ASALTO TERRORISTA AL PODER
Por: Jordán Bruno Genta
JUEVES 17 DE MAYO DE
1973
21-UN TEXTO DEL PADRE PÍO
El
otro día me entregó el Padre Severino de ahí de mi parroquia, un pensamiento
del famoso padre Pío. Este padre Pío que creo que ha muerto ahora, hace poco,
era un padre que tenía estigmas, que ha obrado milagros reales, de curaciones y
profético. Y entonces acá hay un pensamiento de él sobre la encarnación del
Verbo y la Redención. Todo partió de una pregunta de Pedro Pensari, (debe haber
sido un feligrés que lo fue a ver al padre Pío), y le hizo una pregunta, que es
ésta.: «¿Sin el pecado original, no habríamos tenido necesidad de la Redención
-estoy traduciendo el italiano- ni habría sido necesaria la Encarnación. Dios
no habría tenido una Madre?». Evidentemente Divina Redención no hubiera habido
si no hubiera habido pecado original. Pero el problema es si hubiera habido o
no Encarnación del Verbo. Y entonces el padre Pío respondió lo siguiente. Dice,
«no es así, Dios habría tenido una Madre. Jesús no habría muerto en la Cruz.
Pero su Encarnación era necesaria para colmar la distancia entre Dios y el hombre».
Miren que cosa, para colmar la distancia entre Dios y el hombre. Dice, «y por
otra parte, Cristo no podía no tener naturaleza humana, porque es en el hombre
que Él ha creado como un resumen, como la síntesis más selecta de toda la
Creación». Dice que «el hombre es la voz pensante de todas las otras criaturas.
Su voz puede negar a Dios, o hacerse conscientemente, lúcidamente, plegaria.
Sin el pecado, se habría vivido en la armonía, y Cristo habría sido como la
plenitud, como el cumplimiento de esta armonía, porque es en Cristo y por
Cristo, que todas las cosas se cumplen. Y en este sentido Cristo es el alfa y
el omega, el principio y el fin, es el centro al cual toda criatura tiende, y
el hombre es aquél que representa a todas las demás criaturas. Hasta se podría
decir, -dice-, en un sentido físico, porque nuestro cuerpo y nuestra sangre
esta formados con la misma materia de todas las otras cosas, y tan es cierto
-dice-, que en la muerte volvemos nosotros a la tierra, es decir, volvemos a
ser tierra materialmente». Yo no usaría la fórmula, de decir, que Cristo no
podía no tener la naturaleza humana. En fin, esto de ponerle obligaciones a
Dios es un poco excesivo; podía querer o no querer, es otra cosa. Pero no
decir, Él no podía no tener la naturaleza humana; Él quiso tenerla. A lo mejor
habría querido tenerla también, por predilección hacia el hombre, imagínense si
la habría tenido, de haberse el hombre mantenido fiel. Pero lo que es
interesante es, esta finísima idea, que quiere resaltar precisamente la predilección
que Dios ha tenido, y tiene por la criatura humana. Que es evidente. Y de que
la criatura humana es un resumen de toda la Creación es evidente. Lo es tanto
desde el punto de vista corpóreo, como desde el punto de vista espiritual.
