La constitución Missale Romanum, una estafa providencial (A cincuenta años del Novus Ordo Missae I)
El primer domingo de Adviento de 1969, 30 de noviembre, hace
exactamente 50 años, la constitución Missale
Romanum entraba en vigencia, estableciendo el llamado Novus Ordo Missae o, más
oficialmente, el «misal romano reformado».
Aun hoy existen bastantes dudas acerca de qué es lo que establece esencialmente
esta constitución. Como en tantas otras circunstancias en estos últimos
sesenta años, los errores gramaticales [1]en
documentos oficiales de la Iglesia han sido cada vez más grotescos. Recordemos
el error señalado por Romano Amerio en la motu
proprio de la supuesta excomunión a monseñor Lefebvre: «hay un error de
latín tan garrafal que bastaría, se dice en Roma, para suspender a un muchacho
del bachillerato. El gazapo está en la parte central del documento, donde se
pone en nominativo un clarísimo acusativo. El Vaticano se defiende aludiendo a
la escasez de latinistas de que dispone, lo que, pese a todo, no ha evitado un
pequeño y amable escándalo en torno al error» (Juan Arias, El País, 8 de agosto de 1988).

