ASALTO TERRORISTA AL PODER
Por: Jordán Bruno Genta
Por: Jordán Bruno Genta
JUEVES 14 DE JUNIO DE
1973
33-POLÍTICA Y FILOSOFÍA
Hay
dos clases de problemas que están indivisiblemente unidos. El problema
religioso y el problema político. Porque no hay otra manera para el
nacionalismo de superar, de eludir al comunismo, que Cristo. Un nacionalismo
que no es cristiano, que no es jerárquico, sucumbe necesariamente al comunismo,
que es irremediablemente ateo, y que es antinacional, aunque se presente con
sesgo nacionalista, y es anticristiano, aunque se presente acristianado, y que
es también antisocial, aunque se presente en la figura de justicia social.
Porque la masa, no es la sociedad de los hombres de las personas, la masa es el
rebaño, es lo gregario, es la negación de la verdadera comunidad, de la
verdadera comunión entre los hombres. Porque el comunismo junta dos cosas del
vacío interior, hoy que se habla tanto de vaciamiento de las empresas, que es
grave, hay un vacío todavía peor, y es el del vaciamiento interior de las
personas. Porque cuando yo a las personas les quito la vivencia religiosa, la
vivencia de la verdad, de la verdad esencial, y por lo tanto de la caridad y de
la justicia, de la persona no queda nada. Queda nada más un vacío interior. Y
el comunismo es la organización sistemática de ese interior, cuya expresión
social es la masa. Porque la masa es justamente el agregado, la asociación de
los que han sido interiormente vaciados, que ya han dejado de ser personas,
porque para que haya comunión, para que haya comunidad, para que haya sociedad,
tiene que haber personas. La masa es la negación de la persona, es el
vaciamiento de la persona.
Por
eso la masa es como dice Pío XII, en el famoso mensaje de la Navidad del año
1944, la masa es «algo impulsado desde afuera, movido desde afuera». Yo nunca
me olvidaré de que cuando empecé estas clases, en el año 1946, porque, este es
un curso que comenzó en 1946, y hay alumnos aquí presentes que vienen desde
entonces, y están los hijos de antiguos alumnos, incluso fallecidos. El primer
curso que dicté, fue sobre Platón. Y de esos cursos se publicaron dos libros en
1949, cuyos títulos son El Filósofo y Los sofistas, y La idea y las ideologías.
Les hago esta cita porque Puiggrós, el actual interventor de la Universidad
Nacional de Buenos Aires, escribió este libro en 1966 y lo reeditó en 1972, en
diciembre del '71 está la fecha de la imprenta, que se llama Las Izquierdas y
el Problema Nacional. Y Puiggrós, que es evidentemente un hombre inteligente, y
un hombre que sabe a dónde va, hace un elogio de Platón. Porque Puiggrós sabe
que todo comienza en la inteligencia. Lo mismo aquello que se va a ordenar en
la verdad, como aquello que se va a desordenar en el error, lo mismo el orden
real y verdadero que el orden aparente y falso. El sabe perfectamente que en
realidad primero está la idea, la doctrina, la ideología, y todo el proceso
práctico, la praxis social, la praxis política, depende de la idea, o de un
orden de principios, o de la teoría, o de la doctrina, como quieran llamarle.
Por eso dice en la página sesenta y tres de este libro, «acertaba Platón al
aconsejar que el poder político y la filosofía anduvieran juntos». Precisamente
esto significa una superación del sentido de la política como un hecho
puramente positivo, como un hecho bruto, como una cosa que se maneja con
habilidad, como se manejan las cosas materiales. La política se maneja siempre
por razones. Pueden ser razones verdaderas o razones falsas, pueden ser ideas o
pueden ser ideologías. ¿Qué diferencia hay entre mía idea y una ideología? Idea
es el reflejo en la mente de la realidad de las cosas. Lo mismo que es fuera de
nosotros, es en mi mente cuando yo lo pienso con verdad, en una idea verdadera.
El universo de la verdad no es nada más que reflejo en la mente del hombre del
universo real, como el universo real creado es la proyección fuera de la nada
de la verdad que está en Dios, justamente en Dios. Por eso decía San Agustín,
las cosas son porque Dios las piensa, porque Dios las conoce. Pero con relación
a nosotros, la podemos conocer porque ellas son. Esa es la diferencia entre la
mente, que posee el arte soberano de la definición, y la mente de Dios, que
posee el arte supremo de la creación. El equivalente en el hombre del acto
creador de Dios es el acto de definir. Cuando Dios dice algo, ese algo surge de
la nada constituido en su ser, tal como Él lo nombra. Cuando nosotros llamamos
a las cosas por su nombre, las definimos, decimos lo que ellas son. Acertaba
Platón -dice Puiggrós- cuando decía que el poder político y la filosofía andan
juntos. Y esto es lo que generalmente olvidamos, y rio tenemos en cuenta, por
eso la universidad preside la política. Se explica: el lugar natural y propio,
donde se cultivan las razones, las ideéis, las verdades y también los errores
es la universidad. Por eso cualquier persona de sentido común sabe que el
problema político, y el destino argentino, dependen fundamentalmente de la
universidad, no de la clase obrera, no de los sindicatos obreros. Esto es un
problema claro como la luz del día. Por eso fíjense ustedes que desde el
veinticinco de mayo existe la más perfecta tranquilidad en el campo sindical,
en el mundo de las fábricas, etc., y existe una agitación permanente en los
colegios y en las universidades. Y los ideólogos del comunismo, ¿dónde han sido
puestos?, al frente de las universidades, y al frente de la planificación.