Desde el punto de vista corpóreo, material, es el cuerpo mejor organizado que
existe en toda la Creación. Y ya el griego había descubierto que el cuerpo
humano era un microcosmos, era un resumen de todo el universo creado, lo cual
es un hecho evidente. El hombre incluye mineral, incluye la vida vegetal,
incluye la vida animal, e incluye además su vida propia de hombre, su vida
racional, su vida inteligente y capaz de querer. Desde el punto de vista
espiritual, el hombre posee un alma, que en sus actos superiores más puros,
trasciende lo corpóreo, en el acto de pensar y de querer. Es decir, participa
en cierto modo de la naturaleza angélica en ese plano, y tiene como finalidad
más profunda de su naturaleza, el conocimiento de Dios. De manera que en cierto
modo, es como decía Santo Tomás, el hombre es horizonte y confín entre dos
mundos, entre el mundo de la materia y el mundo espiritual, lo cual es un
hecho. Por otra parte por el conocimiento el hombre llega a ser todas las cosas
conocdas, de manera que el hombre, en ese terreno es una especie de compendio
de todo el Universo. Y en cierto modo, justifica esa predilección de Dios por
el hombre, por la criatura humana, porque la voz del hombre allí presente,
habla de la Creación entera. De manera que, cuando dice su voz, la voz del
hombre, puede negarse, puede negarlo a Dios, como lo ha negado, o puede
convertirse lúcidamente, conscientemente en plegaria. Las dos cosas han
ocurrido y ocurren. Dios ha tenido una predilección evidente por el hombre. Tal
vez la envidia del demonio, ha sido por esa predilección. No pudo soportar que
Dios prefiriese a una criatura inferior a él, ontológicamente inferior a él. Es
como si hubiera dicho el ángel, el ser más alto que Dios ha creado, cómo, yo
que soy el primero y principal, aparezco postergado en la preferencia, al
hombre que necesita de un cuerpo, espíritu que necesita de un cuerpo para su
propia perfección de ser. No pudo soportar esa preferencia. Como suele pasar en
la vida, cuando el preferido no es el mejor, sino uno que necesita más. Y
entonces a veces no soporta, al hermano del hijo pródigo le resultaba
insoportable que el padre recibiera con una fiesta al vago del hijo que se
había ido, que se había gastado la plata, que había derrochado todo, que se
había portado mal, y resulta que le hace una gran fiesta. Entonces dice, yo que
estuve al lado tuyo, que nunca te dejé, que trabajé contigo, en fin, que he
estado siempre a tu lado, que te he obedecido siempre, resulta que viene él y
le haces una gran fiesta y a mí nunca me has hecho ninguna. El problema se da,
frecuentemente, porque la gente no se da cuenta en general, que el amor no se
mide por lo que le es debido al otro, sino por lo que el otro necesita. Por
otra parte se explica la compasión de Dios hacia el hombre pecador, porque el
hombre, si bien es responsable de lo que hizo, como somos responsables hasta de
los errores involuntarios, lo hizo bajo una seducción tremenda. Hubo un
seductor, que era un ser muy superior, una inteligencia muy superior a la del
hombre, la que lo indujo. Esto no exime de culpa, no exime, pero evidentemente
no es lo mismo, que el demonio, que lo tenian a Dios en cierto modo delante,
prácticamente delante, y cerró los ojos para no verlo, para desacatarlo, para
desobedecerlo. No lo quiso ver. Como les pasa ahora a los responsables de la
conducción política y militar, que frente al abismo cierran los ojos, para no
verlo. Y lo hacen con toda naturalidad. Como debe haberlo hecho el ángel
rebelde en su momento.
ASALTO TERRORISTA AL PODER
22 EL BOLCHEVISMO
Podríamos
decir, como cuando Cristo estaba agonizante en la Cruz, todo está consumado.
Hay un hecho que es evidente, para explicar los momentos que vivimos en la
Patria. Y es que los responsables de la conducción política y militar, han
optado por la aceptación, por el conformismo y por la entrega, en lugar de la
disposición al sacrificio, y del espíritu de muerte, y hasta este momento, los
únicos que la han revelado son los terroristas. Me acuerdo yo, lo que me pasó a
mí en 1945, cuando fui despojado sin causa de mi carrera, de mi hacienda, y de
mi fama. De las tres cosas. Recuerdo un general, que estaba en actividad, me
dijo, «y, Genta, ocurre lo siguiente, su situación es como la de un buque que
está en alta mar afrontando una tremenda tormenta. Y se cae un tripulante al
agua, o lo tiran al agua. Entonces usted comprende que en medio de la tempestad
