MONTONEROS EJECUTA AL COMISARIO VILLAR
El
1 de noviembre de 1974, pasada la medianoche, dos vehículos avanzaban
por la Av. Cazón hacia el corazón de Tigre, un Dodge Polara azul
metalizado y un Torino 380 naranja con techo vinílico negro. En ellos se
desplazaban cinco efectivos del GEC, los Grupos Especiales de Combate
que Montoneros había organizado para llevar a cabo operaciones
especiales y de alto riesgo en situaciones extremas.
Se
trataba de Horacio Mendizábal –jefe de la sección–, Roberto Cirilo
“Nacho” Perdía, Norberto “Beto” Ahumada y dos buzos expertos, el “Gordo”
Alfredito y “Pipo”, comandos anfibios de la agrupación.
Los
vehículos cruzaron el Canal San Fernando, hicieron seis cuadras por la
mencionada arteria y al llegar a Luis Pereira doblaron a la derecha, en
dirección al río Lujan. Circulando por esa calle atravesaron
sucesivamente España, Zuviría, Italia, Sáenz Peña, Müller y las vías del
ramal clausurado del Ferrocarril Mitre1,
para seguir por el camino de tierra que pasaba junto al aserradero “La
Plantadora” y la empresa Okal Argentina. Doscientos metros más adelante
se detuvieron y apagaron las luces; el lugar se hallaba en penumbras y
no se veía nadie en los alrededores.