Porque así como está Rodolfo Puiggrós en la primera universidad argentina, y
todos los equipos son reflejo de él, o expresiones de la misma mentalidad en
todo el país, al frente del planeamiento nacional está otro comunista que se
llama DAlessio. Y ahí ya está todo. Lo que era el Conase, el Conade, está ahora
en función de esto que se llama Secretaría de Planeamiento, y la universidad
está en manos de un ideólogo, de un auténtico ideólogo marxista. Y hay gente
que piensa que cuando venga el señor Perón va a arrasar con los bolches que él
ha puesto al frente de todas las instituciones fundamentales. Porque si el
señor Cámpora no se cansa de repetir cada día que él es el eco absoluto de su
amo, no lo vamos a corregir nosotros, a decir que él toma medidas por cuenta
propia. No es razonable pensar eso, todo estaba pensado ya. Esto es lo que no
debemos olvidar. Idea es el reflejo de lo real en la mente, por eso decimos
«está en la verdad». ¿E ideología qué es?, una elaboración mental que tiene la
forma de una idea, pero que tiene reflejo de las pasiones, de los sentimientos,
de los intereses, de los apetitos humanos. Que toma un aspecto de la realidad,
lo erige en primero y principal y elabora todo un esquema mental en base a ese
elemento, a lo mejor el más subordinado de todos, el más ínfimo, colocado como
si fuera el primero y principal. Por ejemplo, el materialismo histórico o
dialéctico, para poner un ejemplo, es la ideología marxista, está fundada en la
posición del factor económico, como si fuera el factor fundamental y dominante
de la vida humana. Y entonces todo el esquema mental, está elaborado sobre la
base de que la causa material, que es lo económico en el plano social y
político, es la primera y principal de las causas, por encima de la formal, de
la eficiente y de la final. Hay cuatro causas, desde Aristóteles se conocen
cuatro especies de causas, para explicar la realidad. De esas cuatro, la
primera y principal, si yo respeto el orden de la realidad, y por lo tanto de
la verdad, es la causa final. El fin es lo primero y principal. Después viene
la forma, porque la forma que tiene una cosa, hablo de la disposición de sus
partes, no de la figura exterior, es en vista del fin. Luego hay una causa
eficiente, hay alguien que ha producido eso, que le ha dado la existencia. Y
luego está la causa material que es aquello de que está hecho. Evidentemente un
cuchillo puede estar hecho de muchos metales, pero si es de acero toledano,
entonces evidentemente esa materia es la que mejor se adapta para hacer un buen
cuchillo, ¿y cuándo un cuchillo deja de ser un buen cuchillo, pierde su
característica de cuchillo?, cuando no sirve para el fin para el cual ha sido
creado. Que es lo que le pasa al hombre, cuando el hombre se divide de su fin
que es Dios. Entonces se malogra como hombre, se deshumaniza, se vuelve inhumano,
se degrada como hombre, porque dividido del fin, disminuye su ser de hombre.
