ASALTO TERRORISTA AL PODER
Por: Jordán Bruno Genta
JUEVES 26 DE ABRIL DE
1973
19-EL MARXISMO UNIVERSITARIO
Muchas
veces nos hallamos con los que cambiaron de rumbo. Hay muchachos que eran de la
Falange, digamos del espíritu de José Antonio, y han pasado a ser agentes del
comunismo cubano. Y hay muchachos que, como el famoso Baxter, de Tacuara, que
pasaron a ser terroristas directamente, ha estado en Vietnam, etc., y
Galimberti a ese grupo de Baxter. Galimberti es un hombre formado en Cuba, ese
es un guerrillero cubano, como lo saben perfectamente todos los servicios de
inteligencia del país. Y es un hombre que además tiene planta, talante,
definición y decisión. Es un émulo del Che Guevara, que también era argentino,
y era un hombre distinguido, un hombre que, fíjense me cuenta alguien que fue
compañero de él en el Nacional en Córdoba, que ya siendo estudiante del
Nacional ya era un hombre combativo, tremendamente combativo, y dentro de las
ideas comunistas que sirvió siempre, y minió en ellas. Bueno, éste es un
personaje parecido a aquél. Y evidentemente cuando uno conoce de algún modo la
trayectoria real de los hombres, cuando los ha conocido muy jovencitos, y
después un poco más grandes, y ven como se van perfilando los hombres, es
difícil que uno se pueda equivocar, en cuanto al diagnostico. Cuando yo era
mucho más muchacho todavía, pertenezco a la generación de los Frondizi. A
Arturo Frondizi lo tuve de celador en quinto año, a Rizzieri Frondizi, que fue
rector de la universidad, que en cierto modo formaba parte del mismo grupo mío,
que estabamos bajo la tutela espiritual de Francisco Romero, primero de
Alejandro Korn y de Francisco Romero. El era profesor, sí, pero profesor de inglés,
egresado del Instituto del Profesorado, y a pesar de ser profesor de inglés,
que en ese terreno es un buen instituto, llegó a ser rector de la Universidad
Nacional de Buenos Aires, sin tener título universitario, en época en que su
hermano era presidente. En fin, yo me acuerdo de aquellos tiempos como si fuera
hoy. Yo era estudiante, me catequizaron, tenía una formación completamente
laica, liberal, entré a la Facultad de Filosofía,. que entonces no era como
ahora, porque ahora es el nido principal del bolchevismo en Buenos Aires, ya no
es más la Facultad de Medicina, que es importante en la materia, ni en Ciencias
Económicas, no, sino hoy es Filosofía. Pero no la carrera de Filosofía, porque
la carrera de Filosofía la frecuentan muy pocos, sino la carrera de Psicología,
y de Sociología, que son los dos grandes caminos que sigue hoy la juventud.
Ahora lo interesante, es que yo recuerdo en aquellos tiempos, cuáles eran las
esperanzas, las aspiraciones, las ansiedades, de esa juventud universitaria
embarcada dentro de la Reforma Universitaria, dentro del marxismo; toda la
esperanza, estoy hablando pongamos 1930, cuarenta y tantos años atrás. Toda la
esperanza era llegar un día a ser la clase dirigente y gobernante de América
Latina. En el día de hoy es la clase dirigente y gobernante de todas las
naciones de América, indiscutiblemente. Es decir, aquella aspiración de
entonces, fíjense que había un estudiante Mella, cubano, que en el año
veinticinco decía, «cuando nosotros seamos, la clase dirigente y gobernante».
Ese Mella, ha sido el primer rector de la Universidad de la Habana de Castro, y
Castro, y el Che Guevara, y el otro hermano de Castro, y todos, como Frondizi,
como toda esta gente, son todos frutos de la universidad reformista de América.
Todos los Velazco ¡barra, Allende, cuenta por ejemplo de Chile, cuando él era
estudiante en primer año de Medicina, y leía a Marx, y leía a Lenín con los
compañeros. Y es curioso; hay un hecho que es una realidad, la mentalidad
dominante de hoy en toda la clase dirigente, aún de aquellos que no son
militantes, ni simpatizantes comunistas sino que incluso se han hecho de una
posición más o menos holgada y son mas bien espíritus burgueses, pero la
mentalidad es marxista o promancista, la mentalidad funciona de esa forma. Es
un hecho, no digo unánime, pero es dominante, y arrollador. Y el error más
profundo que comete la gente es creer que el número significa algo. El número
no significa nada, no ha significado nada nunca. Doscientos cuarenta mil
bolcheviques, en un país de ciento cuarenta millones de habitantes, como la
inmensa Rusia, se adueñaron en menos de un año, de todo el poder en Rusia.
