas: financiar proyectos nazis de investigación racial y de
eugenesia en los que trabajaba el famoso doctor Josef Mengele, una
celebridad médica del momento, financiar el infame estudio Kinsey, financiar la inoculación masiva
de sífilis en cientos de guatemaltecos entre la edad de 10 y 72, con
la consecuencia de al menos 83 muertos, acción por la que actualmente algunos retrógrados
la han demandado por mil millones de dólares, financiar un experimento
de la Universidad de Vanderbilt que consistía en administrar sin su
consentimiento a 800 mujeres embarazadas hierro radiactivo, crear la
mayor colección de virus que afectan a los seres humanos y, cómo no,
servir de modelo y dar forma a la Organización Mundial de la Salud,con tan excelentes antecedentes.[5]
Pero ese no es su único interés. También financia el famoso Council
of Foreign Relations, fundado en 1921, cuyo factótum, el famoso coronel
Edward House, tenía la mala costumbre de anunciar crímenes como el
asesinato del archiduque Francisco Fernando con bastante antelación[6].
Parece que no ha existido maldad imaginable alguna que no haya sido financiada por la Fundación Rockefeller.
Y, como no podía ser de otra forma, la Fundación Rockefeller ha desarrollado una plácida y fecunda colaboración con el Vaticano de Francisco.
Cosa que ha escandalizado a muchos rígidos y neopelagianos, porque
incluso en tiempos de Paulo VI y Juan Pablo II, la Santa Sede tendía a
discrepar con el abierto, entusiasta y orgulloso apoyo de esta Fundación
al aborto, la anticoncepción y la reducción demográfica. Ahora son socios.
Luego de revisar las efemérides, me volqué al calendario litúrgico,
para ver si, a lo mejor, habría algún indicio allí de la elección de
una fecha tan amada por Francisco.
Descubrí que el 14 de mayo en el nuevo calendario es la fiesta de
San Matías. Pero en el calendario tradicional, la fiesta de san Matías
era el 24 de febrero. En 1969, Paulo VI, para variar, decidió cambiarla
al 14 de mayo. Qué curioso.
Recordemos que san Matías fue elegido por el colegio apostólico para reemplazar a Judas Iscariote.
Todos conocemos el espíritu paródico que caracteriza a los
satanistas y a otras sectas anticristianas a la hora de mofarse y
profanar todo lo sagrado de la religión católica, invirtiendo sus
símbolos, ceremonias y fiestas. Y si tuvieran que elegir una fiesta para
Judas Iscariote –en quien Satanás entró (Lc. 22:3) – ¿no sería el 14 de
mayo, día que, según ellos, le correspondería legítimamente pues es
ocupado por quien, a su parecer, usurpó su lugar?
¡Alto! Eso es llevar demasiado lejos una conjetura. Bueno, sí: el
14 de mayo no es la fiesta de Judas Iscariote, sino la Fiesta del Estado
de Israel y de la Fundación Rockefeller. Menos mal. Ya quedamos más
tranquilos.
Lo que sí está perfectamente claro en estos tiempos que vivimos es
que el magisterio de Judas Iscariote sigue vivo. Su voz profética de
¿por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se dio a
los pobres? (Jn 12:5) encuentra eco en muchos otros visionarios que
quisieran vender no solo perfumes, sino a Cristo mismo, con tal de
ayudar no solo a los pobres, sino a la Amazonía, a nuestra casa común, a
los refugiados, a los prostitutos transexuales de Roma, a los señores de la guerra de Sudán del Sur, a Alberto Fernández, a Soros, o a Giuseppe Conte o a cualesquiera otras periferias existenciales. Y a eso le llaman caridad y misericordia.
Sin embargo, las sorpresas no acaban ahí. Al revisar el
Martirologio Romano, encontré lo siguiente: «En Siria, los santos
Mártires Víctor y Corona, en tiempo del Emperador Antonino: a Víctor
atormentó el Juez Sebastián con diferentes y horrorosos suplicios;
Corona, mujer de un soldado, como, maravillada de la constancia con que
el Mártir sufría, lo aclamase por santo, vio dos coronas que bajaban del
cielo, destinadas, una para Víctor y otra para ella misma; y como diese
de ello público testimonio, la partieron entre dos árboles, y a Víctor
cortaron la cabeza».
