ANEXO XII. AMETRALLADORAS PESADAS DEL EJÉRCITO ARGENTINO
El concepto “pesado” de un arma no solo implica sus dimensiones y peso, que por lo general supera los 30 kilos, sino también los complementos con los que cuenta, a saberse un trípode, goniómetro, caja de municiones y dos o tres servidores por cada una, lo que la convierte en un componente ideal para las secciones de apoyo de las compañías de infantería y fusileros.
La primera ametralladora Browning Cal. 12,7mm. (ver ilustración), apareció en el año
1921, como derivado inmediato de la Browning M-1919, empleada en la Primera Guerra
Mundial.
La clave de su eficacia radica en su munición, elaborada a partir de un exhaustivo análisis de los cartuchos alemanes del fusil contracarro Mauser T-Gewehr calibre 13mm.
Desde ese momento, el cartucho 12,7 mm ha permanecido inalterable, pese a los distintos tipos de prototipos alternativos que se han desarrollado.
La clave de su eficacia radica en su munición, elaborada a partir de un exhaustivo análisis de los cartuchos alemanes del fusil contracarro Mauser T-Gewehr calibre 13mm.
Desde ese momento, el cartucho 12,7 mm ha permanecido inalterable, pese a los distintos tipos de prototipos alternativos que se han desarrollado.
Esta ametralladora ha dado lugar a una ingente cantidad de
variantes, en las cuales los mecanismos básicos han permanecidos inalterados.
Una de las variantes más producidas, es la M2, derivado directo de la M2HB (Heavy Barrel) o Cañón Pesado.
Una de las variantes más producidas, es la M2, derivado directo de la M2HB (Heavy Barrel) o Cañón Pesado.