Doscientos cuarenta mil en ciento cuarenta millones. Ahora, por qué razón;
fíjense el fenómeno que se ha dado en la Argentina, que la gente ni siquiera
medita ni tiene la menor idea. La puede tener un viejo como yo, que ha vivido
toda la vida en función de ese problema universitario. Como estudiante, como
profesor de la universidad, como profesional, como interventor, y como expulsado,
es decir, en todas las categorías posibles. Fíjense en el año 1945, yo lo
recuerdo siempre porque esto es una cosa que la gente no sabe, que no tiene la
menor idea. En 1945, yo era Rector del Instituto Nacional del Profesorado
Secundario de Buenos Aires. A la vez era profesor de Sociología en la Facultad
de Ciencias Económicas y Políticas de Rosario, a cuyo cargo renuncié porque en
realidad yo tenía que hacerme cargo de esa cátedra por renuncia del titular
anterior, y no podía, porque no podía estar ejercitando el rectorado y siendo
profesor acá, y ejercitando la cátedra allá. Aunque muchos hacen esto de dictar
clases en distintas provincias, pero no, en fin, a mí no me parecía. Entonces,
ese año de 1945, se caracterizó por varios hechos. Primero y principal la
derrota del Eje. Fue el final de la Segunda Guerra Mundial. La revolución que
se había hecho en la Argentina en 1943, la revolución militar, tenía como
propósito fundamental mantener al país fuera de la guerra, es decir, mantener
la misma actitud que la Argentina había tenido en la Primera Guerra Mundial,
que era por otra parte la actitud más correcta, y más argentina, y más al
servicio de los supremos intereses de la Nación. Consiguieron las democracias,
vamos a llamar así, que la Argentina rompiera relaciones con el Eje. Pero la
verdad es que llegamos a 1945 sin haber declarado la guerra ni a Alemania ni
tampoco a Italia. Pero venia la derrota. Y entonces frente a ese hecho que iba
a gravitar decisivamente sobre el destino del país, el estar nosotros colocados
fuera de los vencedores, entonces el gobierno militar que en rigor presidía ya
Perón en 1945, resolvió, pactando con los Estados Unidos de Norteamérica
principalmente, hacer dos cosas: firmamos las Actas de Chapultepec, que eran
las actas de nuestra dependencia, económica y aun política, y militar y en todo
terreno, y le declaramos la guerra al Eje cuando ya estaba vencido. El hecho
más ignominioso de la política exterior argentina. Entonces, ¿qué pasaba?, las
universidades, estaban todas intervenidas. Yo era Rector del Instituto Superior
del Profesorado. Entonces Perón, que soñaba con ser presidente dentro de la
postguerra con los vencedores democráticos y comunistas, entonces él hizo lo
mismo que hizo la Revolución Libertadora cuando lo sacaron a él, le entregó
todas las universidades a los izquierdistas, es decir a los de la EU.A., a los
reformistas. Y mi Instituto, el 2 de abril de 1945, fue asaltado por una
multitud enorme. Y gracias a Dios, pudimos prevalecer en la batalla tremenda
que hubo allí, gracias a la decisión y la energía de un grupo de muchachos
nacionalistas que luego absorbió el peronismo, pero que ese día pelearon como
leones. Y prevalecieron sobre una multitud, como las falanges griegas contra
las masas persas. Pero igual yo fui cesanteado un mes y poco después, le costó
un poco a Perón echarme, pero me hizo echar. Sin motivo, pero me echaron. Y les
entregó todo a los izquierdistas. Pero ¿qué pasó?, con el Partido Comunista
oficial acá dirigido por Victorio Ghioldi y por Rodolfo Codovila. No
entendieron cuál era el camino que debían seguir en ese momento, no lo
comprendieron. Como Perón era militar, era uno de los enemigos esenciales de la
Reforma Universitaria, del reformismo marxista, apoyar un Coronel era una cosa
difícil. Máxime que era un Coronel que no tenía antecedentes. Era un hombre que
hacía dos años que había aparecido en la escena política. Además los comunistas
ignoraban el grado de penetración que había logrado Perón en las masas obreras.
Entonces resolvieron repudiarle. Cuando tuvieron todos los institutos en la
mano, lanzaron un anatema contra Perón Lo repudiaron por militar, por
nazifascista, por qué se yo todo lo que dijeron. Y se produjo un fenómeno que
retardó en el país la revolución comunista veintitantos años. Porque Perón
rechazado por la F.U.A., rechazado por los reformistas, volvió a inclinarse, a
buscar el apoyo de los nacionalistas y de los católicos, que se lo brindaron
amplio y sin condiciones. Entonces en gobierno de Perón, -él ganó las
elecciones ¿no?era un gobierno en donde estaba muy entreverada la gente. Estaba
la masa, la masa obrera. Y estaba este elemento intelectual, una generación
brillante del Nacionalismo Argentino, la más brillante que ha tenido, y estaban
los católicos, y entonces fue un gobierno que mantuvo la ley de enseñanza
religiosa, es decir la enseñanza religiosa que había instituido en el país
Martínez Zuviría el 31 de diciembre de 1943, y mantuvo mas o menos una
situación, en lucha permanente. En la Universidad Perón quiso hacer una «contra
F.U.A»., la C.G.U. se llamaba, pero evidentemente, la izquierda universitaria
mantuvo, una situación conflictual, que duró todo el tiempo de Perón. El hecho
de que permanecieran separadas, la C.G.T. de la F.U.A., o sea la reforma
universitaria del movimiento obrero, impidió lo que ahora es una realidad.
