Siria condena asesinato de 100 civiles a manos de terroristas islámicos
El Gobierno de Siria condenó
este martes el asesinato de unas 100 personas que hace seis días
llevaron a cabo grupos terroristas pertenecientes al Frente al Nusra,
vinculado a Al Qaeda, la Brigada del Islam y el Frente Islámico, en la
localidad de Adra, al norte de Damasco.
La denuncia fue hecha por el Ministerio
sirio de Exteriores a través de dos cartas enviadas a la Organización de
Naciones Unidas (ONU), en la cual señala que estos terroristas también
dispararon a algunos funcionarios públicos que vivían en Adra, a quienes
mutilaron y quemaron sus viviendas. De igual forma detallaron, que
otras víctimas fueron encerradas en la panadería de la localidad, que
hicieron estallar con explosivos.
En la última semana, el Observatorio
Sirio de Derechos Humanos (ONG con sede en Londres) informó de la
ejecución el pasado día 11 de 32 ciudadanos drusos y alauíes, grupo al
que pertenece el presidente Bashar al-Asad, en Adra por parte de los terroristas islamistas suníes.
El Gobierno de Damasco había anunciado que se había producido una
masacre en Adra, pero hasta ahora no había ofrecido cifra de víctimas.
El Ejecutivo sirio se quejó, además, de
las campañas de incitación contra Siria en medios de comunicación
financiados por Arabia Saudí y Catar, desde donde, aseguró, se difunden
fatwas (edictos islámicos) de tendencia yihadista que promueven la discordia y el asesinato.
En ese sentido, recuerda los
llamamientos del líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, para que se
lleven a cabo ataques terroristas en territorio sirio. Por estos
motivos, el Ministerio ha exigido al Consejo de Seguridad de la ONU que
asuma sus responsabilidades a la hora de aplicar las resoluciones que
prohíben el terrorismo y su apoyo.
El jueves pasado, las fuerzas armadas
anunciaron el lanzamiento de operaciones especiales en Adra, a unos 40
kilómetros al norte de Damasco, tras la masacre del día anterior, sin
dar saldo de víctimas.
Periodista afirma que secuestro en Siria se ha vuelto una rutina
Por otra parte el periodista y fotógrafo
especializado en conflictos armados, Gervasio Sánchez, aseguró este
martes que “no se puede prácticamente cubrir el conflicto sirio porque
no se puede trabajar en un país donde el secuestro es un rutina”.
El periodista, ahora también portavoz de
las familias de los periodistas españoles secuestrados Javier Espinosa y
Ricard García Vilanova, consideró que los secuestros de foráneos pueden
ser una “estrategia de acumulación de extranjeros” para hacer luego una
petición más concreta. “Lo que están haciendo estos grupos armados es
provocar un apagón informativo”, enfatizó.
El Comité Internacional de Defensa de
los Periodistas ha asegurado que Siria es el país más peligroso para los
trabajadores de esta profesión. Informa que desde el inicio del
conflicto 55 profesionales de la comunicación han sido asesinados y
otros 30 permanecen desaparecidos en la nación árabe.