Así que el 14 de mayo es también la fiesta de santa Corona.
Curiosamente, esta santa ha conocido un renacimiento de su devoción en
Alemania y en el resto de Europa a raíz de la pandemia del coronavirus. Y parece que su culto no deja de crecer.
Quizá entonces el Papa eligió la fecha de la fiesta de esta santa,
dadasu vinculación con la pandemia que actualmente azota a la humanidad.
Pero hay un pequeño problema: el Papa ya había elegidoesta fecha meses
antes de que apareciese esta enfermedad o que, por lo menos, el común de
los mortales supiera de ella. Raro, ¿no? Memes aparte, claro está.
«¡No es más que una extraña coincidencia! ¡No hay que ser exagerados!», podría decir alguien.
Y muy probablemente sea así. Pero las extrañas coincidencias recién empiezan.
De símbolos y arcanos…y nuevamente Saturno y Júpiter
Pocos saben que Louis de Wohl, el famoso autor de novelas juveniles
católicas, era también astrólogo y llegó a ser contratado por los servicios de inteligencia británicos durante la Segunda Guerra Mundial.
Y no era porque los caballeros del MI5, algunos muy empiristas,
creyesen a pie juntillas en los astros, sino porque sabían que muchos de
los jerarcas nazis sí. Y era necesario entonces tener información sobre
una creencia que hasta cierto punto condiciona la acción del enemigo,
al margen de su validez real.
En ese sentido, me empeñé en descifrar si, por casualidad, la fecha
del 14/5/2020 tiene algún significado en los simbolismos de la
numerología, en la tradición esotérica occidental. Así que tomé el
Diccionario de símbolos del poeta español Juan-Eduardo Cirlot
(1916-1973).
El «catorcees el número de la fusión y de la organización»[7], el cinco es el «símbolo del hombre, de la salud y del amor»[8],
con respecto al dos,«todo el esoterismo considera nefasto el dos,
significa asimismo la sombra y la sexualización de todo (…) Por esto el
dos es el número de la Magna Mater»[9].
La Magna Mater es decir Cibeles, el nombre de la Pachamama del Asia
Menor. Y el cero,«el no ser, misteriosamente ligado a la unidad (…). En
la existencia simboliza la muerte como estado en el que las fuerzas de
lo vivo se transforman»[10].
Entonces, e interpretando de lo más contingente (día) a lo más
general (año), estaríamos ante una fusión y organización del hombre y
de su salud dentro de la Pachamama o Casa Común que muere para
transformarse.
Tanta numerología para demostrar lo que siempre dice Francisco y
que parece ser su única preocupación: que es necesario una fusión y
organización de los hombres en un «nuevo humanismo» para «restaurar» la
Tierra, que es una suerte de milieu divin panteísta
en-el-que-todo-está-conectado, al que se le debe un culto sagrado
político, distinto y superior a las diversas tradiciones religiosas,
cuyo principal deber hoy parece ser colaborar arreando a sus fieles
para este gran proyecto global. Esta misma Tierra está amenazada por una
catástrofe ecológica, que será un gran infortunio pero también una oportunidad para crear una respublica universalis de marcado mesianismo carnal.
Vamos ahora a otra numerología esotérica occidental: la simbología
del Tarot de Marsella, mazo de naipesque parece haberse originado a
finales del medioevo con una mezcla de imaginería apocalíptica cristiana
y elementos astrológicos que poco a poco fue evolucionando de un juego a
un instrumento de adivinación y transmisión de contenidos ocultos. Carl
Gustav Jung, el freudiano heterodoxo de tendencias gnósticas, valoraba
su riqueza arquetípica.