Porque el elemento activo, el verdadero dinamismo de la subversión comunista no
ha sido nunca el obrero en ninguna parte del mundo, han sido los
universitarios. Lo mismo en Rusia, que en la China, que en Cuba, que en la
República Argentina. En consecuencia, el problema ahora, en estos últimos años:
uno advierte en la universidad argentina, en la universidad oficial sobre todo,
un cambio. De pronto la juventud, que aparentemente, no ha vivido el tiempo de
Perón, surge con Perón. Ven el destierro, aparece de la noche a la mañana
peronista y con un fervor peronista indiscutible, en todas las universidades,
en todas las facultades. Y la gente cree que la magia de Perón, que desde allá,
desde el destierro, a medida que envejece, es como si irradiara unos efluvios
que ganan a la juventud, que no lo conoce y que no lo ha conocido, que no sabe
nada, resulta que aparece la juventud en un entusiasmo delirante por el
peronismo. ¿A qué se debe ese entusiasmo de la juventud por el peronismo,
juventud fubista y reformista? Es simplemente una táctica. No tiene nada que
ver con Perón. Es simplemente la táctica marxista de conformarse ahora sí a la
gran consigna de Lenín, en el mismo libro, «El Estado y la Revolución», del año
1917, donde está la masa, ahí tiene que estar el comunismo. ¿Dónde está la masa
en la Argentina?, en el peronismo. Por lo tanto, ¿dónde tiene que estar el
comunismo?, en el peronismo. Como se habla de la lucha de clases, y de la
rebelión del proletariado, y de la dictadura del proletariado, la gente cree
que la revolución la hacen los proletariados. Los proletariados son simplemente
una tropa. El Estado Mayor y los cuadros de oficiales y jefes no son jamás
obreros. Son siempre intelectuales. Lenín era un intelectual, y hasta Stalin
era un ex-seminarista. Mao Tsé Tung es un poeta notable, y muy moderno, es como
un Rubén Darío de la China. Castro es un universitario, el Che Guevara es un
universitario. Yo pregunto, ¿dónde ha habido un jefe obrero de la revolución
comunista?, ¿en qué lugar del inundo?, que me lo digan. No existe. La
revolución la han hecho siempre los intelectuales, concretamente los
universitarios, y el terrorismo ha sido siempre, casi siempre una exclusividad
de los intelectuales. Es decir, desde hace cien años, si ustedes leen una
historia del terrorismo, yo tengo una interesante, el terrorismo empezó en
Rusia, en la Rusia de los Zares. Y los agentes del terror fueron siempre
intelectuales, fueron profesionales o estudiantes. No hay otra cosa, obreros
jamás han estado en el terrorismo. Y ustedes analizan entonces, ¿qué se ha
producido en la Argentina en estos últimos años?, la entronización del
comunismo universitario, en la reforma universitaria, en el peronismo. Y de ahí
ha salido la guerrilla. Y la guerrilla es una sola. La mano tiene cinco dedos:
los cinco dedos son distintos, unos podrían ser los Montoneros, otros el
F.A.R., otros el F.A.R, otros el Ejército Revolucionario del Pueblo, etc. pero
los cinco dedos, son de la misma mano, no hay más que una sola guerrilla. El
comunismo siempre actuó del mismo modo, siempre actuó así. Nunca el comunismo
se ha jugado a una sola carta y a una sola corriente, ni en la guerrilla ni
como actividad política. Ha sido el ala izquierda de todos los partidos, de los
radicales, de los socialistas, hasta de los conservadores. Ahí está ese
muchacho Solano Lima. Y es el ala izquierda de los partidos democráticos, y
luego hay un comunismo oficial, es decir un Partido Comunista oficial. La gente
cree estúpidamente que el comunismo son los adherentes o los miembros del
Partido Comunista oficial. Eso es lo que menos cuenta en el comunismo, esa es
la fachada. Entonces, este comunismo universitario no es gravitación de Perón,
es gravitación del comunismo, y lo que hoy domina al país como vamos a ver
enseguida es la guerrilla. Esta mañana ha hecho otra víctima, en un Comandante
Principal de Gendarmería, quien por salvar la vida del hijo, se ha entregado en
Córdoba. Lo han estado esperando: ha salido el hijo a sacar el automóvil del
padre, lo han tomado al hijo, ha salido el padre disparando, y le han dicho, si
seguís tirando y no te entregás, liquidamos a tu hijo. Y el hombre depuso las
armas, y se entregó él por su hijo, cosa que creo que todo padre haría. Y tenemos
a otro jefe secuestrado, que para mí es mucho peor que muerto. Yo le ruego a
Dios que me permita morir antes que soportar lo que está soportando el
Almirante Alemán, o le tocará soportar a este Comandante Principal.
ASALTO TERRORISTA AL PODER
20-LA CONDUCTA DEL ERP
Hay algo que siempre ha
fastidiado a los hombres, y es el anuncio de grandes desgracias. Ni siquiera
los discípulos de Cristo, le perdonaron a su Maestro que les anunciara con
insistencia la Pasión. Nosotros leemos en San Mateo, 16,21 que fuese El a Jerusalén,
y que allí padeciese mucho de parte de los ancianos y de los escribas, y de los
príncipes de los sacerdotes, y que fuese muerto, y que resucitase al tercer
día. Anuncia tres veces lo que va a ocurrir con una insistencia, me imagino que
las tres veces, lo habrán escuchado con un enorme fastidio, como de hecho se lo
manifiesta Pedro. ¿Por qué?, porque evidentemente todos queremos un happy end.
Todos queremos algo color de rosa. Acabamos de celebrar la Semana Santa, el Vía
Crucis, y la muerte de Nuestro Señor, y también su gloriosa Resurrección. Pero
resulta que Cristo nos ha dejado a nosotros, como condición para alcanzar esa
Resurrección y la vida eterna, pasar realmente por el Vía Crucis, no
simbólicamente. Por eso Él dice en tantas partes, el que me quiera seguir
niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. No hay redención sin pasar por el
sufrimiento y la muerte. En definitiva todos tenemos finalmente que sufrir y
morir. La única opción que le queda a nuestra libertad, es qué hacemos con el
sufrimiento, y qué hacemos con la muerte. Ahí tenemos libertad, con la ayuda de
Dios, para hacer del sufrimiento algo aceptado y ofrecido, que vamos a sumar al
sufrimiento del Redentor, y hacer de nuestra muerte también, algo que sea
realmente derrota de la muerte, que es morir precisamente como murió Cristo,
por y para la verdadera vida. A mí me duele que los guerrilleros ateos estén
dispuestos a morir. Y los cristianos, educados para vencer a la muerte, tratan
por todos los medios de no morir. Igual tienen que morir. Y se muere uno en la
edad temprana, o se muere en la vejez, porque ese es un asunto que no depende
de uno, y por más que nos empeñemos, no vamos a adelantar un minuto, ni a
atrasan la hora que nos está señalada ya, por aquel que es dueño de la vida y
de la muerte. Yo siempre me conmuevo cuando leo a Platón, el testimonio que nos
da de Sócrates, de ese Sócrates que frente a la muerte, ya está condenado a
morir, a beber la cicuta, cuando se tiene que defender, no hace más que irritar
a los jueces, a un tribunal popular, (fue juzgado por un tribunal popular, como
esos que van a funcionar ahora). Y su defensa fue su condena. Y cuando todavía
le dieron la opción, condenado a muerte, podía el reo, decirle a su tribunal
que pena merecía. Esperaban sus enemigos que frente a la muerte, inevitable, el
hombre aflojara a pesar de sus años, y dijera, y bueno, yo por ejemplo me
dedique a esta tarea de reformar a los ciudadanos, de elevarlos a la conciencia
de su responsabilidad, de sus deberes, etc., yo comprendo que en realidad me he
excedido, que no debí haberlo hecho. ¡Cuánto hubiera deseado poder perdonarlo!,
a ese precio. En cambio, Sócrates, cuando lo pusieron en el trance de elegir la
pena que merecía de acuerdo a la actividad que había desarrollado, dijo, me corresponde
un lugar en el Printaneo, es decir en el lugar donde los que habían hecho
grandes cosas por la ciudad y por la Patria, los ciudadanos óptimos y los
mejores, debían concurrir al Printaneo donde se les servia públicamente el
Banquete de los Optimates. Con lo cual se terminó de enfurecer y remachó, la
condena. Pero él había dicho, el cuidado de mi vida se los dejo a los dioses.