el buque no puede girar para buscar al tripulante que se cayó, tiene que seguir
adelante». Recuerdo esto, porque con los muertos que se van sucediendo, sean
generales, almirantes coroneles, tenientes, cabos, agentes, de policía,
civiles, la reacción es exactamente la misma. Y bueno, el buque está navegando,
lo está haciendo en medio de una tormenta, van cayendo estos al agua, y el
buque tiene que seguir. Y ustedes fíjense que a las cuarenta y ocho horas de
cualquiera de estos asesinatos, en cualquier jerarquía ya no se habla más de la
víctima. Y piensen ustedes el recuerdo que en este momento hay, para el
Almirante Alemán o para ese Comandante Principal Nasif. Ya pertenecen al
pasado. Si murieron, murieron, y si no están muertos, no están muertos. Pero es
un problema que no afecta para riada el proceso de esta nave que es nuestra
Patria en medio de tina tremenda tempestad. Aunque queramos a toda costa, por
medio de las comunicaciones, y de las informaciones y de la publicidad
presentar, digamos así, un clima de estabilidad, de tranquilidad, de paz, de
alborozo, de reencuentro nacional, de tranquilidad en el orden, de todo lo que
se ha prometido con las elecciones. Porque las elecciones iban a tener entre
otras virtudes, la de traer la real pacificación, el verdadero encuentro y la
tranquilidad. Días pasados me visitó un amigo, que venía generosamente, como ha
venido siempre, a darme testimonio, y que está presente aquí, y que es el señor
Sasnozsky. El señor Sasnovsky, es un ruso blanco, monárquico, que vivió los
acontecimientos de su Patria a los quince años, pudo salir con su familia de
Rusia, pasó a Bélgica, y de allí, con los suyos se educó y se preparó para el
retorno a su Patria. Y por eso participó en la Segunda Guerra Mundial, en la
Legión Belga. Y además ustedes, los que no lo saben, deben saber que en el
frente ruso, actuaron dos millones de rusos blancos. Digo blancos para
distinguirlos de los rojos. Aunque uno ha leído muchas veces la historia de lo
que aconteció en la nación rusa, le pregunté, por el grado de información y la
objetividad de su criterio, cómo se habían producido los acontecimientos, y es
interesante recordarlos ahora. A qué se debió la abdicación del Zar, la
instalación primero de la república democrática de Kerensky, y casi
inmediatamente el asalto al poder y el triunfo del bolchevismo en Rusia, en la
inmensa Rusia. Se debió exclusivamente, a la traición de los altos mandos, de
los ejércitos rusos que actuaban en la guerra contra Alemania, Austria y
Hungría. Si no, jamás se hubiera producido la crisis de la monarquía en Rusia.
Primero porque el Zar era amado por su pueblo, por la inmensa mayoría de los
miembros de la nación rusa. Y segundo, porque los ejércitos rusos, no me
refiero a las reservas, sino a lo que constituía los cuadros permanentes de la
institución militar, eran absolutamente fieles al Zar, comenzando por la
Guardia Imperial. La agitación marxista y anarquista, la agitación terrorista
en las grandes ciudades, de Rusia, eran un hecho que llevaba muchos años. Ya
les he señalado como Dostoievski escribió su novela Los Demonios, analizando
precisamente el alma, el espíritu, las características de los nihilistas rusos.
Porque el terrorismo, este terrorismo contemporáneo, lleva un siglo de
desenvolvimiento en el mundo entero, podríamos decir que su iniciación
concreta, histórica, ha sido justamente en Rusia. ¿Dónde se reclutaba en Rusia
a los agentes del terror? En los mismos centros en que se reclutaban en la Argentina,
en toda América, y en todas partes; en la universidad. Eran estudiantes,
universitarios, profesionales, principalmente los terroristas en Rusia. Lo
mismo que en la República Argentina un siglo después. Ya habían intentado, en
la revolución de 1905, a raíz de la derrota que sufrió Rusia frente a Japón, un
asalto al poder, que fue aniquilado. Los principales jefes de los socialistas
revolucionarios, de los marxistas, especialmente de los llamados bolcheviques,
pasaron en realidad al extranjero. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial,
Lenín estaba en Suiza. Se produce el famoso crimen de Sarajevo, y estalla la
guerra. Los ejércitos alemanes invaden Francia, Bélgica y Francia, y avanzan
incontenibles hacia París. Entonces, como Rusia tuvo que entrar en la guerra
necesariamente por la alianza con Servia, había emprendido la movilización.