En el tarot, los arcanos mayores consisten en 20 cartas asociadas a
un número y a un personaje simbólico. El 14 corresponde a la Templanza,
cuyo símbolo es una suerte de ángel escanciando líquido en dos copas,
con un pie en la tierra y otro en el agua. Según Waite representa la
«economía, moderación, frugalidad, administración, acomodo». Si sale de
cabeza, representa asuntos vinculados a iglesias, religiones y sectas,
el sacerdocio y también la desunión. Para Cirlot, siguiendo a Eliphas
Lévi, este arcano indica «estaciones, cambios de la vida siempre
diferente e igual»[11].
El 5 es el Papa o el Hierofante, representa el «matrimonio, una
alianza, cautividad, servidumbre; en otro recuento, misericordia y
bondad, inspiración (…)». De cabeza significa: «sociedad, buen
entendimiento, concordia, amabilidad extrema, debilidad». Para Cirlot,
el 5 nos trae «indicación, demostración, filosofía y religión»[12].
El 20 es el juicio. La carta representa a un ángel que, desde el cielo,
toca una trompeta con una bandera con una cruz, en la tierra, salen de
sus tumbas desnudos y resucitados, un hombre, una mujer y un niño, en
actitud extática y de adoración. Waite sostiene
que «es la carta que registra el cumplimiento de la gran obra de
transformación en respuesta a las invocaciones a lo Superno (…) que la
carta continúe representando, para aquellos que no pueden ver más lejos,
el Juicio Final y la resurrección del cuerpo natural, pero que aquellos
que tienen ojos interiores observen y descubran más allá de eso.
Entenderán que ha sido llamada en verdad en el pasado la carta de la
vida eterna y que puede compararse a lo que ocurre con la templanza».
Cirlot asocia el arcano a «lo vegetativo, la virtud generatriz de la
tierra»[13].
Tendríamos entonces una frugal alianza para la vida eterna, para
la resurrección, entendida como el ciclo regenerativo de la tierra.
Evidentemente aquí también estamos ante el proyecto francisquista de
alianza de la humanidad y subordinación de las particularidades
nacionales y religiosas en aras de un proyecto político global
ecológico.
Queda claro que para algún esotérico que quisiera buscar un día en
que el cosmos fuera propicio para lanzar una iniciativa vinculada a este
proyecto, tendría que ser el 14 de mayo de 2020.
Todo esto es, evidentemente, repugnante desde un punto de vista cristiano.
Pero la cosa no queda aquí. Existe un método esotérico para
encontrar el significado de una fecha o de cifras completas,
reduciéndolas a un solo número del 1 al 9. Es la llamada reducción
teosóficay se alcanza sumando todos los números hasta quedar con una
sola cifra. Así, para reducir el 14 de mayo de 2020 tendríamos que sumar
1 + 4 + 0 + 5 + 2 + 0 + 2 + 0. El resultado sería 14. Y para terminar
la reducción sumaríamos 1 + 4 = 5.
Tenemos entonces el 5, representación de la alianza y de la religión. Y en el Tarot es, como ya vimos, esta figura:

El Papa. Es decir, para un esotérico, el 14 de mayo de 2020 no solo
sería un buen día para promover un pacto globalista ecológico-político
basado en la manipulación y la mentira, sino que, siendo el valor
esencial numérico de esa fecha el 5, si resulta que ese esotérico –por
algún azar- es también Papa vería en tal fecha un signo aún más
propicio.
Finalmente, entre los ocultistas circulaba ya desde hace años la
idea de la inminencia de la llegada de la famosa Era de Acuario. Muchos
movimientos gnósticos y neoesotéricos empezaron, a medida que acababa el
siglo XX, a verse como sus heraldos y preparadores bajo el nombre de
New Age. Esta Era significaría una transformación radical de la
consciencia de los hombres y un nuevo orden mundial espiritual,
caracterizado por la superación de las religiones reveladas –que
marcaron la agonizante Edad de Piscis – por una unidad trascendente de toda espiritualidad
centrada en el dios interno, es decir, en el descubrimiento de que cada
uno de nosotros es en verdad un cristo con un poder intrínseco de
transformar la realidad prácticamente ilimitado, pero del que todavía no
nos hemos dado cuenta. Así, el eritis sicut dii («seréis como
dioses») es el objetivo de estos movimientos y la Era de Acuario el
momento donde se alcanzará.
