domingo, 10 de mayo de 2020

CAP-33-POLÍTICA Y FILOSOFÍA/ 34 LAS IZQUIERDAS Y EL PROBLEMA NACIONAL


ASALTO TERRORISTA AL PODER
Por: Jordán Bruno Genta
JUEVES 14 DE JUNIO DE 1973
33-POLÍTICA Y FILOSOFÍA

Hay dos clases de problemas que están indivisiblemente unidos. El problema religioso y el problema político. Porque no hay otra manera para el nacionalismo de superar, de eludir al comunismo, que Cristo. Un nacionalismo que no es cristiano, que no es jerárquico, sucumbe necesariamente al comunismo, que es irremediablemente ateo, y que es antinacional, aunque se presente con sesgo nacionalista, y es anticristiano, aunque se presente acristianado, y que es también antisocial, aunque se presente en la figura de justicia social. Porque la masa, no es la sociedad de los hombres de las personas, la masa es el rebaño, es lo gregario, es la negación de la verdadera comunidad, de la verdadera comunión entre los hombres. Porque el comunismo junta dos cosas del vacío interior, hoy que se habla tanto de vaciamiento de las empresas, que es grave, hay un vacío todavía peor, y es el del vaciamiento interior de las personas. Porque cuando yo a las personas les quito la vivencia religiosa, la vivencia de la verdad, de la verdad esencial, y por lo tanto de la caridad y de la justicia, de la persona no queda nada. Queda nada más un vacío interior. Y el comunismo es la organización sistemática de ese interior, cuya expresión social es la masa. Porque la masa es justamente el agregado, la asociación de los que han sido interiormente vaciados, que ya han dejado de ser personas, porque para que haya comunión, para que haya comunidad, para que haya sociedad, tiene que haber personas. La masa es la negación de la persona, es el vaciamiento de la persona.
Por eso la masa es como dice Pío XII, en el famoso mensaje de la Navidad del año 1944, la masa es «algo impulsado desde afuera, movido desde afuera». Yo nunca me olvidaré de que cuando empecé estas clases, en el año 1946, porque, este es un curso que comenzó en 1946, y hay alumnos aquí presentes que vienen desde entonces, y están los hijos de antiguos alumnos, incluso fallecidos. El primer curso que dicté, fue sobre Platón. Y de esos cursos se publicaron dos libros en 1949, cuyos títulos son El Filósofo y Los sofistas, y La idea y las ideologías. Les hago esta cita porque Puiggrós, el actual interventor de la Universidad Nacional de Buenos Aires, escribió este libro en 1966 y lo reeditó en 1972, en diciembre del '71 está la fecha de la imprenta, que se llama Las Izquierdas y el Problema Nacional. Y Puiggrós, que es evidentemente un hombre inteligente, y un hombre que sabe a dónde va, hace un elogio de Platón. Porque Puiggrós sabe que todo comienza en la inteligencia. Lo mismo aquello que se va a ordenar en la verdad, como aquello que se va a desordenar en el error, lo mismo el orden real y verdadero que el orden aparente y falso. El sabe perfectamente que en realidad primero está la idea, la doctrina, la ideología, y todo el proceso práctico, la praxis social, la praxis política, depende de la idea, o de un orden de principios, o de la teoría, o de la doctrina, como quieran llamarle. Por eso dice en la página sesenta y tres de este libro, «acertaba Platón al aconsejar que el poder político y la filosofía anduvieran juntos». Precisamente esto significa una superación del sentido de la política como un hecho puramente positivo, como un hecho bruto, como una cosa que se maneja con habilidad, como se manejan las cosas materiales. La política se maneja siempre por razones. Pueden ser razones verdaderas o razones falsas, pueden ser ideas o pueden ser ideologías. ¿Qué diferencia hay entre mía idea y una ideología? Idea es el reflejo en la mente de la realidad de las cosas. Lo mismo que es fuera de nosotros, es en mi mente cuando yo lo pienso con verdad, en una idea verdadera. El universo de la verdad no es nada más que reflejo en la mente del hombre del universo real, como el universo real creado es la proyección fuera de la nada de la verdad que está en Dios, justamente en Dios. Por eso decía San Agustín, las cosas son porque Dios las piensa, porque Dios las conoce. Pero con relación a nosotros, la podemos conocer porque ellas son. Esa es la diferencia entre la mente, que posee el arte soberano de la definición, y la mente de Dios, que posee el arte supremo de la creación. El equivalente en el hombre del acto creador de Dios es el acto de definir. Cuando Dios dice algo, ese algo surge de la nada constituido en su ser, tal como Él lo nombra. Cuando nosotros llamamos a las cosas por su nombre, las definimos, decimos lo que ellas son. Acertaba Platón -dice Puiggrós- cuando decía que el poder político y la filosofía andan juntos. Y esto es lo que generalmente olvidamos, y rio tenemos en