Por eso Cristo vino a la tierra para devolverlo a su humanidad. Y la única
manera de devolverlo a su humanidad es devolverlo a Dios, devolverlo a la
unidad con el fin y entonces el hombre es verdaderamente hombre. Para nosotros
cristianos el problema es claro, ideología es una idea falsa, que aparece en la
figura de la verdad. Generalmente es una visión parcializada de la realidad,
toma un aspecto, el más ínfimo, y lo erige en primero y principal, y todo lo
construye en función de él. Y por eso la gente dice, primero lo económico,
primero vivir y después filosofar. En cierto sentido es verdad, pero no primero
en cuanto al orden del ser, sino al orden del existir. Claro está, si usted no
vive, no puede pensar, eso es evidente. Pero el hecho de que usted viva no
quiere decir que vaya a pensar, y sobre todo que vaya a pensar bien. Porque hay
mucha gente que vive y deja de pensar. El hecho de que un hombre esté bien
alimentado y sea un espléndido animal, puede ser tremendamente bruto, tal vez
los mejores ejemplares que existan de animalidad humana, sean los que menos han
cultivado la mente. Están, tomados por otra parte, claro, tal vez él lo decía
defendiéndose un poco él, decía que se necesitaban para la fineza del
pensamiento carnes blandas, y él las tenía en abundancia, pero en rigor, uno se
da cuenta, que una espléndida animalidad satisfecha, no es causa de un
pensamiento elevado. Esto es evidente que es así. Entonces, cuando Platón
hablaba de la idea, de la esencia, hablaba de aquello que es la razón de ser y
de existir de las cosas, hablaba de los arquetipos, de los modelos, hablaba del
hombre esencial, cuando hablaba del hombre. En cambio en estos últimos siglos,
cuando hablamos del hombre hablamos de un animal super evolucionado. Es decir
al hombre lo vemos en la perspectiva zoológica, desde la zoología, no lo vemos
desde el modelo que es Dios, éste es el asunto. Entonces claro, decimos
«primero vivir y luego filosofar». Sí, la vida es una causa material, hablo de
la vida material del hombre. Es evidente que si a uno le dan un garrotazo no
puede pensar más, eso no quiere decir que tener el cerebro y la parte cortical
y todo en plena salud, y con un regadío de sangre adecuado y oportuno, por eso
usted va a florecer en las ideas, de ninguna manera. El mundo actual está
dominado por las ideologías, y la ideología se ha metido hasta en la Iglesia,
si hasta en la Iglesia se piensa no con las ideas sino con ideologías. Y el
Manifiesto Comunista aparece hoy prácticamente substituyendo al Evangelio, a
los Santos Evangelios, aún para sacerdotes de Cristo. Y pretenden regenerar al
hombre por medio de una reforma social, cuando Cristo precisamente, ni pensó
siquiera en reforma social, porque Él sabía que primero había que renovar al
hombre, y la reforma social vendría como una añadidura. «Buscad primero el
Reino de Dios y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura». Ni siquiera
tenés que buscarlo, te viene sólo; te haces cristiano, te haces hombre
verdadero, en Cristo, que es el paradigma de toda humanidad, y que es la unión
en ÉL, de Dios y del hombre, y ya está resuelto todo el problema, lo demás
viene sólo. Y los cristianos ya no creemos más en eso. Creemos que Él ha sido
el que ha venido a predicar la revolución sociaL Él ha venido a predicar la
revolución interior del hombre, de cada hombre, y lo demás viene sólo. Ahora
bien, Puiggrós, y me ocupo de él simplemente porque es la inteligencia, el
cerebro que ha sido puesto al frente de la educación superior en la República
Argentina, si no, no me ocuparía, no perdería el tiempo, pero es bueno que se
conozca, y es bueno que comentemos un poco sus palabras. En esta revista que él
dirigía en los últimos años de Perón que se llamaba Clase Obrera, cuando se
separó con Abelardo Ramos y otros del comunismo oficial, y se puso a la sombra
del peronismo, Eduardo Astezano, en el número de junio de 1955, donde trata el
problema de la Iglesia y la cuestión nacional, dice estas palabras que las cito
porque son las síntesis de todo el pensamiento que manejan estos hombres. «El
único medio con que el Estado de un país colonial en revolución puede defender
tales conquistas, es decir las conquistas sociales, es por la absorción estatal
de todas las actividades económicas y sociales y la politización de la acción
gremial». Ustedes ven que no hay que decir nada más. Es el estatismo, el
socialismo estatal, el colectivismo estatal, el único medio por el que un país
colonial en revolución puede llegar a la liberación nacional. Ahora bien, es
Puiggrós, más todavía que Abelardo Ramos, más todavía que Hernández Arregui, el
que se actualizó en el planteo de la revolución comunista, en un país
determinado, en la nación argentina, asumiendo las directivas, que también
proceden de Moscú, cuando Stalin en 1944 disolvió la Tercera Internacional.
¿Por qué Stalin disovió la Tercera Internacional?. ¿Por qué a partir de ese
momento el comunismo asume en todas partes un giro nacionalista?. ¿Por qué se
deja de hablar de la Internacional, de la bandera roja, y la hoz y el martillo,
y por qué se deja de hablar del internacionalismo marxista, y se habla en
cambio de liberación nacional en la lucha contra el imperialismo yanqui?.
Precisamente porque hay algo que la experiencia del terror bochevique comprobó
sobre todo en la Segunda Guerra Mundial. Ya antes había apreciado que lo
nacional tiene un peso superior a lo social. Primero, los grandes movimientos
nacionalistas de Europa, conjuraron después de la Primera Guerra Mundial y del
triunfo de la Revolución Comunista en Rusia, la extensión de esa revolución al
mundo entero, el Fascismo italiano, el Nazismo alemán, el Falangismo español,
la revolución nacionalista portuguesa, esos movimientos nacionales,
nacionalistas, impidieron que sus países cayeran en manos de la internacional
comunista. Además la Guerra Civil Española documentó el triunfo de lo nacional
sobre las fuerzas disolventes internacionales y separatistas, que actuaron
unidas en un solo frente. Y la Segunda Guerra Mundial documentó en la misma
Rusia, la fuerza, porque es fuerza natural, incontrastable, de lo nacional.