Yo lo que voy a hacer, es cumplir con mi deber. En cuanto a mi vida, el cuidado
lo tienen ellos, los dioses, -Dios diríamos nosotros-, en cambio lo que tengo
que hacer depende de mí, y eso lo voy a hacer hasta el fin. Ustedes recordarán
que el candidato electo a la presidencia de la Nación, proclamado hoy
presidente, señor Cámpora, les pidió a los guerrilleros una tregua, como se piden
esas treguas de Navidad. Una tregua hasta el veinticinco de mayo. El E.R.P.,
(la guerrilla es una sola, diríamos que el pulgar es el E.R.R, las otras
organizaciones son los otros dedos). El E.R.P. le contesta a Cámpora con un
documento que sólo se ha publicado en una pequeñísima parte. Y yo tengo que
usar para este documento, los adjetivos de Calvo Sotelo refiriéndose al
enemigo. Un documento claro, con una claridad meridiana. Un documento, leal a
sus fines, leal a ellos mismos, leal a sus principios y a las metas que tienen
fijadas que es la conquista del poder. Y un documento además irreconciliable.
No deja lugar a dudas, y no queda más que una sola opción frente a este
documento, que es la guerra a muerte. Fíjense por qué el E.R.E no dejará de combatir,
respuesta al presidente Cámpora, «...no atacará al nuevo gobierno, mientras
éste no ataque ni al pueblo ni a la guerrilla. Nuestra organización seguirá
combatiendo militarmente a las empresas, y a las Fuerzas Armadas,
contrarrevolucionarios. Pero no dirigirá sus ataques contra las instituciones
gubernamentales, ni contra ningún miembro del gobierno del presidente Cámpora.
En cuanto a la policía, que supuestamente depende del Poder Ejecutivo, aunque
estos últimos años ha actuado como activo auxiliar del Ejército opresor, el
E.R.P. suspenderá los ataques contra día a partir del veinticinco de mayo, y no
la atacará mientras ella permanezca neutral, mientras no colabore con el
Ejército en la persecución de la guerrilla, y la represión a las manifestaciones
populares». Es decir, a la policía la perdona, siempre que no reprima ni a la
guerrilla, ni a las manifestaciones populares. «Tal es la posición de nuestra
organización que ahora anunciamos públicamente y que difiere de la expectativa
del presidente electo». En efecto, el presidente Cámpora en recientes
declaraciones ha pedido a la guerrilla una tregua para comprobar o no si
estemos en la semana de la liberación y vamos a lograr nuestros objetivos (Son
palabras de Cámpora). Este pedido surgió como consecuencia de varias acciones
de la guerrilla, entre ellas el secuestro de Alemán y el ajusticiamiento de
Irribarren. Se entiende entonces que el pedido del presidente Cámpora implica
la suspensión total del accionar guerrillero, incluidas las acciones contra el Ejército
y contra las grandes empresas explotadoras. Algunos antecedentes de la
cuestión. «Para dar nuestra respuesta a esta declaración, para comprender la
actitud que nuestra organización ha resuelto adoptar a partir del veinticinco
de mayo, necesitamos recordar al presidente Cámpora algunos antecedentes de la
política nacional En septiembre de 1955, la dirección del movimiento político
que el presidente Cámpora representa, o sea el peronismo, aconsejó al pueblo,
no derramar sangre, evitar la guerra civil, esperar. Los militares aprovecharon
la desorganización y desorientación de la clase obrera y el pueblo, para
golpear duro y avasallar a las organizaciones populares. La única sangre que no
se derramó, fue la de los oligarcas y capitalistas. El pueblo en cambio vio
morir ametrallados y fusilados a decenas y decenas de sus mejores hijos». Esta
apreciación es absolutamente falsa. Porque el Ejército no se levantó nunca
contra Perón. Se levantó apenas un puñado, que no alcanzaba al veinte por
ciento, encabezado por el General Lonardi. La marina fue el tínico cuerpo que
íntegramente se levantó contra Perón, la Fuerza Aérea estaba en gran parte
desmovilizada en aquel momento, aunque también se levantó. Como he dicho en
otras clases, el que lo echó a Perón fue Cristo, traicionado por los cristianos
al día siguiente de la caída de Perón. No fue de ninguna manera el
levantamiento de las Fuerzas Armadas, no es lo que dice acá. Y si las fuerzas
populares no reaccionaron como podían haberlo hecho, fue simplemente porque
estaban corrompidas hasta la médula, por el régimen de adulación y servilismo,
que fue el régimen peronista. Además no existía entonces lo que existe ahora,
que es la guerrilla. Pero eso no es peronismo. Eso es la guerrilla subversiva,
bolchevique, la misma de todos los lugares del mundo, donde ha habido la
subversión triunfante, y donde siempre ha triunfado sobre las fuerzas
regulares, menos en España. «En 1958, -dice el E.R.P-... la dirección de la
organización política que el presidente Cámpora representa, aconsejó al pueblo
votar la fórmula Frondizi, y darle un crédito a este gobernante y a su equipo
para cumplir con su programa de liberación nacional». -Y ahora lo que viene, es
evidentemente verdadero-. «El pueblo siguió este consejo, y el resultado es por
todos conocido, Frondizi prometió terminar con la dependencia y en realidad
favoreció descaradamente la penetración imperialista. Frondizi prometió