Pero la movilización de los ejércitos rusos no se había podido completar,
cuando Rusia tuvo necesariamente que atacar a Alemania, en el frente oriental,
para salvar a Francia. Ante el reclamo imperioso, y ante los hechos además, que
se precipitaban, Rusia ataca por el frente oriental a Alemania, obligando a los
alemanes a sacar divisiones enteras del frente francés para enviarlas a
contener a los rusos. Esto lo digo porque tiene una enorme importancia. Después
de una primera actuación poco feliz de quien era el primer jefe ruso que
substituyó al Zar, (el gran duque Nicolás que mandaba todo el ejército y el
general Samsona que mandaba al ejército que avanzaba en Rusia oriental), el
duque fracasó, y lo substituyó en el mando directo el Zar. El Zar Nicolás
asumió la conducción de los ejércitos rusos. Esta actuación de los ejércitos
rusos, permitió que Francia pudiera triunfar en la primera batalla de Mame, a
raíz del desplazamiento de ejércitos alemanes hacia el frente oriental. Y ahora
viene lo que a mí me interesa destacar acá, y que entrego a la meditación de
ustedes. El jefe de estado mayor general de los ejércitos del Zar, era el
general Alexeiev. Este general Alexeiev, que había llegado a la más alta
jerarquía, no era de origen noble. Era hijo de campesinos pobres, porque no es
verdad que en Rusia, las fuerzas militares fueran una casta. La prueba es
Alexeiev, que aparece de Jefe de Estado Mayor General de las fuerzas rusas en
operaciones durante la Primera Guerra Mundial. Este general, había sido antes
de ingresar a la Academia Militar, estudiante. Había compartido, como podría un
estudiante de hoy, las inquietudes ideológicas subversivas del ambiente
universitario, del liceo en Rusia. Muchos de los que habían sido compañeros de
él, fueron agitadores deportados a Siberia. Él hizo su camino militar, y llegó
a la más alta jerarquía. Se produce en plena guerra, una sublevación, un
movimiento subversivo en Petrogrado. La situación se hace grave, porque, ¿qué
pasa en San Petersburgo como en las grandes ciudades rusas?, como consecuencia
de la movilización, los nuevos cuadros para integrar las reservas del ejército
ruso en acción, estaban «integrados» por estudiantes y obreros. Como los
cuadros nuestros de tropa. En las grandes ciudades, son estudiantes
universitarios, y obreros, trabajados irnos y otros por la ideología comunista.
Eso por un lado. Por otro lado, la flor del ejército ruso, sus mejores jefes y
oficiales, fueron lanzados de entrada por los conductores, por este general
Alexeiev a la primera línea, a los efectos de asegurar su exterminio. Es decir,
lo más eficiente, lo más capaz, lo más fiel, del Zar es lanzado a la muerte. No
es que no debieran ir a la muerte, pero fueron lanzados en masa. Cuando se
producen los hechos de Petrogrado, el Zar comprende que tiene que regresar él.
Deja el cuartel general y en un tren especial emprende el regreso a Petrogrado.
Pero antes ordenó que cuatro regimientos de su Guardia Imperial, fueran
embarcados para ponerse él al frente y liquidar la subversión en San
Petersburgo. ¿Qué hace el general Alexeiev? A estos cuatro regimientos que ya
habían embarcado, los hace desembarcar. No llegaron nunca a Petrogrado. Y el
Zar tuvo que desviar la ruta, porque uno de los pueblos o pequeñas ciudades que
tenía que pasar el tren, estaba tomada por los revolucionarios, se desvió. Pero
resulta que por orden de Alexeiev, fue retenido por el general Ruski. Es decir,
que el Zar tampoco pudo ir a Petrogrado. Y en esas circunstancias, en medio de
la guerra, el general Alexeiev, Jefe de Estado Mayor, se dirige a todos los
altos mandos, es decir a todos los jefes de los cuerpos militares rusos, que él
había nombrado. Les cursa un telegrama en el cual les reclama, o les pide que
opinen o que digan si es conveniente o no que el Zar abdique, a fin de
restablecer la paz interna. Por supuesto, los generales menos uno, contestaron
que debía abdicar. Todos menos uno. Entretanto, los ejércitos rusos, combatían,
luchaban, morían, en el frente alemán. Ante esa situación, traicionado no por
su pueblo, no por sus ejércitos, sino por los altos mandos, el Zar abdica a
favor de su hermano, que en definitiva nada pudo hacer, porque precisamente no
llegaron nunca a Petrogrado los ejércitos que debían haber llegado. Lo que
había en Petrogrado eran todos esos cuadros movilizados con motivo de la
guerra, integrada esa tropa por estudiantes y obreros, con mentalidad
revolucionaria. Cae la monarquía, cae el zarismo, se instala la república
democrática de Kerensky. Lenín decía en esa misma época, que la democracia, la
república democrática es la vía de acceso más próxima al comunismo, y él lo
demostró en los hechos. Ahora, ¿por qué Lenín que estaba en Suiza aparece en
febrero de 1917, cuando se instala la república de Kerensky, en Petrogrado?