Cuando los ejércitos alemanes invadieron Rusia, no encontraron resistencia, se
entregaron inmensos ejércitos rusos casi sin combatir, porque consideraban ahí
la llegada de un libertador, poique los liberaba del terror bolchevique. Pero
cuando completando la ocupación de Ucrania, lo que a mí que no soy militar, me
parece el más grande error de Hitler, que fue preferir que se completara la
conquista de Ucrania a ocupar Moscú. Porque claro, Ucrania en los planes del
Tercer Reich iba a ser incorporada a Alemania como granero proveedor de trigo.
Entonces se produjo una reacción en el pueblo ruso, la reacción de lo nacional
frente al invasor extranjero. Y la nación rusa, que había vencido al más grande
guerrero de la historia que ha sido Napoleón, por segunda vez venció a los
mejores ejércitos que han existido en el mundo que son los ejércitos alemanes,
a mi modo de ver. Lo nacional es superior a lo social, como lo familiar es
superior a lo social. Al principio de la revolución rusa se decretó el amor
Ubre, la gente se casaba y se descasaba de cualquier manera. A los pocos años
Rusia estaba invadida de niños sueltos, enloquecidos, y que lo arrollaban todo.
Y hubo que restablecer la familia, hubo que dificultar cada vez más el
divorcio, darle estabilidad al hogar, aunque más no fuera para tener una
juventud fuerte. Porque usted no puede herir la naturaleza de las cosas,
impunemente. Eso los comunistas se lo dejan a los occidentales; a los
cristianos, que se pudran. Pero ellos tuvieron que reaccionar frente a las
consecuencias. Y después de la Segunda Guerra Mundial, la fuerza incontrastable
en el orden natural de lo nacional, hizo que la revolución comunista mundial
asumiera un giro nacionalista en todas partes del mundo. Y los primeros
comunistas que aquí asumieron esa actitud, fueron justamente este grupo
encabezado por Rodolfo Puiggrós. Por eso decía Clase Obrera, el periódico de
él, «la cuestión obrera debe conjugarse en la cuestión nacional, como lo hace
bien nuestra doctrina nacional, que es la doctrina justicialista». Y encima
agrega a esto, que es un vaticinio de lo que iba a pasar en la Iglesia, porque
en aquel tiempo jugaban unos cuantos curas apóstatas, y ahora hay todo un
movimiento de los sacerdotes para el Tercer Mundo con obispos y todo. Dice
Eduardo Astezano en este artículo sobre la clase obrera, de Clase Obrera, sobre
la cuestión nacional: «bienvenidos los clérigos y creyentes, que aceptan para
el campo de lo temporal argentino la doctrina justicialista». Esto lo decía en
1955. Clase Obrera, incluso aquí en este número de agosto, trata el problema de
la Californian Standard, cuando se estaba por contrato cediéndole a esta
empresa norteamericana cinco millones de hectáreas de la Patagonia, para que
aquellos nos dieran la autodeterminación y autoabastecimiento del petróleo, y
donde estaba fijada la construcción de campos de aterrizaje, de bases aéreas,
de puertos y de todo, o sea una ocupación. Y ellos se ven obligados a pesar de
estar ya en la línea peronista, a criticar ese proyecto que estaba para
tratarse en esos momentos en el Parlamento.
ASALTO TERRORISTA AL PODER
34 LAS IZQUIERDAS Y EL PROBLEMA NACIONAL
Pero
el libro que voy a considerar ahora, es éste mucho más reciente. Este libro que
se llama 'Las Izquierdas y el Problema Nacional*, de Rodolfo Puiggrós, fue
publicado en 1966, cuando se produjo la llamada Revolución Argentina, y fue
reeditado en diciembre de 1971, de manera que es un libro de este momento. Todo
el libro en sus primeras partes es una crítica a la actitud de los socialistas
y de los comunistas oficiales, por su falta de comprensión, primero de Marx,
del verdadero sentido de la dialéctica marxista. Y luego por su error reiterado
de asociarse aquí, según ellos, con las fuerzas imperialistas de los distintos partidos liberales, etcétera,
como ocurrió efectivamente en el '45 cuando se hizo la unidad democrática. Y de
entrada nomás, precisamente en el capítulo sobre los socialistas, él le quiere
dar como ya lo ha hecho largamente, largos años, un famoso profesor judío
nacido en Italia, que tiene numerosos libros, que ha enseñado en la universidad
argentina, me refiero a Rodolfo Mondolfo. Mondolfo es un experto en marxismo,
aparte de ser un historiador de la filosofía de gran erudición. Escribió un
libro sobre Marx y otro sobre Engels, y él sostiene que la filosofía marxista
no es como se cree un materialismo, sino una filosofía humanista. Reiterando
ese concepto dice en la página 62 Puiggrós: «la finalidad de la filosofía de