cuenta, por eso la universidad preside la política. Se explica: el lugar natural y propio, donde se cultivan las razones, las ideéis, las verdades y también los errores es la universidad. Por eso cualquier persona de sentido común sabe que el problema político, y el destino argentino, dependen fundamentalmente de la universidad, no de la clase obrera, no de los sindicatos obreros. Esto es un problema claro como la luz del día. Por eso fíjense ustedes que desde el veinticinco de mayo existe la más perfecta tranquilidad en el campo sindical, en el mundo de las fábricas, etc., y existe una agitación permanente en los colegios y en las universidades. Y los ideólogos del comunismo, ¿dónde han sido puestos?, al frente de las universidades, y al frente de la planificación. Porque así como está Rodolfo Puiggrós en la primera universidad argentina, y todos los equipos son reflejo de él, o expresiones de la misma mentalidad en todo el país, al frente del planeamiento nacional está otro comunista que se llama DAlessio. Y ahí ya está todo. Lo que era el Conase, el Conade, está ahora en función de esto que se llama Secretaría de Planeamiento, y la universidad está en manos de un ideólogo, de un auténtico ideólogo marxista. Y hay gente que piensa que cuando venga el señor Perón va a arrasar con los bolches que él ha puesto al frente de todas las instituciones fundamentales. Porque si el señor Cámpora no se cansa de repetir cada día que él es el eco absoluto de su amo, no lo vamos a corregir nosotros, a decir que él toma medidas por cuenta propia. No es razonable pensar eso, todo estaba pensado ya. Esto es lo que no debemos olvidar. Idea es el reflejo de lo real en la mente, por eso decimos «está en la verdad». ¿E ideología qué es?, una elaboración mental que tiene la forma de una idea, pero que tiene reflejo de las pasiones, de los sentimientos, de los intereses, de los apetitos humanos. Que toma un aspecto de la realidad, lo erige en primero y principal y elabora todo un esquema mental en base a ese elemento, a lo mejor el más subordinado de todos, el más ínfimo, colocado como si fuera el primero y principal. Por ejemplo, el materialismo histórico o dialéctico, para poner un ejemplo, es la ideología marxista, está fundada en la posición del factor económico, como si fuera el factor fundamental y dominante de la vida humana. Y entonces todo el esquema mental, está elaborado sobre la base de que la causa material, que es lo económico en el plano social y político, es la primera y principal de las causas, por encima de la formal, de la eficiente y de la final. Hay cuatro causas, desde Aristóteles se conocen cuatro especies de causas, para explicar la realidad. De esas cuatro, la primera y principal, si yo respeto el orden de la realidad, y por lo tanto de la verdad, es la causa final. El fin es lo primero y principal. Después viene la forma, porque la forma que tiene una cosa, hablo de la disposición de sus partes, no de la figura exterior, es en vista del fin. Luego hay una causa eficiente, hay alguien que ha producido eso, que le ha dado la existencia. Y luego está la causa material que es aquello de que está hecho. Evidentemente un cuchillo puede estar hecho de muchos metales, pero si es de acero toledano, entonces evidentemente esa materia es la que mejor se adapta para hacer un buen cuchillo, ¿y cuándo un cuchillo deja de ser un buen cuchillo, pierde su característica de cuchillo?, cuando no sirve para el fin para el cual ha sido creado. Que es lo que le pasa al hombre, cuando el hombre se divide de su fin que es Dios. Entonces se malogra como hombre, se deshumaniza, se vuelve inhumano, se degrada como hombre, porque dividido del fin, disminuye su ser de hombre. Por eso Cristo vino a la tierra para devolverlo a su humanidad. Y la única manera de devolverlo a su humanidad es devolverlo a Dios, devolverlo a la unidad con el fin y entonces el hombre es verdaderamente hombre. Para nosotros cristianos el problema es claro, ideología es una idea falsa, que aparece en la figura de la verdad. Generalmente es una visión parcializada de la realidad, toma un aspecto, el más ínfimo, y lo erige en primero y principal, y todo lo construye en función de él. Y por eso la gente dice, primero lo económico, primero vivir y después filosofar. En cierto sentido es verdad, pero no primero en cuanto al orden del ser, sino al orden del existir. Claro está, si usted no vive, no puede pensar, eso es evidente. Pero el hecho de que usted viva no quiere decir que vaya a pensar, y sobre todo que vaya a pensar bien. Porque hay mucha gente que vive y deja de pensar. El hecho de que un hombre esté bien alimentado y sea un espléndido animal, puede ser tremendamente bruto, tal vez los mejores ejemplares que existan de animalidad humana, sean los