BERGOGLIADA: “¡Si Dios me puso aquí, ahora que se las arregle Él, que se haga cargo Él!
Así respondió a una pregunta de su ex
alumno, hoy periodista y escritor, Jorge Milia, en una charla que
reproduce el Osservatore Romano.
“¡Si Dios me puso aquí, ahora que se las arregle Él, que se haga cargo Él!”, fue la broma de Francisco
en su traducción al italiano, idioma en el que no existe un equivalente
preciso de “bancar”, otro de los porteñismos a los que Bergoglio apela
con mucha frecuencia.
La pregunta de Milia fue cómo se sentía siendo Papa y la respuesta completa de Francisco fue: “Mirá, Jorge, tengo mucha paz. Cuando todo esto empezó, fue como entrar en algo vertiginoso, extrañamente vertiginoso, porque yo no había previsto nada, me parecía increíble. Pero luego lo tomé con mucha paz”.
“No me atrevía a pensar que aquello [mi
elección] fuese lo que Él quería, pero al menos no lo había impedido y
me dije: ‘Si dios me puso aquí, ¡que Dios me banque!’”. “Me eché a reír
-escribe Milia-, no sé si por la expresión que había usado o porque
estaba pensando en el momento en que yo lo escribiría. Enseguida tomé
nota y él, sacudiendo la cabeza, dijo: ‘Otra para tu colección sobre la jerga de Francisco. No se te escapa nada‘”.
Milia dice que le divertía “esa humildad”
de Bergoglio que le hacía decir que no había osado pensar que aquello
que sucedía en el cónclave era la voluntad de Dios, pero que Él al menos
no se había opuesto.
Y sobre todo destaca esa expresión final:
“¡Que Dios me banque!”. Que sería, explica Milia a los italianos, una
traducción al castellano argentino popular de la expresión más
tadicional “¡Que Dios me proteja!”. “Es como decir ‘Será Él quien me
sostenga, ahora que se arregle Él’”, agrega Milia.
En lo que concierne a su seguridad, el
Papa le dijo: “Estar en medio de la gente me hace bien. Y además la
gente necesita una palabra, un apretón de manos. Me siento seguro en
medio de la gente. Lo importante es trabajar y si uno debe trabajar, no
puede estar todo el tiempo cuidándose las espaldas, pensando sólo en su
seguridad. Yo hago lo que puedo, lo que estos tiempos me permiten hacer.
También el Papa depende del reloj -dijo mirando el suyo- ¡y el tiempo
pasa veloz! Dentro de poco tengo una reunión con el secretario de Estado
(Pietro Parolin)”.
Milia es un ex alumno de Jorge Mario Bergoglio en sus tiempos de maestro en un colegio jesuita. Se trata del escritor que detalló el original léxico del Papa, mezcla de lunfardo y neologismos de su propia creación. En un artículo del Osservatore Romano, Milia describe estos “neologismos papales“, que, dice, se ven valorizados y transformados en su significado en las homilías de Francisco y a los que llama “bergoglismos”, creando de paso también él un neologismo.
En el artículo que publica el diario vaticano, Milia relata también un encuentro que tuvo con su ex profesor.
El Papa, cuenta, le dijo en broma: “¿Quién hubiera dicho, cincuenta años atrás, que el más rebelde de mis alumnos estaría publicando artículos en el Osservatore Romano?
Si lo hubiese sabido, quizá no te habría hecho pasar un examen”. Y él
le respondió: “¿Quién hubiera dicho, cincuenta años atrás, que yo sería
recibido por un Papa neologista que reescribe las reglas del latín, del español y del italiano?”.
Milia se detiene también en el que considera el neologismo “probablemente más querido por el Papa”, “misericordiando”,
“que elude incluso el lunfardo, porque sólo él, el autor, tiene la
paternidad exclusiva”. “No sólo tiene que ver con la misericordia, que
en él más que una palabra es un sentimiento, sino que tiene directamente
que ver con su lema, miserando atque eligendo [elegido por misericordia]“.
Según el escrito, aunque no todo el mundo entiende el “misericordiando” de Bergoglio, a todos les gusta. “El gerundio latino miserando
es intraducible tanto en italiano como en español. Me vino a la mente
traducirlo con otro gerundio que no existe: misericordando’”. Y agrega:
“¿Cuánto tiempo creen que pasará antes de que misericordiando llegue a los crucigramas? ¿Se imaginan? Catorce letras, neologismo papal”.
“El mensaje de Jesús es éste: la misericordia.
Para mí, lo digo humildemente, es el mensaje más fuerte del Señor: la
misericordia”. Lo dijo el papa Francisco en la parroquia de Santa Ana
pocos días después de su elección. Y luego pronunció el neologismo
‘misericordiando’ en la entrevista con el director de la revista jesuita Civiltá Cattolica, padre Antonio Spadaro.
Milia considera que ‘misericordiando’ es un feliz hallazgo del Papa porque miserando en español y en italiano suena más a miseria que a misericordia.