Ya en 2014, por ejemplo, se anunciaba que el inicio
de esta Era sería en… 2020, inaugurándose con la conjunción de Saturno y
Júpiter en Acuario el 21 de diciembre de 2020, hecho inédito y singular
en muchísimo tiempo.
Entre los círculos astrológicos parece ser que hay debate acerca
de si esa conjunción será el inicio de la tan magna Era, pero en lo que
sí todos están de acuerdo todos es que ocurriría una gran mutación al
elemento aire, suceso inaugura un ciclo de doscientos años.Porque,
según los astrólogos, hemos vivido en el elemento tierra, más vinculado a
lo material, desde 1802. ¿Alguien se acuerda de otro sicofante que casi
exactamente un año antes de este evento astrológico decía que la
Iglesia estaba retrasada doscientos años?
Incluso el diario Clarín en febrero de este año
anunciaba con esta conjunción un «cambio drástico en el mundo» pues la
«conjunción de Saturno y Júpiter es la conjunción máxima, ésta indica
cambios en las sectas, partidos y religiones».
¿Qué diría Pedro de Ailly? Porque la última vez que nos topamos con Saturno y Júpiter empezó una nueva era de horrores.
Conclusión: más allá de la conjetura, la canallada
Quizá algún bergogliólogo podría decirme que, en el caso de tan
porteño personaje, más valdría una hermenéutica occamiana: la
explicación más pedestre acaba siendo la más verdadera. Y que a lo mejor
muchas cosas atribuidas a una malicia esotérica son más explicables por
la estupidez y el usual tedio y cólera del hombre-masa contra la
religión. No lo sé. A veces Francisco parece Caifás o la burra de
Balaam: profetiza sin saberlo
Lo cierto es que su asociación con organizaciones tan crueles y
siniestras como la Rockefeller Foundation –cuyos objetivos políticos
tendientes hacia la creación de un estado mundial laicista, genocida y
homosexualista son públicos-, su fariseísmo,
su pasión por la abortista ONU y su cordialidad y entrega absoluta a la
totalitaria República Popular China son públicas y notorias. Sus
doctrinas entre modernistas, chabacanas y abiertamente panteístas
lo son también. Y, por sobre todo, su elocuente opción preferencial por
el poder, es decir, su subordinación de todo aspecto religioso,
espiritual y filosófico, a un agere político perverso, vinculado al
ecologismo, a la inmigración masiva, a las causas del socialismo posmoderno y a los proyectos supranacionales de ciertos organismos internacionales.
Que sus proyectos políticos radicalmente antropocéntricos tengan un
correlato religioso antropocéntrico es evidente. Y el esoterismo, al
final, se reduce a la más antropocéntrica de las doctrinas: la magia, es
decir, la reducción de la espiritualidad a una técnica, a una praxis de
control de fuerzas para fines exclusivamente profanos y
antropocéntricos, para fines de puro poder terreno. Y los fines
bergoglianos son absolutamente profanos.
Así, su cratolatría no es comparable ni al cesaropapismo ni al Sacrum
Imperium que, si sacralizaban el poder, lo hacían para una finalidad
espiritual, sea en el orden natural o en el revelado. La cratolatría
bergogliana en cambio es el poder para el poder, en el sentido más material posible.
Es entonces que se abre –de manera final y definitiva, creo
yo- una disyuntiva gigantesca para los católicos: resistir o colaborar
con este personaje.[Ni resistir ni colaborar sino atenerse a la doctrina
de la Iglesia expresada maravillosamente en la Constitución Dogmática
del Concilio Vaticano “Pastor Aeternus“, NO
RECONOCIÉNDOLO COMO PAPA, tal como nos enseñó San Roberto Belarmino,
cuya fiesta hoy celebramos, doctrina que proclama de los Pontífices
Romanos : Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores
en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para
la salvación de todos, de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser
alejado por ellos del venenoso alimento del error, y pueda ser
alimentado con el sustento de la doctrina celestial].