que menos han cultivado la mente. Están, tomados por otra parte, claro, tal vez él lo decía defendiéndose un poco él, decía que se necesitaban para la fineza del pensamiento carnes blandas, y él las tenía en abundancia, pero en rigor, uno se da cuenta, que una espléndida animalidad satisfecha, no es causa de un pensamiento elevado. Esto es evidente que es así. Entonces, cuando Platón hablaba de la idea, de la esencia, hablaba de aquello que es la razón de ser y de existir de las cosas, hablaba de los arquetipos, de los modelos, hablaba del hombre esencial, cuando hablaba del hombre. En cambio en estos últimos siglos, cuando hablamos del hombre hablamos de un animal super evolucionado. Es decir al hombre lo vemos en la perspectiva zoológica, desde la zoología, no lo vemos desde el modelo que es Dios, éste es el asunto. Entonces claro, decimos «primero vivir y luego filosofar». Sí, la vida es una causa material, hablo de la vida material del hombre. Es evidente que si a uno le dan un garrotazo no puede pensar más, eso no quiere decir que tener el cerebro y la parte cortical y todo en plena salud, y con un regadío de sangre adecuado y oportuno, por eso usted va a florecer en las ideas, de ninguna manera. El mundo actual está dominado por las ideologías, y la ideología se ha metido hasta en la Iglesia, si hasta en la Iglesia se piensa no con las ideas sino con ideologías. Y el Manifiesto Comunista aparece hoy prácticamente substituyendo al Evangelio, a los Santos Evangelios, aún para sacerdotes de Cristo. Y pretenden regenerar al hombre por medio de una reforma social, cuando Cristo precisamente, ni pensó siquiera en reforma social, porque Él sabía que primero había que renovar al hombre, y la reforma social vendría como una añadidura. «Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura». Ni siquiera tenés que buscarlo, te viene sólo; te haces cristiano, te haces hombre verdadero, en Cristo, que es el paradigma de toda humanidad, y que es la unión en ÉL, de Dios y del hombre, y ya está resuelto todo el problema, lo demás viene sólo. Y los cristianos ya no creemos más en eso. Creemos que Él ha sido el que ha venido a predicar la revolución sociaL Él ha venido a predicar la revolución interior del hombre, de cada hombre, y lo demás viene sólo. Ahora bien, Puiggrós, y me ocupo de él simplemente porque es la inteligencia, el cerebro que ha sido puesto al frente de la educación superior en la República Argentina, si no, no me ocuparía, no perdería el tiempo, pero es bueno que se conozca, y es bueno que comentemos un poco sus palabras. En esta revista que él dirigía en los últimos años de Perón que se llamaba Clase Obrera, cuando se separó con Abelardo Ramos y otros del comunismo oficial, y se puso a la sombra del peronismo, Eduardo Astezano, en el número de junio de 1955, donde trata el problema de la Iglesia y la cuestión nacional, dice estas palabras que las cito porque son las síntesis de todo el pensamiento que manejan estos hombres. «El único medio con que el Estado de un país colonial en revolución puede defender tales conquistas, es decir las conquistas sociales, es por la absorción estatal de todas las actividades económicas y sociales y la politización de la acción gremial». Ustedes ven que no hay que decir nada más. Es el estatismo, el socialismo estatal, el colectivismo estatal, el único medio por el que un país colonial en revolución puede llegar a la liberación nacional. Ahora bien, es Puiggrós, más todavía que Abelardo Ramos, más todavía que Hernández Arregui, el que se actualizó en el planteo de la revolución comunista, en un país determinado, en la nación argentina, asumiendo las directivas, que también proceden de Moscú, cuando Stalin en 1944 disolvió la Tercera Internacional. ¿Por qué Stalin disovió la Tercera Internacional?. ¿Por qué a partir de ese momento el comunismo asume en todas partes un giro nacionalista?. ¿Por qué se deja de hablar de la Internacional, de la bandera roja, y la hoz y el martillo, y por qué se deja de hablar del internacionalismo marxista, y se habla en cambio de liberación nacional en la lucha contra el imperialismo yanqui?. Precisamente porque hay algo que la experiencia del terror bochevique comprobó sobre todo en la Segunda Guerra Mundial. Ya antes había apreciado que lo nacional tiene un peso superior a lo social. Primero, los grandes movimientos nacionalistas de Europa, conjuraron después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la Revolución Comunista en Rusia, la extensión de esa revolución al mundo entero, el Fascismo italiano, el Nazismo alemán, el Falangismo español, la revolución nacionalista portuguesa, esos movimientos nacionales, nacionalistas, impidieron que sus países cayeran en manos de la internacional comunista. Además la Guerra Civil