ME HA DEJADO SIN PALABRAS
Fui considerado junto a el para el ascenso, su boca anulò a los competidores, es el ultimo de su promociòn
UN VERDADERO SINVERGUENZA.
HJEROMAN
EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO ALLI
Un homólogo del “Hombre que nunca existió”. El susodicho sujeto mantuvo una fábula para desinformar.
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EL hombre QUE NUNCA ESTUVO ALLÍ
Por Fabian Kussman.
“El
apoyo que dio la junta militar chilena en aquel entonces al Reino
Unido, sin duda fue importante, pero no influyó en el resultado final”.
Indicó el
General (R) Martín Balza en un reportaje realizado en setiembre del año 2004 a un medio chileno.
En
febrero de 1993, el Teniente General Martín Antonio Balza, condecoró a
Pinochet con la Orden de Mayo en el Grado de Gran Cruz, en Santiago de
Chile, concediendo al trasandino la máxima distinción honorífica que
dispensa el Ejército Argentino.
“Las
Fuerzas Armadas, y entre ellas el ejército, del que tengo la
responsabilidad de hablar, pensaron erróneamente que la sociedad no
poseía los anticuerpos necesarios para enfrentar el flagelo [de la
subversión violenta de izquierda] y con el respaldo de muchos, tomó
poder. Las fuerzas armadas estaban mal preparadas para combatir el
terrorismo urbano y recurrieron a métodos como la tortura y la ejecución
extrajudicial que nunca pueden justificarse”. Sentenció Balza en más de
una oportunidad.
Claro,
al parecer Martín Balza es el hombre que nunca estuvo allí. Durante los
violentos años 70s, el siempre desinformado militar estudió en la
Escuela Superior de Guerra del Perú entre 1976 y 1977 y egresó como
oficial de Estado Mayor.
Cuando
estuvo de regreso fue jefe del Departamento Enseñanza de la Escuela de
Artillería en 1978. Desde diciembre de 1979 fue jefe del Grupo de
Artillería 3 hasta agosto de 1982. Seguramente en ese lapso fue cuando
denunció a sus superiores y camaradas por los abusos que Balza señala.
¿No? Esa es otra historia.
En 1992 y
hasta 1999 Martín Balza ocupó el cargo de Jefe del Estado Mayor General
del Ejército. En ese ínterin -en febrero de 1993 más precisamente- de
las manos de Balza se desprende la Orden de Mayo en el Grado de Gran
Cruz que de derecha a izquierda cruzará el pecho de Augusto Pinochet.
Est sucede aunque… como dijera Sídney Edwards (Durante el conflicto del
Atlántico Sur, un oficial de la Real Fuerza Aérea) “Mi opinión, que fue
compartida por mis jefes en el Ministerio de Defensa y por Margaret
Thatcher, es que la ayuda que recibimos de Chile fue absolutamente
crucial. Sin eso, habríamos perdido la guerra”.
Martín Balza
Sidney Edwards
Mi Guerra Secreta en Malvinas
En su libro (My Secret Falklans War)
Edwards sugiere que era más fácil trabajar con el gobierno de Pinochet,
ya que no había que lidiar con legisladores en el Congreso. Sobre todo,
la colaboración del Jefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea Chilena, el
General Vicente Rodríguez y la utilización de bases en Punta Arenas e
incluso la Isla de Pascua para hacer descender aviones pesados y por
encima de ello, los regalos que la Dama de Hierro otorgaba como un avión
Jumbo con seis Hawker Hunter por el precio simbólico de seis libras, una por cada avión.
Para
el hombre que nunca estuvo allí, la ayuda chilena y las bajas
argentinas podían obviarse y -una vez más- quedar bien parado.
Colaboración: Cnel. PEDRO LÓPEZ