Aquéllos que apoyan a Francisco, negándose a reconocer sus errores y
horrores, silenciando e infamando a sus críticos y prestándose a sus
designios, no les quedará más que verse envueltos en el reino de la
religión política, es decir, de la mentira, de la magia y del poder por
el poder, en el reino del Anomos, del Anticristo. Y aunque se llamen a
sí mismos amigos de los pobres y teólogos de la liberación acabarán
uncidos al yugo de grandes amigos de los pobres y grandes libertadores
como la Rockefeller Foundation y otras cliqués oligárquicas siniestras. Y
algo semejante ocurrirá con aquellos, desde la «derecha» que, sea por
confundir la sumisión abyecta a la jerarquía eclesiástica con la gracia
santificante y considerar a esa sumisión como señal de «ortodoxia» o
sea por simple ambición mundana, hacen lo mismo: negar sus errores y
horrores, silenciar e infamar a sus críticos y prestarse a los designios
francisquistas.Acabarán también ofreciendo incienso al Anticristo con
ornamentos muy bellos y una liturgia muy reverente.
¿Pasará algo extraordinario el 14 de mayo de 2020? No lo sé. Lo que
sí sé es que el 13 de mayo aplastará al 14 de mayo y que el Inmaculado
Corazón triunfará. GAUDE MARIA VIRGO, QUAE CUNCTAS HAERESES SOLA
INTERIMISTI IN UNIVERSO MUNDO!

[1] Ricardo García Villoslada y Bernardino Llorca, Historia de la Iglesia III. La Edad Nueva, BAC, Madrid, 1963, pp. 235-236.
[2] Ibíd.
[3] Ibíd.
[4]
Ahora se celebrará el 11 de octubre, memoria opcional de «san» Juan
XXIII, aniversario del inicio del Concilio Vaticano y fecha del
misterioso e iniciático «Discurso de la Luna»: https://www.youtube.com/watch?v=PgrAOQKLecs
[5]
“The Rockefeller Foundation (RF), the unparalleled 20th century health
philanthropy heavyweight, both profoundly shaped WHO and maintained long
and complex relations with it”: A. E Birn, Backstage: the relationship
between the Rockefeller Foundation and the World Health Organization,
Part I: 1940s-1960s. Public Health. 2014 Feb; 128(2):129-40. doi:
10.1016/j.puhe.2013.11.010:
[6]
«Durante los meses que precedieron a la guerra, el coronel House,
consejero íntimo del presidente Roosevelt [N. A.: y aún más de Wilson],
había vaticinado el asesinato de Francisco Fernando. House era discípulo
de los Masters of Wisdom (Maestros de la Sabiduría) (…) La guerra de
1914 había sido anunciada en documentos masónicos (…) Entre los
objetivos de esta guerra declarada anticipadamente figuraban la
destrucción de Austria-Hungría como potencia católica, la eliminación de
la dinastía de los Hohenzollern y la creación de nuevos Estados en
Europa Central, así como la Revolución rusa», Michel Dugast-Rouillé,
Carlos de Habsburgo. El último emperador, Ediciones Palabra, Madrid,
2005, p. 36, n. 29. Tanto la Revista Internacional de Sociedades
Secretas del padre Henri Delassusen 1911, como el mismo Francisco
Fernando, sabían que ese atentado vendría. Incluso, en una cena a
inicios de 1914, el archiduque encomendó a sus hijos a unos atónitos
Carlos y Zita (op. cit., p. 36).
[7] Juan-Eduardo Cirlot, Diccionario de símbolos, Editorial Labor, Barcelona, 1992, p. 331
[8] Op. cit., p. 330
[9] Op. cit., p. 329
[10] Ibíd.
[11]Op. cit.., p. 427
[12] Ibíd.
[13] Ibíd.

