Predicación de los Padres más antiguos, monumentos litúrgicos, hechos especiales de recurso a María, erección de iglesias y celebración de fiestas en su honor.—En qué sentido el desarrollo de este culto tuvo su origen la definición de la maternidad divina, en el Concilio de Efeso. y consideraciones sobre ese mismo desenvolvimiento.
     I. Los monumentos de las catacumbas no son los únicos que proclaman el culto de los primeros cristianos hacia María, Señora nuestra; y hablamos, sobre todo, del culto de invocación, puesto que es el más combatido por los adversarios de la Santísima Virgen. Cien veces, en los Hechos de los Apóstoles y en sus cartas oímos a estos pedir a los fieles la asistencia de sus oraciones y de sus votos. Ahora bien: si los cristianos de aquellos tiempos primitivos pedían a sus hermanos que intercediesen por ellos, porque estos hermanos eran discípulos y amigos de Cristo, ¿es posible que se olvidasen de implorar de la Madre de Cristo la limosna de su intercesión ante el trono de Cristo?