Marx y Engels es restablecer a un nivel superior, la humanidad perdida o
enajenada, debido a la deshumanización provocada por el régimen capitalista y
en general por la división de la sociedad en clases». Ustedes fíjense cómo hay
una especie de paráfrasis y de caricatura del lenguaje cristiano. En vez de
hablar del pecado original, de la humanidad caída que debe ser reintegrada a la
unidad con Dios, etcétera, él dice, «la finalidad de la filosofía de Marx y
Engels es restablecer a un nivel superior la humanidad, que está perdida, que
está enajenada, debido a la deshumanización provocada por el régimen
capitalista y en general por la división de la sociedad en clases». Es decir, le
da una interpretación demasiado humana, exclusivamente humana e histórico
social, al problema de la deshumanización del hombre, o de la enajenación,
alienación, como se dice ahora del hombre. Entonces toda la culpa en definitiva
¿de dónde procede?, de la propiedad privada. ¿Por qué hay explotación del
hombre por el hombre?. ¿Por qué hay lo que se llama plusvalía?. Porque hay
patrones y hay obreros. ¿Por qué hay división de clases?. Todo comenzó el día,
como dice Rousseau, en que el hombre le puso cerco a un terreno y dijo esto es
mío, y les obligó a los demás a reconocer eso como de su propiedad, ahí empezó
el desastre, ahí empezó la desigualdad, la diferencia que engendra odio, la
explotación del hombre por el hombre. Luego ¿cuál es la solución?, suprimir la
propiedad privada. En vez de ese Cristo Resucitado, que es la única vía de la
resurrección, la resurrección está en suprimir la propiedad privada, en el
socialismo. La verdadera resurrección de la humanidad es el socialismo, la
abolición de la propiedad privada. ¿Por qué hay desigualdad entre los hombres,
por qué hay explotadores y explotados, por qué hay distintas clases sociales,
superiores e inferiores?, porque está la institución de la propiedad privada en
sus diversas etapas. Entonces hay que volver ahora conscientemente,
reflexivamente, lúcidamente, a algo parecido al comunismo primitivo, aquélla
cosa ingenua, aquella edad de oro, porque ellos también hablan de una edad de
oro, de una especie de paraíso perdido. Hay que recuperar el paraíso perdido.
Nosotros cristianos sabemos que no hay recuperación del paraíso en la tierra,
que no hay nada más que una catástrofe final, y la transposición al Reino de
Dios, que debe empezar ya en la tierra. Y además ellos hablan de una humanidad
superior, reintegrada, etcétera, pero no dicen en qué consiste esa humanidad
superior; la mencionan simplemente. Y agrega a esto, que evidentemente prueba
ya todo el giro de su pensamiento, una sola frase, que «en nuestra época, aún
el pensamiento más altamente especulativo, debe nutrirse, -si no es letra
muerta- de la vida de la masa». Esta adulación extrema de la vida de las masas,
que es la ausencia del pensamiento. Si usted me dice que la vida de las
personas es la vida de la inteligencia, aceptado, aunque sea la más humilde de
las personas, aunque sea un analfabeto como persona vive en la inteligencia.
Pero la vida de las masas es la ausencia, es el vacío interior, es una cosa; la
gran bestia que es movida desde afuera. Cuando uno quiera saber algo sobre esto
de las masas, se lee el Gorgias de Platón, ese diálogo, y aprende una lección
definitiva. Y si agrega a esa lectura La República, la completa. Se escribió
hace veinticuatro siglos, y es palabra del día de hoy, mucho más que este
disparate de Puiggrós. Porque claro, agrega enseguida: la democracia directa de
las masas. Es igual que Mitre, ustedes leen la Historia de Belgrano y San
Martín, no hay un macaneador que pueda superarlo a Mitre. Si se hiciera un
campeonato de disparates, ustedes no sabrían con cuál quedarse, si con Mitre o
con Puiggrós. Porque Mitre dice que la revolución de Mayo se produjo por una
democracia espontánea. Parece que había una especie de movimiento espontáneo de
los pueblos de aquí del Río de la Plata hacia la democracia, cuando todo el
mundo era monárquico, no había nada más que monárquicos. Lo mismo que pasaba en
la Rusia de los Zares. Habíamos vivido siempre en la sombra de esa grande,
maravillosa institución que ha sido la monarquía, que es la monarquía. La gente
va todavía a abrir la boca cuando se da una película sobre la coronación de un
nuevo rey o reina en Inglaterra, y se llena de admiración ante ese despliegue
de grandeza y gentío. El otro día vi «El León Joven», la juventud de Churchill.
