EDITORIAL
Antonio CAPONNETTO
La nación invertebrada
NADA nuevo diagnosticamos si hacemos referencia al estado de descomposición en que se encuentra hoy la sociedad argentina. Nada nuevo tampoco si aludimos a las causas profundas que tal descomposición explican. Lo extrañamente novedoso resultaría si tales causas profundas fueran reconocidas alguna vez desde las más altas instancias que, a la par de descubrirlas, tuvieran la autoridad, por lo mismo, de rectificar el rumbo y de recuperar el quicio. Mas no hay asomo de tal bien a la vista. Por el contrario, el caos impera, el desorden es costumbre y resignación, el desmán es el alimento comente del espacio público. La demasía y el desafuero campean a sus anchas, ante el gesto inexpresivo de quienes hacen zen cuando debieran, al menos, tocar el botón de pánico.