Sencillamente por una razón de carácter militar. El estado mayor alemán, para
poder evitar los dos frentes, necesitaba eliminar uno. Y primó exclusivamente
el criterio militar, no el criterio político y menos el ideológico. Entonces,
¿qué hizo el estado mayor alemán? Le otorgó un permiso especial a Lenín y al
grupo de dirigentes bolcheviques que estaba con él en Suiza, les puso un tren
blindado, y esos agitadores se trasladaron a Rusia. Observen ustedes lo
siguiente: en el mes de marzo los socialistas revolucionarios, bolcheviques,
integraban los soviets, eran una minoría pero ya integraban los soviets. En
abril Lenín lanzó las tesis de abril, con esta consigna única, todo el poder a
los soviets. Como ya les dije, en julio de ese mismo año de 1917, se hace el
Congreso del Partido Bolchevique. Los bolcheviques tenían doscientos cuarenta
mil adherentes, que en un país de ciento cuarenta millones de habitantes es
como una gota en el mar. En octubre de ese año, a favor del desorden, de la
anarquía, de la subversión que comportaba de suyo esa república soviética,
producen el asalto al poder en Petrogrado y en Moscú y triunfan. En febrero de
1918, ya en cierto modo dominaban casi toda Rusia. Se produce la paz que
querían los alemanes, de BrestLivost, la eliminación de Rusia, ese es el
compromiso de Lenín con Alemania. Y surgen ahora claro los ejércitos que habían
estado combatiendo, los ejércitos frente al avance del comunismo, a la realidad
del comunismo dominando Rusia, se levantan para luchar. Ya es un poco tarde.
Pero había tiempo. Y resulta que este general Alexeiev, que había traicionado a
su Zar, que lo había entregado, y que en definitiva era el responsable del
triunfo bolchevique, a través de la etapa de la república democrática de
Kerensky, aparece poniéndose al frente de los ejércitos rusos blancos. Pero no
para restaurar la monarquía, sino para restaurar la república de Kerensky, o
sea la anarquía institucionalizada. Porque la república democrática es la
anarquía institucionalizada, erigida en sistema. Los aliados, hablamos de los
franceses, de los ingleses, norteamericanos, triunfantes en la Primera Guerra
Mundial, que termina en 1918, ayudan a esos ejércitos blancos. Hasta que al
frente de esos ejércitos aparece un jefe de otra jerarquía y de otro
pensamiento. Aparece un jefe fiel a la institución que había hecho la grandeza
de Rusia, la monarquía, que fue el general Bangrel. Y entonces ¿qué hicieron
las potencias democráticas y liberales, y plutocráticas de Occidente?
Abandonaron inmediatamente a los ejércitos blancos, para asegurar el triunfo
del comunismo como ocurrió, y la consolidación del comunismo en Rusia. Fíjense
ustedes. Yo les acabo de hacer un relato sumario. Espero no haber cometido
ningún error de fondo. Pero la realidad es que el primer triunfo político del
comunismo en el mundo, que fue en la inmensa Rusia, no lo produjo la guerrilla,
ni los terroristas, ni los revolucionarios, ni nada de eso. Lo produjeron los
altos mandos. Yo diría que mío solo es el responsable principal, el hombre que
retuvo los regimientos más capaces y fieles al Zar, y que retuvo al propio Zar
camino de Petrogrado. Todo lo demás es consecuencia de este hecho insólito. Es
como, en pequeño, cuando el sobrino del Almirante Alemán lo entrega a su tío a
los terroristas, es la misma razón, el movimiento del alma, esta cosa
diabólica, esta cosa de Judas en la primera Iglesia, presidida por el mismo
Cristo, se repite continuamente. No es la fuerza de los enemigos, de los enemigos
de afuera, no; es la traición adentro, de aquellos que están justamente
ubicados en los lugares decisivos. Ellos se encargan de paralizar, de frenar,
de inhibir, de desviar, a los efectos de lograr, de producir hechos, que de
otro modo no se podrían producir jamás. Yo les he relatado sumariamente lo que
aconteció en Rusia, porque esto se ha venido repitiendo ya en la mitad del
mundo, en la mitad de las naciones del mundo. Y porque esto está ocurriendo en
América y está ocurriendo en nuestra Patria.