Española documentó el triunfo de lo nacional sobre las fuerzas disolventes internacionales y separatistas, que actuaron unidas en un solo frente. Y la Segunda Guerra Mundial documentó en la misma Rusia, la fuerza, porque es fuerza natural, incontrastable, de lo nacional. Cuando los ejércitos alemanes invadieron Rusia, no encontraron resistencia, se entregaron inmensos ejércitos rusos casi sin combatir, porque consideraban ahí la llegada de un libertador, poique los liberaba del terror bolchevique. Pero cuando completando la ocupación de Ucrania, lo que a mí que no soy militar, me parece el más grande error de Hitler, que fue preferir que se completara la conquista de Ucrania a ocupar Moscú. Porque claro, Ucrania en los planes del Tercer Reich iba a ser incorporada a Alemania como granero proveedor de trigo. Entonces se produjo una reacción en el pueblo ruso, la reacción de lo nacional frente al invasor extranjero. Y la nación rusa, que había vencido al más grande guerrero de la historia que ha sido Napoleón, por segunda vez venció a los mejores ejércitos que han existido en el mundo que son los ejércitos alemanes, a mi modo de ver. Lo nacional es superior a lo social, como lo familiar es superior a lo social. Al principio de la revolución rusa se decretó el amor Ubre, la gente se casaba y se descasaba de cualquier manera. A los pocos años Rusia estaba invadida de niños sueltos, enloquecidos, y que lo arrollaban todo. Y hubo que restablecer la familia, hubo que dificultar cada vez más el divorcio, darle estabilidad al hogar, aunque más no fuera para tener una juventud fuerte. Porque usted no puede herir la naturaleza de las cosas, impunemente. Eso los comunistas se lo dejan a los occidentales; a los cristianos, que se pudran. Pero ellos tuvieron que reaccionar frente a las consecuencias. Y después de la Segunda Guerra Mundial, la fuerza incontrastable en el orden natural de lo nacional, hizo que la revolución comunista mundial asumiera un giro nacionalista en todas partes del mundo. Y los primeros comunistas que aquí asumieron esa actitud, fueron justamente este grupo encabezado por Rodolfo Puiggrós. Por eso decía Clase Obrera, el periódico de él, «la cuestión obrera debe conjugarse en la cuestión nacional, como lo hace bien nuestra doctrina nacional, que es la doctrina justicialista». Y encima agrega a esto, que es un vaticinio de lo que iba a pasar en la Iglesia, porque en aquel tiempo jugaban unos cuantos curas apóstatas, y ahora hay todo un movimiento de los sacerdotes para el Tercer Mundo con obispos y todo. Dice Eduardo Astezano en este artículo sobre la clase obrera, de Clase Obrera, sobre la cuestión nacional: «bienvenidos los clérigos y creyentes, que aceptan para el campo de lo temporal argentino la doctrina justicialista». Esto lo decía en 1955. Clase Obrera, incluso aquí en este número de agosto, trata el problema de la Californian Standard, cuando se estaba por contrato cediéndole a esta empresa norteamericana cinco millones de hectáreas de la Patagonia, para que aquellos nos dieran la autodeterminación y autoabastecimiento del petróleo, y donde estaba fijada la construcción de campos de aterrizaje, de bases aéreas, de puertos y de todo, o sea una ocupación. Y ellos se ven obligados a pesar de estar ya en la línea peronista, a criticar ese proyecto que estaba para tratarse en esos momentos en el Parlamento.

ASALTO TERRORISTA AL PODER
34 LAS IZQUIERDAS Y EL PROBLEMA NACIONAL

Pero el libro que voy a considerar ahora, es éste mucho más reciente. Este libro que se llama 'Las Izquierdas y el Problema Nacional*, de Rodolfo Puiggrós, fue publicado en 1966, cuando se produjo la llamada Revolución Argentina, y fue reeditado en diciembre de 1971, de manera que es un libro de este momento. Todo el libro en sus primeras partes es una crítica a la actitud de los socialistas y de los comunistas oficiales, por su falta de comprensión, primero de Marx, del verdadero sentido de la dialéctica marxista. Y luego por su error reiterado de asociarse aquí, según ellos, con las fuerzas imperialistas  de los distintos partidos liberales, etcétera, como ocurrió efectivamente en el '45 cuando se hizo la unidad democrática. Y de entrada nomás, precisamente en el capítulo sobre los socialistas, él le quiere dar como ya lo ha hecho largamente, largos años, un famoso profesor judío nacido en Italia, que tiene numerosos libros, que ha enseñado en la universidad argentina, me refiero a Rodolfo Mondolfo. Mondolfo es un experto en marxismo, aparte de ser un historiador de la filosofía de gran erudición. Escribió un libro sobre Marx y otro sobre Engels, y él sostiene que la filosofía marxista no es como se cree un materialismo, sino una filosofía humanista. Reiterando ese concepto dice en la página 62 Puiggrós: «la finalidad