libertades democráticas y en realidad dio vía libre al Ejército para con el
plan Conintes aplastar la heroica resistencia peronista. Frondizi prometió
entregar democráticamente las organizaciones obreras intervenidas a sus
verdaderos dirigentes, y en realidad las entregó a la burocracia traidora, y
lanzó una bárbara represión contra el activismo clasista y antipatronal de las
fábricas, barriendo en gran parte a los dirigentes combativos, en gran medida
con la ayuda de la camiseta peronista, agitada por Vandor, como ahora lo hace
Rucci, para engañar a las masas, y desplazar a los dirigentes y activistas leales
a su clase». Es decir, asumen la liquidación de Vandor y de Alonso, lo cual es
un hecho de todos conocido. «En 1966, cuando la Revolución Argentina, para
después dei veintiocho de junio, la dirección del movimiento político que el
presidente Cámpora representa pidió al pueblo desensillar hasta que aclare,
dejar accionar al nuevo gobierno militar de Onganía, para ver si cumplía con la
revolución nacional anunciada. Los Rucci de aquella época, Vandor, Alonso,
Taccone y compañía, no vacilaron en apoyar abiertamente la dictadura militar,
acompañaron a Onganía en su viaje a Tucumán, el nueve de julio de 1966,
despertando y alentando esperanzas en amplios sectores de las masas. Onganía,
el Ejército y las patronales aprovecharon esa tregua para lanzarse bárbaramente
a reprimir al pueblo, a descabezarlo y liquidar la nueva dirección
revolucionaria que comenzaba a surgir». Tampoco aquí hablan la verdad. Porque
es cierto que comenzó la subversión guerrillera, con el secuestro y asesinato
de Arambum, y con el Cordobazo. Pero no es verdad que hubiera represión,
reacción militar. Las fuerzas militares no cumplieron con su deber, los jefes
de la guarnición militar y aérea de Córdoba, estuvieron pidiendo permiso a la
superioridad para salir a reprimir a la gente que estaba desvastando la ciudad,
y no recibieron el permiso y no salieron. Lo cual significa grave
incumplimiento del deber. Porque el deber de un militar, del jefe de una
guarnición, si están desvastando la ciudad, es salir él a reprimir. Después le
informa a la autoridad. Si no, para que está allí. Salieron diezfilaron las
tropas aerotransportadas, y desfiló la Escuela de Aviación, etc. Se incendió,
se quemó, se destruyó, durante diez horas. No es verdad lo que dice acá. Ellos
presentan a este gobierno militar y a los anteriores, como tremendamente
represores cuando se les ha dejado hacer lo que se les dio la gana, hasta el
día de hoy, en la más absoluta impunidad. Sigamos adelante, ustedes ven que
desde el punto de vista de ellos tiene una claridad meridiana. Sigamos: «Hoy de
la misma manera usted, presidente Cámpora, pide a la guerrilla una tregua. La
experiencia nos indica que no debe haber treguas con los enemigos de la Patria,
con los explotadores, con el Ejército opresor, y las empresas capitalistas
expoliadoras. Que detener o disminuir la lucha es permitirles reorganizarse y
pasar a la ofensiva. Hoy ya no estamos dispuestos a ser engañados una vez más,
ni estamos dispuestos a contribuir con el engaño que se prepara contra el
pueblo. Usted presidente Cámpora, habla en su discurso del ocho del corriente
mes, de este mes de abril, de unidad nacional. Entre otros conceptos habla de
constituir entre el pueblo y las Fuerzas Armadas una unidad indestructible ante
cualquier asechanza. Hablar de unidad nacional,- le dice el E.R.P.-, entre él
Ejército opresor y el oprimido, entre los empresarios explotadores y los
obreros empleados explotados, entre los oligarcas dueños de campos y haciendas
y los peones desposeídos, es como encerrar en una misma celda al lobo y a las ovejas,
recomendándoles a ambos mantener buena conducta. Si usted presidente Cámpora
quiere verdaderamente la liberación debería sumarse valientemente a la lucha
popular. Es, en el terreno militar, armar el brazo del pueblo, en el terreno
militar lo que usted debe hacer es armar él brazo del pueblo, favorecer el
desarrollo el ejército popular revolucionario, que está naciendo a partir de la
guerrilla, y alejarse de los López Aufranc y de los Carcagno y compañía». Se ve
que ellos saben que hay conversaciones o ha habido. Y le dicen, que lo están
rodeando para utilizarlo contra el pueblo «...usted se debe apartar de estos
señores y sumarse a nosotros que somos el verdadero ejército del pueblo. En el
terreno sindical debe enfrentar a los burócratas traidores que tiene a su lado,
y favorecer decididammte el desarrollo de la nueva dirección sindical clasista
y combativa, que surgió en estos años de la heroica lucha antipatronal y
antidictatorial, enfrentada a la burocracia cegetista en el terreno económico.
Tres, realizar la reforma agraria, expropiar a la oligarquía terrateniente y
ganadera, y poner las estancias en manos del Estado de los trabajadores
agrarios. Expropiar para el Estado toda la gran industria, tanto la del capital
norteamericano, como la del capital europeo, y también el gran capital
argentino, colocando las empresas bajo la administración obrera estatal.
