No lamentes la muerte de un prisionero, si no haces algo por su libertad.
Carta abierta a Su Santidad
“Por sus frutos los conoceréis” (San Mateo: 7; 16).
Su
Santidad: Me dirijo respetuosamente a usted, dada su investidura como
ocupante de la silla de San Pedro, para expresar algunos interrogantes
que sus actos despiertan en muchos católicos, agregando algunas citas
bíblicas, para fundarlas en la doctrina de Cristo. Lo hago públicamente
para tener más probabilidades que le llegue.