de la filosofía de Marx y Engels es restablecer a un nivel superior, la humanidad perdida o enajenada, debido a la deshumanización provocada por el régimen capitalista y en general por la división de la sociedad en clases». Ustedes fíjense cómo hay una especie de paráfrasis y de caricatura del lenguaje cristiano. En vez de hablar del pecado original, de la humanidad caída que debe ser reintegrada a la unidad con Dios, etcétera, él dice, «la finalidad de la filosofía de Marx y Engels es restablecer a un nivel superior la humanidad, que está perdida, que está enajenada, debido a la deshumanización provocada por el régimen capitalista y en general por la división de la sociedad en clases». Es decir, le da una interpretación demasiado humana, exclusivamente humana e histórico social, al problema de la deshumanización del hombre, o de la enajenación, alienación, como se dice ahora del hombre. Entonces toda la culpa en definitiva ¿de dónde procede?, de la propiedad privada. ¿Por qué hay explotación del hombre por el hombre?. ¿Por qué hay lo que se llama plusvalía?. Porque hay patrones y hay obreros. ¿Por qué hay división de clases?. Todo comenzó el día, como dice Rousseau, en que el hombre le puso cerco a un terreno y dijo esto es mío, y les obligó a los demás a reconocer eso como de su propiedad, ahí empezó el desastre, ahí empezó la desigualdad, la diferencia que engendra odio, la explotación del hombre por el hombre. Luego ¿cuál es la solución?, suprimir la propiedad privada. En vez de ese Cristo Resucitado, que es la única vía de la resurrección, la resurrección está en suprimir la propiedad privada, en el socialismo. La verdadera resurrección de la humanidad es el socialismo, la abolición de la propiedad privada. ¿Por qué hay desigualdad entre los hombres, por qué hay explotadores y explotados, por qué hay distintas clases sociales, superiores e inferiores?, porque está la institución de la propiedad privada en sus diversas etapas. Entonces hay que volver ahora conscientemente, reflexivamente, lúcidamente, a algo parecido al comunismo primitivo, aquélla cosa ingenua, aquella edad de oro, porque ellos también hablan de una edad de oro, de una especie de paraíso perdido. Hay que recuperar el paraíso perdido. Nosotros cristianos sabemos que no hay recuperación del paraíso en la tierra, que no hay nada más que una catástrofe final, y la transposición al Reino de Dios, que debe empezar ya en la tierra. Y además ellos hablan de una humanidad superior, reintegrada, etcétera, pero no dicen en qué consiste esa humanidad superior; la mencionan simplemente. Y agrega a esto, que evidentemente prueba ya todo el giro de su pensamiento, una sola frase, que «en nuestra época, aún el pensamiento más altamente especulativo, debe nutrirse, -si no es letra muerta- de la vida de la masa». Esta adulación extrema de la vida de las masas, que es la ausencia del pensamiento. Si usted me dice que la vida de las personas es la vida de la inteligencia, aceptado, aunque sea la más humilde de las personas, aunque sea un analfabeto como persona vive en la inteligencia. Pero la vida de las masas es la ausencia, es el vacío interior, es una cosa; la gran bestia que es movida desde afuera. Cuando uno quiera saber algo sobre esto de las masas, se lee el Gorgias de Platón, ese diálogo, y aprende una lección definitiva. Y si agrega a esa lectura La República, la completa. Se escribió hace veinticuatro siglos, y es palabra del día de hoy, mucho más que este disparate de Puiggrós. Porque claro, agrega enseguida: la democracia directa de las masas. Es igual que Mitre, ustedes leen la Historia de Belgrano y San Martín, no hay un macaneador que pueda superarlo a Mitre. Si se hiciera un campeonato de disparates, ustedes no sabrían con cuál quedarse, si con Mitre o con Puiggrós. Porque Mitre dice que la revolución de Mayo se produjo por una democracia espontánea. Parece que había una especie de movimiento espontáneo de los pueblos de aquí del Río de la Plata hacia la democracia, cuando todo el mundo era monárquico, no había nada más que monárquicos. Lo mismo que pasaba en la Rusia de los Zares. Habíamos vivido siempre en la sombra de esa grande, maravillosa institución que ha sido la monarquía, que es la monarquía. La gente va todavía a abrir la boca cuando se da una película sobre la coronación de un nuevo rey o reina en Inglaterra, y se llena de admiración ante ese despliegue de grandeza y gentío. El otro día vi «El León Joven», la juventud de Churchill. No me gusta nada el pensamiento de Churchill ni lo que él representó ni lo que él hizo, pero qué estilo de vida, qué grandeza, esplendente. Claro está que el gentleman inglés no se puede comparar con el hidalgo español o argentino de los tiempos de oro, pero es una cosa seria. Hay una