Estatizar todos los bancos del capital privado, tantos los del capital
imperialista como los de la gran burguesía argentina. Pero este programa está
muy lejos de las intenciones y posibilidades de vuestro gobierno, tanto por
quienes lo integran como por el programa y los métodos. Vuestro gobierno no
podrá dar ningún paso efectivo hacia la liberación nacional y social de nuestra
Patria y de nuestro pueblo». Observen que cuando hablan de los imperialismos,
hay una sola cosa que no nombran nunca, y es al puñadito de banqueros que hace
rodar al mundo con el dinero. Pero siempre hablan del imperialismo yanqui o del
imperialismo inglés, pero a los titulares reales no los nombran nunca, lo cual
está probando que es lo que está en definitiva detrás de toda esta dialéctica
clasista, obrera y marxista. Uno sabe que no están en los propósitos del
gobierno parlamentario el desarmar al ejército opresor, ni terminar con la
oligarquía terrateniente, ni con el gran capital explotador, tanto imperialista
como nacional. Al contrario, en estos últimos aspectos por ejemplo, se habla de
grandes radicaciones de capital europeo. Nadie que quiera verdaderamente la
liberación de nuestra Patria puede pensar en seguir hipotecándola y
entregándola a la voracidad del capital imperialista. Frondizi sin ir más lejos
anuncia también que grandes radicaciones de capital serán beneficiosas para la
economía nacional, y ya conocemos los resultados. ¿O acaso el presidente
Cámpora ignora lo que los obreros de la FIAT han señalado reiteradamente, que
el capital imperialista italiano es tanto o más explotador que el yanqui?. Dice
italiano, como si la FIAT fuera una empresa italiana. Tiene su sede en Italia,
pero es una empresa multinacional. En este silencio y en esta desviación, está
claramente que en el fondo del comunismo está instrumentado por el poder
financiero internacional, por el gran capitalismo internacional, por el gran
imperialismo del dinero. Y observen bien que nunca se los nombra. Se nombra a
naciones, como si fueran las explotadoras. Y no se nombra a un puñadito nada
más, de banqueros que manejan al mundo. «En estas circunstancias llamar a la
tregua a las fuerzas revolucionarias es -por lo menos un gran error. Por lo
menos. Por el contrario, los verdaderos intereses de la clase obrera y el
pueblo, exigen redoblar la lucha en todos los terrenos, e intensificar las
operaciones guerrilleras, e incorporar a la lucha a sectores cada vez más
amplios de las masas». Ustedes ven que lo están realizando ampliamente. «Dar
tregua en este momento al enemigo le daría tiempo para preparar una
contraofensiva que entre otras cosas, en cuanto deje de convenirles, barrerá
sin contemplaciones al nuevo gobierno parlamentario. Es necesario, más
necesario que nunca, continuar hostigando al gran capital explotador y al
ejército opresor, sostén del injusto régimen capitalista, desarrollando al
máximo todo el inmenso potencial combativo de nuestro pueblo. Los elementos
antipopulares, con López Aufranc y Lanusse a la cabeza, incluidos los
dirigentes peronistas burgueses, pretenden confundir a las elecciones del once
de marzo, con un carácter de culminación de un proceso, y sostienen la mentira
de que el pueblo votó por la pacificación; todos sabemos que eso es falso, el
pueblo votó por la liberación de los combatientes, contra la dictadura militar
y opresora. El dar tregua al enemigo, por lo antedicho, el E.R.P. hace un
llamado al presidente Cámpora, a los miembros del nuevo gobierno, y a la clase
obrera y al pueblo en general, a no dar tregua al enemigo. Todo aquel que
manifestándose parte, -observen bien-, del campo popular intente detener o
desviar la lucha obrera y popular debe ser considerado un agente del enemigo,
traidor a la lucha popular y negociador de la sangre derramada. Ninguna tregua
al Ejército opresor. Ninguna tregua a las empresas explotadoras. Libertad
inmediata a los combatientes de la libertad. Fuera la legislación represiva y
total libertad a la expresión y organización del pueblo, por la unidad de las
organizaciones armadas, a vencer o morir, por la Argentina». Esto es la
respuesta completa del E.R.P. al presidente Cámpora, fechada el día 13 de
abril. Es decir, hace dos semanas. Y ahora veamos las palabras del verdadero
dirigente de la juventud peronista, que es el señor Galimberti. Para que
ustedes vean como el lenguaje de Galimberti, es el mismo lenguaje del E.R.P..
Esto es del Jueves Santo, jueves 19 de abril, lo tomo de La Razón: «En conferencia
de prensa se dio a conocer el decálogo, compromiso de la juventud Peronista con
el pueblo de la Patria. El documento señala que los legisladores electos por la
juventud Peronista en los niveles nacional, provincial y municipal, comprometen
su acción ante el pueblo para el logro de los siguientes objetivos -recuerden
lo que acabamos de leer-. Primero: libertad incondicional y sin
discriminaciones de todos los presos políticos, gremiales y conexos». Es decir,
libertad inclusive de los asesinos convictos y confesos que están presos y
condenados a cadena perpetua, por el asesinato de generales, almirantes,
tenientes, empresarios, agentes de policía, etc. (Que es lo mismo que pide el
E.R.P). «Segundo: investigación hasta sus últimas consecuencias de los responsables
y ejecutores de torturas, secuestros, asesinatos y encarcelamiento de los
militantes popidares». -Es decir, a los miembros del gobierno que les va a
entregar, que le va a poner la banda presidencial, hay que juzgarlos hasta las
últimas consecuencias a todos los que han intervenido en represiones, torturas,
prisiones, etc.- «Realizando igual procedimiento con todos los implicados en
delitos económicos, ejecutores y cómplices de la penetración imperialista, que
ha saqueado y entregado nuestra economía. Tercero: Supresión de todos los
tribunales especiales, derogación de la legislación represiva. Revisión de los
fallos dictados por la Cámara Federal en lo Penal, fuero antisubversivo. Y la
declaración «en comisión» de todos los funcionarios y magistrados designados a
espaldas del pueblo por los gobiernos ilegítimos que se sucedieron desde el
'55». Es decir, todos los jueces o casi todos tienen que poner las barbas en
remojo. «Cuarto: Impedir iodo género de continuismo del sistema que se
personifica en aquellos que participaron a nivel de función pública, en algunas
de las formas de la entrega de la Patria, o en la explotación de su pueblo».
