El Parlamento israelí logra imponer una contra resolución en la agenda del Consejo de Europa en favor de la circuncisión en el continente
Los esfuerzos de la Knéset (Parlamento israelí) para dejar en papel
mojado una resolución de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa
(APCE) que prohibiría la circuncisión en territorio europeo dieron sus
frutos esta semana, cuando el organismo decidió incluir una contra
resolución israelí en su agenda.
“Esperamos que Europa cambie su enfoque a la prohibición de la
circuncisión y otras cuestiones relacionadas con la libertad de religión
y de conciencia”, afirmó hoy el portavoz del Parlamento israelí, Reuven
Rivlin (del partido Likud), quien presentó la resolución con 102 firmas
de parlamentarios recogidas en los últimos meses.
“La intervención en los asuntos del judaísmo no es legítima. Creo que
la decisión de la APCE conducirá finalmente a que la prohibición de la
circuncisión se invierta y se cree una nueva atmósfera en Europa”,
añadió Rivlin.
La resolución será presentada a la Oficina de APCE, un foro más
amplio, el 27 de enero, que es también el Día Internacional del recuerdo
del Holocausto. Allí se votará sobre si debe o no llevar la resolución a
la APCE plena en abril.
En el proyecto de resolución de la Knéset se lee: “La Asamblea
Parlamentaria del Consejo de Europa, en el pleno respeto de las
religiones milenarias y el derecho básico de la libertad de religión, y
reiterando su defensa de larga data de la tolerancia religiosa declara
por la presente que la circuncisión de los niños varones, en contraste
con la mutilación genital femenina, es un rito religioso, realizado
desde hace miles de años. La Asamblea Parlamentaria reconoce que la
circuncisión masculina es un principio básico y fundamental del judaísmo
y el islam, y una importante tradición en varias denominaciones
cristianas”.