distinción, una aristocracia, una superioridad. Uno ve las cosas que son admirables. Cuando uno lo confronta con la ruindad, con lo vulgar, con lo ordinario, con lo plebeyo que lo domina y arrasa todo en la Patria, uno se da cuenta lo que es eso. Dice Puiggrós: «la democracia directa de las masas se orienta por caminos que parten de su propia espontaneidad, es decir, en las masas se ve hay impulsos espontáneos a la grandeza, a la lucidez, a la superioridad, liada una conciencia nacional, que se forma con la superación, no con la aceptación pasiva, de lo universal». Esto es un disparate, no tiene ningún sentido. Lo leo pero no tiene ningún sentido. «Las muchedumbres argentinas buscan a tientas, (menos mal, acá dice a tientas) el nuevo estado de una democracia que nazca de su genio». Resulta que el genio está ahora ahí como diluido en la masa. No. Dice, «la ensayaron una y otra vez Yrigoyen y Perón- la segunda con mayor determinación y conciencia, más clara de las finalidades que perseguía». Y escuchen esto, para que vean ustedes cómo se produce el engarce de la ideología, de este nacionalismo popular revolucionario que patrocina él, cómo se produce el enchufe dentro del movimiento de masas: «Como todo lo que comienza, ese reiterado movimiento de los sumergidos sociales hacia el poder político». Claro, esta tremenda falsedad, y esta repugnante adulación, de hacer ver que la masa es creadora y protagonista de la historia y no la persona, no la imagen y semejanza del Creador, sino la multitud, anónima, informe, vacía interiormente, organización del vacío interior movida desde fuera por las pasiones que suscita cualquier demagogo. Resulta que de ahí brota el genio. Dice, «como todo lo que comienza, ese reiterado movimiento de los sumergidos sociales hacia el poder político, ha sido hasta ahora torpe, primitivo, y con mucho de azar, aunque un azar dirigido por los caudillos de paso...», una pasadita para Yrigoyen y Perón. Claro, porque primero lo trata mal, dice que es un movimiento torpe, primitivo, con mucho de azar, aunque un azar dirigido por los caudillos. Ustedes se dan cuenta la expresión, un azar dirigido por un caudillo, no tiene sentido. Un caudillo conduce un orden, dirige un orden, no un azar. Un azar, es una cosa que no tiene pies ni cabeza, que no tiene sentido. «...No encontró todavía,(ese movimiento de las masas que brota espontáneo de su genio), un pensamiento centralizador revolucionario. Va en su busca, como la planta que levanta el tallo en dirección del sol». Esto no está mal. «Va en su busca, como la planta que levanta el tallo en dirección al sol, para que el encuentro se produzca, -escuchen bien-, entre la masa, la ideología y la doctrina», para que el encuentro se produzca, es indispensable diferenciar, del conjunto de la intelectualidad educada o influida, (incluidos peronistas y nacionalistas), por la tesis liberales positivistas y extrajerizantes del socialismo, del comunismo y del trotzkismo. Hay que diferenciar a esos que están errados, de los teóricos y organizadores del nacionalismo popular revolucionario, vanguardia del proletariado, que ustedes comprenden, no son los
obreros, sino los estudiantes universitarios. Confunden esos teorizadores, incluso del comunismo oficial y aún del trotzkismo, confunden al nacionalismo popular del movimiento espontáneo de las masas, con el fascismo o el nacionalismo reaccionario de Europa, y por eso calificaron de viejo a lo nuevo, es decir, calificaron de fascista al peronismo, y de extraño al país, a lo auténticamente nacional. Toda esta adulación es a los efectos precisamente de ir encuadrando, enfocando el proceso de la conducción ideológica dentro de este marco, nacionalismo popular revolucionario, que es la figura de la revolución bolchevique en la Argentina. Luego se ocupa, en el capítulo tercero, del origen del partido comunista en la Argentina y pasamos al final, mejor. «Tesis sobre el nacionalismo popular revolucionario». Dice: «dentro del movimiento vivo de las masas, no al margen de ese movimiento, se organiza la vanguardia que conduce a la hegemonía del proletariado». Todo esto es una adulación. Puiggrós sabe perfectamente, por eso lo citó a Platón, que la masa no conduce nada, que la masa por ser masa es una cosa conducida. Sabe perfectamente que la masa no es nada activo ni creador, sino una cosa empujada y una cosa creada y movida desde afuera. Sabe que la masa como tal es una gran bestia, así la llamó Platón, que el adulador la acaricia, la adormece, la exalta, la exaspera, según el len guaje que le habla o lo que le dice. Ustedes lo verán prontiio, como lo vimos en otro tiempo, como el lenguaje del demagogo suscita cualquier cosa, lo mismo las lágrimas que la furia, es cuestión del aspecto, del estímulo, de la excitación epidérmica