En la Argentina hay 35 ríos, arroyos y lagos apropiados por terratenientes
Son empresarios locales y extranjeros que se adueñaron de
recursos hídricos que deberían ser accesibles para todos los habitantes.
Incumplen la ley y, muchas veces, recurren a la violencia. Los negocios
privados y el caso de Corrientes.
Un empresario inglés alambra un lago en Río Negro, un millonario
italiano cierra una ruta provincial y aísla a un pueblo en Chubut. Un
magnate de medios estadounidense pone una tranquera e impide el paso al
río Traful, en Neuquén. Y en San Martín de los Andes, el custodio
privado de un complejo de cabañas mata de un balazo a un joven por estar
pescando con un amigo a orillas del río Quilquihue. Son apenas algunos ejemplos de los
innumerables casos de apropiación ilegal de recursos hídricos por parte
de empresarios argentinos y extranjeros que violan leyes provinciales y
nacionales, y pasan a ser « okupas » de escenarios naturales que
deberían estar abiertos al público. Así lo pudo comprobar Tiempo
Argentino tras un relevamiento en todo el país, que permitió detectar en
ocho provincias 35 casos en los que ríos, lagos, arroyos, costas y
lagunas dejan de ser de todos para ser de algunos pocos, que no
prescinden de recurrir a la violencia para obtener y conservar sus
privilegios.