Cosa que discriminarán ellos. «Quinto: Denunciar y sancionar a los funcionarios
del próximo gobierno que se aparten de la conducta revolucionaria que les ha
impuesto el mandato del pueblo. Ejercer un permanante control a todo nivel para
evitar claudicaciones y traiciones a dieciocho años de lucha, sacrificio y
esperanza popular. Sexto: Impulsar el cumplimiento y profundizarían del
programa del Frejuli atendiendo a las propuestas surgidas del seno de la clase
trabajadora en los programas de La Falda, Huerta Grande, en el documento del
primero de mayo del '63 de la C.G.T. de los argentinos». Léase Tosco, la C.G.T.
directamente marxista. «Siete: Propiciar la austeridad en la Junción pública en
los tres poderes del Estado y en las Fuerzas Armadas a fin de lograr que las
remuneraciones de los funcionarios, magistrados, legisladores y militares,
estén de acuerdo con la etapa de reconstrucción nacional que iniciamos». Es
decir, les vamos a bajar los sueldos. Esto puede tener mucho efecto. «Octavo:
Socializar los sueldos y las dietas de los militantes de la juventud Peronista
que ocupen cargos públicos, para poner ese capital al servicio de la
reconstrucción nacional. Noveno: Trasladar las instancias de decisión política
de los cuerpos burocráticos del Estado hacia las bases donde se constituye el
poder organizado del pueblo». Es decir, hacia los soviets. Trasladar desde los
organismos estos elegidos por el pueblo, trasladarlo a los soviets. Los soviets
van a elegir. «Y décimo: Suprimir toda otra forma de tratamiento entre los
militantes del Frejuli incluidos los funcionarios que involucran títulos,
aditamentos o prerrogativas del sistema, que no sea la de 'compañero*». Este es
el cuadro de la Juventud Peronista. Ahora, yo les pregunto a ustedes,
honestamente, si este lenguaje difiere de los del E.R.P., en cuanto a las
posiciones, en cuanto a las definiciones, en cuanto a las decisiones y a las
metas propuestas. En el diario Clarín se ha publicado en los últimos días, una
serie de artículos bastante interesantes sobre la guerrilla y el problema de la
amnistía. Este del martes 24, o sea de esta semana, de hace dos días, es un
artículo sumamente interesante; se refiere a este mismo que acabamos de ver,
pero señala algunos hechos importantes. Por ejemplo los actos ya de
insubordinación y de desobediencia que se están dando en las Fuerzas Armadas.
Inclusive los treinta y tantos cabos de la Fuerza Aérea, que han sido dados de
baja por desobediencia, que prestaban servicio en la base Mariano Moreno, aquí
en José C. Paz, donde están los Mirages; y otros hechos análogos a esos que
están aquí documentados. Además de eso, confirmando todo eso está lo que ha
publicado un diario italiano, El Corriere de la Sera, que ha sacado, el
reportaje hecho, por Santucho aquí en la Argentina, el jefe del E.R.P., hace
poco tiempo. Y ese reportaje es exactamente lo mismo que hemos leído nosotros
en la respuesta al señor Cámpora que hace el E.R.P. Nos hemos demorado en la
lectura de estos documentos, documentos claros, leales, documentos
irreconciliables, donde está el programa de la revolución social, y de la
dictadura del proletariado en los mismos términos de la revolución rnarxista
leninista, consumada lo mismo en Rusia que en China, que en casi todas las
naciones cristianas del oriente europeo, y también América, en Cuba, y está en
trámite en Chile. Cuando uno se encuentra frente a estos testimonios, y además
aparecen documentados, ilustrados por los asesinatos, por los secuestros, por
los atracos, por las bombas, entonces, sinceramente el que no quiere ver la
realidad, y cierra los ojos ante esa realidad, ante esa evidencia, o es
infinitamente cobarde, o es un cómplice de este proceso. El otro día me contaba
alguien con autoridad el caso de Provenzano, que también se los paso a referir
para que ustedes se den cuenta el horror en que estamos viviendo. No solamente
el horror de los hechos que se producen, sino el horror de esta falta de
reacción, que es mucho peor que los crímenes horrendos que se están cometiendo.
Provenzano era un muchacho que pertenece a una familia de Universitarios
reformistas. Su padre es un médico destacado. Creo que su tío es el doctor Nicolás
Romano, otro médico destacado, militante radical izquierdista, todos fubistas
de toda la vida. Se ve que este muchacho Provenzano formaba parte de la
organización del E.R.P. cuando en la casa se enteraron, los padres y sobre todo
la madre entraron en una verdadera desesperación. Y le hizo tales escenas, y
tales reclamos, que finalmente el muchacho doblegado por esa insistencia de los
padres, prometio salir de la organización. Y se presentó a la organización,
esto está demostrado ya, documentado, y pretendió salir de la organización.
