Es la única y más intrigante reliquia en su género y la ironía más arraigada es que hay legiones de cristianos que no tienen idea de qué es y aún de que exista.
La Síndone de Turin es reverenciada como la tela sagrada del entierro de Jesucristo y pudiera decirse que es el objeto arqueológico más importante jamás hallado.
La imágen en la tela es como un negativo fotográfico expuesto a la luz de un retrato detallado de un hombre crucificado.