Publicado por Revista Cabildo Nº30
Mes de Julio de 2003-3ºÉpoca
REVISTA CABILDO Nº30
EDITORIAL
LA OBSCENIDAD MARXISTA
DESDE que el Proceso manifestó que no tenía plazos sino objetivos; desde que privilegió entre éstos el logro de una democracia moderna, eficiente y estable; desde que clausuró su ciclo tras la rendición en Malvinas, y desde que para el cumplimiento de su meta convocó al ruedo político a la misma hez ideológica que los cuadros militares habían combatido, a ningún observador capaz puede sorprenderle que el marxismo se haya instalado cómodamente en el poder. No pocas veces el protervo dúo de Marx y Engels, como el crapuloso Lenín después, habían enseñado que la democracia es el primer paso y el acceso más próximo a la Revolución. Sabíanlo todos, a diestra y a siniestra. Todos, menos los conductores del Proceso, que fingieron ignorarlo.