No me gusta nada el pensamiento de Churchill ni lo que él representó ni lo que
él hizo, pero qué estilo de vida, qué grandeza, esplendente. Claro está que el
gentleman inglés no se puede comparar con el hidalgo español o argentino de los
tiempos de oro, pero es una cosa seria. Hay una distinción, una aristocracia,
una superioridad. Uno ve las cosas que son admirables. Cuando uno lo confronta
con la ruindad, con lo vulgar, con lo ordinario, con lo plebeyo que lo domina y
arrasa todo en la Patria, uno se da cuenta lo que es eso. Dice Puiggrós: «la
democracia directa de las masas se orienta por caminos que parten de su propia
espontaneidad, es decir, en las masas se ve hay impulsos espontáneos a la
grandeza, a la lucidez, a la superioridad, liada una conciencia nacional, que
se forma con la superación, no con la aceptación pasiva, de lo universal». Esto
es un disparate, no tiene ningún sentido. Lo leo pero no tiene ningún sentido.
«Las muchedumbres argentinas buscan a tientas, (menos mal, acá dice a tientas)
el nuevo estado de una democracia que nazca de su genio». Resulta que el genio
está ahora ahí como diluido en la masa. No. Dice, «la ensayaron una y otra vez
Yrigoyen y Perón- la segunda con mayor determinación y conciencia, más clara de
las finalidades que perseguía». Y escuchen esto, para que vean ustedes cómo se
produce el engarce de la ideología, de este nacionalismo popular revolucionario
que patrocina él, cómo se produce el enchufe dentro del movimiento de masas:
«Como todo lo que comienza, ese reiterado movimiento de los sumergidos sociales
hacia el poder político». Claro, esta tremenda falsedad, y esta repugnante
adulación, de hacer ver que la masa es creadora y protagonista de la historia y
no la persona, no la imagen y semejanza del Creador, sino la multitud, anónima,
informe, vacía interiormente, organización del vacío interior movida desde
fuera por las pasiones que suscita cualquier demagogo. Resulta que de ahí brota
el genio. Dice, «como todo lo que comienza, ese reiterado movimiento de los
sumergidos sociales hacia el poder político, ha sido hasta ahora torpe,
primitivo, y con mucho de azar, aunque un azar dirigido por los caudillos de
paso...», una pasadita para Yrigoyen y Perón. Claro, porque primero lo trata
mal, dice que es un movimiento torpe, primitivo, con mucho de azar, aunque un
azar dirigido por los caudillos. Ustedes se dan cuenta la expresión, un azar
dirigido por un caudillo, no tiene sentido. Un caudillo conduce un orden,
dirige un orden, no un azar. Un azar, es una cosa que no tiene pies ni cabeza,
que no tiene sentido. «...No encontró todavía,(ese movimiento de las masas que
brota espontáneo de su genio), un pensamiento centralizador revolucionario. Va
en su busca, como la planta que levanta el tallo en dirección del sol». Esto no
está mal. «Va en su busca, como la planta que levanta el tallo en dirección al
sol, para que el encuentro se produzca, -escuchen bien-, entre la masa, la
ideología y la doctrina», para que el encuentro se produzca, es indispensable
diferenciar, del conjunto de la intelectualidad educada o influida, (incluidos
peronistas y nacionalistas), por la tesis liberales positivistas y
extrajerizantes del socialismo, del comunismo y del trotzkismo. Hay que
diferenciar a esos que están errados, de los teóricos y organizadores del
nacionalismo popular revolucionario, vanguardia del proletariado, que ustedes
comprenden, no son los
obreros,
sino los estudiantes universitarios. Confunden esos teorizadores, incluso del
comunismo oficial y aún del trotzkismo, confunden al nacionalismo popular del
movimiento espontáneo de las masas, con el fascismo o el nacionalismo
reaccionario de Europa, y por eso calificaron de viejo a lo nuevo, es decir,
calificaron de fascista al peronismo, y de extraño al país, a lo auténticamente
nacional. Toda esta adulación es a los efectos precisamente de ir encuadrando,
enfocando el proceso de la conducción ideológica dentro de este marco,
nacionalismo popular revolucionario, que es la figura de la revolución
bolchevique en la Argentina. Luego se ocupa, en el capítulo tercero, del origen
del partido comunista en la Argentina y pasamos al final, mejor. «Tesis sobre
el nacionalismo popular revolucionario». Dice: «dentro del movimiento vivo de
las masas, no al margen de ese movimiento, se organiza la vanguardia que
conduce a la hegemonía del proletariado». Todo esto es una adulación. Puiggrós
sabe perfectamente, por eso lo citó a Platón, que la masa no conduce nada, que
la masa por ser masa es una cosa conducida. Sabe perfectamente que la masa no
es nada activo ni creador, sino una cosa empujada y una cosa creada y movida
desde afuera. Sabe que la masa como tal es una gran bestia, así la llamó
Platón, que el adulador la acaricia, la adormece, la exalta, la exaspera, según
el len guaje que le habla o lo que le dice. Ustedes lo verán prontiio, como lo
vimos en otro tiempo, como el lenguaje del demagogo suscita cualquier cosa, lo
mismo las lágrimas que la furia, es cuestión del aspecto, del estímulo, de la
excitación epidérmica que uno produzca. «Sólo puede existir en la Argentina, un
movimiento revolucionario, el que surge de la actividad política de las masas
trabajadoras, y se hace consciente a través de los objetivos, y del programa
del nacionalismo popular revolucionario». Pone siempre a la masa trabajadora
como si ella fuera la protagonista. Pero eso sí, para conducirla, en la
vanguardia, está él, y la universidad argentina en marcha en estos momentos. La
conquista del poder, finalidad estratégica y táctica del nacionalismo popular
revolucionario, entraña la conquista previa de posiciones de fuerza. ¿Cuáles son
esas posiciones de fuerza para cumplir el objetivo de alcanzar el poder?
