¿CÓMO SIGUE ESTA TRAGEDIA?
Era evidente que Macri no es un estadista, ni siquiera una persona de bien y menos aún, un hombre inteligente, con buenos principios como para haberlo convertido en el salvador de la Patria frente a la tiranía kirchnerista. Por el contrario: es astilla del mismo palo de dicho engendro político y todavía peor, porque teniendo fama de "centrista", libre de sospechas de ser marxista, podía hacer una política estatista y dictatorial sin que los "buenos patriotas" se alarmaran.