Cuando se presentó a los miembros, estos simularon aceptar, y le dijeron bueno,
si no puedes seguir, te vas. Pero, tienes que hacer un último trabajo, un
último trabajo para la organización. El estaba por terminar la conscripción en
la Marina. Entonces le encomendaron poner la famosa bomba allí en la Secretaría
de Marina. Y le pusieron a lado de él a otro para velar por el cumpÜmiento de
la misión. Cuando le entregaron la bomba, no le entregaron el dispositivo de
tiempo, de tal manera que cuando este muchacho hizo la conexión del detonador,
la bomba le estalló en las manos. La organización había tomado sus medidas,
eliminando, como es de práctica, al que después de haber entrado pretende
salir, como en la mafia. Segundo, eliminaban a un testigo principal del
acontecimiento producido, y daba además un ejemplo a todos los que están de
alguna manera entrampados en la organización. Esto que les digo es la verdad,
es la situación que estamos viviendo. Esta mañana han secuestrado a un jefe de
la Gendarmería de Córdoba. Sinceramente, hubiera sido preferible su muerte por
ellos. Porque sinceramente, lo peor que le puede pasar a uno es ser sometido a
la terrible agonía que le espera. Se producen estos hechos, se multiplican, y
hay algo que a mí me espanta más que estos crímenes, y es la absoluta falta de
solidaridad que existe en la comunidad, y que existe en los cuerpos militares,
para estos camaradas arrasados. Decía Solón, como les he recordado otras veces,
«¿cómo sabemos que existe justicia en una ciudad, en una comunidad?, cuando
aquellos que no son víctimas de una injusticia que se hace a otros, la sienten
y la viven como si se le hubiera hecho a ellos. Entonces sí hay justicia real y
viva en la ciudad». Preguntémosnos si hay justicia en la República Argentina,
en la sociedad argentina. Los argentinos siguen viviendo como si no pasara
nada, y los camaradas hasta ahora siguen viviendo como si no pasara nada. La
única réplica al terror que ha habido hasta ahora, es la de Trelew, la única
que ha habido hasta ahora, la única. Lo demás ha sido aceptación, conformidad y
entrega. El mismo día, o al día siguiente que fue abolida la pena de muerte,
que no se aplicó nunca, asesinaron por la espalda al Almirante Berisso. No ha
habido represión, es en lo único que no dicen la verdad los del E.R.P. Ha
habido una cosa, que se puede llamar como ustedes quieran, claudicación o
complicidad. Se ha hecho la doctrina del tiranicidio en el orden cristiano,
pero la doctrina sobre como enfrentar al terror, no se ha hecho nunca, y no se
ha escuchado ninguna voz todavía, una voz pública, responsable, que expusiera
públicamente, esa doctrina. Hay un precepto, un mandamiento que dice, no
matarás. ¿Qué quiere decir ese mandamiento?, que nosotros no podemos tener jamás
la iniciativa por cuenta propia porque sí de matar a otro. Pero está plenamente
justificado ante Dios y los hombres, matar en defensa propia, morir y matar en
defensa de la Patria, en defensa de la familia, en defensa del amigo. Este es
un punto capital que hay que tener en cuenta. Un cristiano no puede tener jamás
la iniciativa del terror. Tampoco un particular puede actuar terrorísticamente
frente al terror. Pero la autoridad responsable del bien común, tiene la
obligación perentoria de enfrentar al terror, de obrar frente al terrorista por
defensa del prójimo y de la Nación. Hay algo que está claro como la luz del
día, la misma razón por la cual se justifica la pena de muerte, que es la
suprema razón de bien común. El bien común es en la sociedad la ley primera
después de Dios, no hay otra ley superior a esa. Y por esa razón de bien común,
la autoridad responsable debe proceder tal como quiere el enemigo, porque el
castigo, o la represión, o la pena, debe seguir la misma dirección del delito,
del crimen, la misma dirección. Fíjense como opera la justicia de Dios. Es una
justicia que opera tal como quiere el pecador. Adán y Eva, ¿en qué consistió su
pecado?, sencillamente en querer apartarse de Dios, desobedecer a Dios, al
mejor, y preferirse a sí mismos, ser como dioses. ¿Cuál ha sido el castigo de
la justicia divina?, inmediato, has querido estar sin Mí, te dejo sin Mí. Eso
es la expulsión del Paraíso. Cuando usted lee en el relato esa figura literaria
de la expulsión del Paraíso, ¿qué quiere decir expulsión del Paraíso?, quiere
decir simplemente, apartarlo de Él. Pero Dios lo aparta de Él, porque el hombre
se quiso apartar de Él. Hace lo que la criatura bajo la seducción del demonio
quiso, como quien le hace el gusto al otro. Querés estar sin Mí, te dejo sin
Mí. Esto es importante, porque vean como funciona la Justicia Divina. Haz a los
demás lo que quieras te hagan a ti, no hagas a los demás lo que no quieras te
hagan a ti Pero que le pasa a la criatura cuando es apartado de Dios?, ¿queda
volcado hacia dónde?, hacia la nada, que es lo único que la criatura posee como
cosa realmente suya, nada. Porque todo entero lo que es y tiene, lo ha recibido
del Creador. Por eso, esa Justicia Divina, ¿cómo se traduce?, se traduce en la
muerte, en el sufrimiento, se traduce en la proclividad a la ignorancia y al
mal. Ahora claro, Dios perdonó al hombre, y lo perdonó por una razón. Creo yo.
Perdonen que uno haga un exceso ahora, me estoy metiendo nada menos que en el
juicio de Dios. Pero en fin, en una aproximación pienso que lo perdonó al
hombre, porque en el fondo no obró por cuenta propia, absolutamente. Había una
inteligencia superior a él, que lo indujo, que lo sedujo, y entonces Dios se
apiadó de él. Pero observen como es, se apiadó, su Hijo se hizo hombre, se aproximó
al hombre para llevarlo de nuevo a Dios. Pero el camino seguido por Cristo, no
es un camino que recorrió Él, y que se lo ahorra á los hombres. Porque la
criatura libre, a pesar del pecado debe colaborar en la Redención, y entonces
hay que recorrer el Vía Crucis como Él. No un Vía Crucis simbólico como
recorremos en las iglesias, sino real. No ahorra ni el sufrimiento ni la
muerte, ni llevar la cruz, ni morir. Lo único que queda a nuestra libertad, con
la ayuda de Él, es precisamente saber morir, esto es lo fundamental.