Primero que todo la universidad. Segundo el planeamiento. Cualquier persona de
sentido común lo comprende. Y tercero, no tan importante como las dos primeras
pero conectado a ellas, el sometimiento total de la economía argentina al poder
financiero internacional. Porque nadie me va a decir que es una casualidad que
un judío nacido en Varsovia, sea el director de la economía y de las finanzas
de la República. Y no lo digo por antisemita, porque yo adoro un Dios que en la
carne es judío, y venero a esa Santísima Madre de Dios, que es judía, de la
raza de David, y por lo tanto no tengo prejuicios raciales. Pero cualquier
persona de sentido común comprende, que no puede ser, no hay coherencia lógica
entre un banquero judío nacido en Polonia y la liberación de la economía
argentina. No hay coherencia lógica entre esas dos cosas. «El movimiento de
mayor arraigo -agrega- y amplitud de las masas trabajadoras fue organizado hace
dos décadas -1946- por el Ejército». Ahora viene lo principal de este programa,
y lo que necesita ralizarse para poder llevar adelante el proceso. «Fue
organizado hace dos décadas», les dije que esta obra era de 1966, dos décadas
significa 1946. Dice que el ejército lo hizo, «pero el ejército cayó ojalá
hubiera caído- bajo la influencia de nacionalistas de derecha primero.
¿Cuándo?,-pregunto yo- y de los distintos matices de los liberales después».
Eso es verdad, conservadores radicales, demócratas progresistas y socialistas,
eso es cierto. Pero lo primero pregunto ¿cuándo? Si todavía el liberalismo, y
el nacionalismo de derecha ejercen una influencia desviacionista, -observen
bien, la segunda edición es de 1972-, «Fuerzas Armadas, y en él movimiento
obrero, es porque no se ha hecho del nacionalismo popular revolucionario la
herramienta ideológica de las transformaciones sociales, y el vínculo estrecho
e indisoluble entre las masas y las armas». Todo ese movimiento que en el
Ejército realizan los Licastros, Fernández Valor y Sánchez Toranzo, sobre la
oficialidad desde hace unos años, es precisamente el vínculo estrecho e
indisoluble entre las masas y las armas, todo gestado por la universidad.
«Las
masas y las armas, requieren para realizar sus objetivos una ideología. Esa
ideología es la del nacionalismo popular revolucionario. El nacionalismo
popular revolucionario es el ajuste, la superación y la proyección hacia el
futuro, de una unidad indestructible, escuchen bien- la del General Perón y las
masas peronistas». Esto lo escribía en el '66, lo reiteraba en el '71-72, y
actualmente está al frente de la primera Universidad Nacional de la República.
«Esta unidad, puesta a prueba en una década de dura represión de 1955 a 1966,
adquiere tal consistencia y corresponde a tal punto a la necesidad de un
gobierno de masas, que transforme a la sociedad argentina, que dentro de la
Fuerzas Armadas y del movimiento obrero, germinan corrientes imbatibles hacia
el nacionalismo popular revolucionario. El nacionalismo popular revolucionario
de los peronistas, tiene por objetivo inmediato la entrega del poder al general
Perón». -Miren como se van cumpliendo vertiginosamente, y por la entrega de los
altos mandos, como se va cumpliendo vertiginosamente este programa- «El
nacionalismo popular revolucionario de los peronistas time por objetivo
inmediato, -ese es el inmediato, no el mediato-, la entrega del poder al
general Perón. Pero es una ilusióti -ojalá sea así- suponer que no será
resistida por todos los medios y recurriendo a la extrema violencia, por eso
exige la férrea unidad de los peronistas bajo un comando único». Y ustedes
advierten que ese comando único existe y ya viene. Y observen cómo se produce
este proceso que tiende a la uiúón de las armas con la masa, a través de la
universidad, vivero del comunismo, que produce el Estado Mayor y los cuadros
dirigentes de todas las fuerzas de vanguardia del pToceso, y también, de las
futuras Fuerzas Armadas. Porque una de dos: dentro del plan revolucionario, o
de las Fuerzas Armadas regulares van siendo absorbidas e incluidas dentro de
ésta mentalidad y de este proceso ideológico, o serán sustituidas por un
Ejército Rojo, que será con la bandera argentina con una estrella roja en parte
del escudo, que ya está también, pero va a ser sustituido. Porque claro,
Puiggrós es realista. Puiggrós se da cuenta que hay una cuestión que estuvo a
punto de darse en 1955 y se quebró, ¿por la reacción del pueblo?, no. Fue
