Hablemos de lucha de clases (I)
La lucha de clases ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma.
El primer principio de la termodinámica nos sirve para ilustrar un
fenómeno tan reciente como chocante: la lucha de clases es un concepto
de izquierdas que se ha desplazado a la derecha. La lucha de clases es
un “significante flotante” que ha cambiado de signo y se expresa hoy en
la revuelta de los marginados por la globalización –los “deplorables”–,
frente a una izquierda de diseño instalada en el neoliberalismo y sus
bondades diversitarias.
Llegó el momento de una transvaloración radical de conceptos. El
tablero salta por los aires y se impone una redistribución completa de
la baraja. De lo que se trata ahora es de pensar lo que hasta ayer era
impensable, de cabalgar el tigre de las nuevas realidades. Es la hora de
romper inercias mentales y de revisitar, de forma desprejuiciada y
desenvuelta, algunas de las ideas de Marx. Por ejemplo, la lucha de
clases.