que uno produzca. «Sólo puede existir en la Argentina, un movimiento revolucionario, el que surge de la actividad política de las masas trabajadoras, y se hace consciente a través de los objetivos, y del programa del nacionalismo popular revolucionario». Pone siempre a la masa trabajadora como si ella fuera la protagonista. Pero eso sí, para conducirla, en la vanguardia, está él, y la universidad argentina en marcha en estos momentos. La conquista del poder, finalidad estratégica y táctica del nacionalismo popular revolucionario, entraña la conquista previa de posiciones de fuerza. ¿Cuáles son esas posiciones de fuerza para cumplir el objetivo de alcanzar el poder? Primero que todo la universidad. Segundo el planeamiento. Cualquier persona de sentido común lo comprende. Y tercero, no tan importante como las dos primeras pero conectado a ellas, el sometimiento total de la economía argentina al poder financiero internacional. Porque nadie me va a decir que es una casualidad que un judío nacido en Varsovia, sea el director de la economía y de las finanzas de la República. Y no lo digo por antisemita, porque yo adoro un Dios que en la carne es judío, y venero a esa Santísima Madre de Dios, que es judía, de la raza de David, y por lo tanto no tengo prejuicios raciales. Pero cualquier persona de sentido común comprende, que no puede ser, no hay coherencia lógica entre un banquero judío nacido en Polonia y la liberación de la economía argentina. No hay coherencia lógica entre esas dos cosas. «El movimiento de mayor arraigo -agrega- y amplitud de las masas trabajadoras fue organizado hace dos décadas -1946- por el Ejército». Ahora viene lo principal de este programa, y lo que necesita ralizarse para poder llevar adelante el proceso. «Fue organizado hace dos décadas», les dije que esta obra era de 1966, dos décadas significa 1946. Dice que el ejército lo hizo, «pero el ejército cayó ojalá hubiera caído- bajo la influencia de nacionalistas de derecha primero. ¿Cuándo?,-pregunto yo- y de los distintos matices de los liberales después». Eso es verdad, conservadores radicales, demócratas progresistas y socialistas, eso es cierto. Pero lo primero pregunto ¿cuándo? Si todavía el liberalismo, y el nacionalismo de derecha ejercen una influencia desviacionista, -observen bien, la segunda edición es de 1972-, «Fuerzas Armadas, y en él movimiento obrero, es porque no se ha hecho del nacionalismo popular revolucionario la herramienta ideológica de las transformaciones sociales, y el vínculo estrecho e indisoluble entre las masas y las armas». Todo ese movimiento que en el Ejército realizan los Licastros, Fernández Valor y Sánchez Toranzo, sobre la oficialidad desde hace unos años, es precisamente el vínculo estrecho e indisoluble entre las masas y las armas, todo gestado por la universidad.
«Las masas y las armas, requieren para realizar sus objetivos una ideología. Esa ideología es la del nacionalismo popular revolucionario. El nacionalismo popular revolucionario es el ajuste, la superación y la proyección hacia el futuro, de una unidad indestructible, escuchen bien- la del General Perón y las masas peronistas». Esto lo escribía en el '66, lo reiteraba en el '71-72, y actualmente está al frente de la primera Universidad Nacional de la República. «Esta unidad, puesta a prueba en una década de dura represión de 1955 a 1966, adquiere tal consistencia y corresponde a tal punto a la necesidad de un gobierno de masas, que transforme a la sociedad argentina, que dentro de la Fuerzas Armadas y del movimiento obrero, germinan corrientes imbatibles hacia el nacionalismo popular revolucionario. El nacionalismo popular revolucionario de los peronistas, tiene por objetivo inmediato la entrega del poder al general Perón». -Miren como se van cumpliendo vertiginosamente, y por la entrega de los altos mandos, como se va cumpliendo vertiginosamente este programa- «El nacionalismo popular revolucionario de los peronistas time por objetivo inmediato, -ese es el inmediato, no el mediato-, la entrega del poder al general Perón. Pero es una ilusióti -ojalá sea así- suponer que no será resistida por todos los medios y recurriendo a la extrema violencia, por eso exige la férrea unidad de los peronistas bajo un comando único». Y ustedes advierten que ese comando único existe y ya viene. Y observen cómo se produce este proceso que tiende a la uiúón de las armas con la masa, a través de la universidad, vivero del comunismo, que produce el Estado Mayor y los cuadros dirigentes de todas las fuerzas de vanguardia del pToceso, y también, de las futuras Fuerzas Armadas. Porque una de dos: dentro del plan revolucionario, o de las Fuerzas Armadas regulares van siendo absorbidas e incluidas dentro de ésta mentalidad y de este proceso ideológico, o serán