porque se cometió el error que no se repetirá jamás, de atacar directamente a
Cristo y a su iglesia. Y entonces se estrelló contra Cristo, y los primeros en
traicionar a Cristo fueron los llamados libertadores. No le reconocieron a Él y
a su Santísima Madre, la victoria. No hicieron como San Martín después de
Chacabuco y Maipú, que le mandó su bastón de mando a una imagen análoga a ésta,
de la Virgen del Carmen, en el Convento de San Francisco de Mendoza,
reconociendo en sus palabras al Prior del Convento, que Ella era la que había
llevado los Ejércitos a la victoria. La Cruz desapareció enseguida. La cuestión
religiosa como lo denunciamos en el mismo momento, porque puedo decirlo, yo he
denunciado eso en el folleto que se llama 'La Masonería y el Comunismo en la
Revolución del 16 de Septiembre", apenas ocurrida la revolución denuncié
la entrega a la masonería y al comunismo, con una diferencia con hoy. Entre el
continuismo de la Libertadora y el peronismo y este continuismo actual, que la
universidad se la entregaron a los amarillos, no a los rojos, a José Luis
Romero, a Rizzieri Frondizi, y no a Rodolfo Puiggrós. Pero el proceso es de una
continuidad y de una coherencia dialéctica perfecta. Les acabo de leer la
palabra del ideólogo, del cerebro, que conduce el proceso universitario con un
equipo en todas las facultades. Se comprende por ejemplo que en Medicina, haya
una situación menos conflictual que en Derecho, porque en definitiva la
medicina es la misma en la China de Mao, que, la medicina del cuerpo, que en la
Unión Soviética, que en la Cuba de Castro, o que en la Argentina. Ya pasaron
los tiempos en que la Facilitad de Medicina era el vivero principal, los
tiempos por ejemplo de Allende, el de Chile. Ahora las facultades principales
son las que tienen que ver con las humanidades. Por eso Filosofía y Letras, mi
pobre facultad, que hace cuarenta años no era nada, está a la cabeza, y por eso
la situación más grave la han planteado, más conflictual y violenta, en
Derecho, porque ahí está el refugio de la reacción, sea liberal, o sea del
nacionalismo de derecha, vamos a llamarlo de algún modo, porque es interesante
observar esto. En la Facultad de Medicina pusieron por lo menos un profesor de
la facultad, porque ahí el asunto no es importante, lo que hay que tomar es la
inteligencia que conduce lo político, que obra en lo político, y es allí donde
ellos han arrasado con todo, y van a arrasar. Es una cosa lógica, si yo me
pongo dentro del criterio de ellos, haría lo mismo que ellos están haciendo, y
del mismo modo. ¡Qué tanto esperar cesantías oficiales!, no, con los muchachos
se arregla todo el problema, es una cosa sencilla. De manera que hay una cosa
clara como la luz del día, y esto sí que ya no son argumentos; yo lo que les
presento son hechos, y frente a los hechos sobran los argumentos. Lo que está
ocurriendo es nada, respecto a lo que va a ocurrir, porque ellos necesitan,
para la toma integral del poder, éste enunciado, necesitan doblegar
definitivamente a las armas. Que no diga nadie que va a reaccionar cuando haya
milicias populares, los organismos del terror. Los representantes han sido
recibidos ayer por el señor Presidente de la República, comandantes de las tres
fuerzas, como lo pueden ver en todos los diarios, en grandes fotografías. Yo
pregunto, si algún argentino honesto, si algún soldado, puede decir que no hay
milicias armadas; fuera de que la Constitución estable ha sido violada desde el
25 de mayo, desde la primera hora de la mañana, a la noche no les digo nada. Se
han sacado los presos de las cárceles de un modo que no tiene precedente en el
mundo entero, ni siquiera cuando la toma de la Bastilla, ni cuando el asalto al
poder en Leningrado, hubo nada que se pueda comparar con lo que pasó acá. La
humillación de las armas se produjo ese mismo día. El enemigo golpea. Y sigue
golpeando en la medida en que no encuentra resistencia. Porque la lógica de
este proceso, es la misma del terror bolchevique en Rusia, que ya les he
comentado. Se comprende perfectamente de acuerdo a las leyes elementales de la
guerra, que frente a un enemigo vacilante e indeciso, debilitado y ablandado y
dividido, la ofensiva tiene que ser continua, brutal, implacable hasta el
aniquilamiento de ese enemigo de una forma o de otra. Por eso este ritmo
vertiginoso que estamos viendo, que es el mismo que se ha operado en todas
partes del mundo. Y siempre conviene, al terminar, que repitamos lo mismo.