sustituidas por un Ejército Rojo, que será con la bandera argentina con una estrella roja en parte del escudo, que ya está también, pero va a ser sustituido. Porque claro, Puiggrós es realista. Puiggrós se da cuenta que hay una cuestión que estuvo a punto de darse en 1955 y se quebró, ¿por la reacción del pueblo?, no. Fue porque se cometió el error que no se repetirá jamás, de atacar directamente a Cristo y a su iglesia. Y entonces se estrelló contra Cristo, y los primeros en traicionar a Cristo fueron los llamados libertadores. No le reconocieron a Él y a su Santísima Madre, la victoria. No hicieron como San Martín después de Chacabuco y Maipú, que le mandó su bastón de mando a una imagen análoga a ésta, de la Virgen del Carmen, en el Convento de San Francisco de Mendoza, reconociendo en sus palabras al Prior del Convento, que Ella era la que había llevado los Ejércitos a la victoria. La Cruz desapareció enseguida. La cuestión religiosa como lo denunciamos en el mismo momento, porque puedo decirlo, yo he denunciado eso en el folleto que se llama 'La Masonería y el Comunismo en la Revolución del 16 de Septiembre", apenas ocurrida la revolución denuncié la entrega a la masonería y al comunismo, con una diferencia con hoy. Entre el continuismo de la Libertadora y el peronismo y este continuismo actual, que la universidad se la entregaron a los amarillos, no a los rojos, a José Luis Romero, a Rizzieri Frondizi, y no a Rodolfo Puiggrós. Pero el proceso es de una continuidad y de una coherencia dialéctica perfecta. Les acabo de leer la palabra del ideólogo, del cerebro, que conduce el proceso universitario con un equipo en todas las facultades. Se comprende por ejemplo que en Medicina, haya una situación menos conflictual que en Derecho, porque en definitiva la medicina es la misma en la China de Mao, que, la medicina del cuerpo, que en la Unión Soviética, que en la Cuba de Castro, o que en la Argentina. Ya pasaron los tiempos en que la Facilitad de Medicina era el vivero principal, los tiempos por ejemplo de Allende, el de Chile. Ahora las facultades principales son las que tienen que ver con las humanidades. Por eso Filosofía y Letras, mi pobre facultad, que hace cuarenta años no era nada, está a la cabeza, y por eso la situación más grave la han planteado, más conflictual y violenta, en Derecho, porque ahí está el refugio de la reacción, sea liberal, o sea del nacionalismo de derecha, vamos a llamarlo de algún modo, porque es interesante observar esto. En la Facultad de Medicina pusieron por lo menos un profesor de la facultad, porque ahí el asunto no es importante, lo que hay que tomar es la inteligencia que conduce lo político, que obra en lo político, y es allí donde ellos han arrasado con todo, y van a arrasar. Es una cosa lógica, si yo me pongo dentro del criterio de ellos, haría lo mismo que ellos están haciendo, y del mismo modo. ¡Qué tanto esperar cesantías oficiales!, no, con los muchachos se arregla todo el problema, es una cosa sencilla. De manera que hay una cosa clara como la luz del día, y esto sí que ya no son argumentos; yo lo que les presento son hechos, y frente a los hechos sobran los argumentos. Lo que está ocurriendo es nada, respecto a lo que va a ocurrir, porque ellos necesitan, para la toma integral del poder, éste enunciado, necesitan doblegar definitivamente a las armas. Que no diga nadie que va a reaccionar cuando haya milicias populares, los organismos del terror. Los representantes han sido recibidos ayer por el señor Presidente de la República, comandantes de las tres fuerzas, como lo pueden ver en todos los diarios, en grandes fotografías. Yo pregunto, si algún argentino honesto, si algún soldado, puede decir que no hay milicias armadas; fuera de que la Constitución estable ha sido violada desde el 25 de mayo, desde la primera hora de la mañana, a la noche no les digo nada. Se han sacado los presos de las cárceles de un modo que no tiene precedente en el mundo entero, ni siquiera cuando la toma de la Bastilla, ni cuando el asalto al poder en Leningrado, hubo nada que se pueda comparar con lo que pasó acá. La humillación de las armas se produjo ese mismo día. El enemigo golpea. Y sigue golpeando en la medida en que no encuentra resistencia. Porque la lógica de este proceso, es la misma del terror bolchevique en Rusia, que ya les he comentado. Se comprende perfectamente de acuerdo a las leyes elementales de la guerra, que frente a un enemigo vacilante e indeciso, debilitado y ablandado y dividido, la ofensiva tiene que ser continua, brutal, implacable hasta el aniquilamiento de ese enemigo de una forma o de otra. Por eso este ritmo vertiginoso que estamos viendo, que es el mismo que se ha operado en todas partes del mundo. Y siempre conviene, al terminar, que repitamos lo mismo.