Suba del gas: una salida que deja más dudas que certezas y una encerrona política a las provincias
La
salida alternativa que estableció la Casa Rosada para tratar de mitigar
el impacto del ajuste tarifario en el servicio de gas y bajar la
tensión interna con sus aliados de la UCR y la Coalición Cívica ha
dejado planteada varias dudas operativas y una clara intención del
Gobierno de involucrar a la fuerza a las administraciones provinciales
para poder transferirle buena parte del problema y del costo político de
las medidas correctivas que se tengan que adoptar en el corto plazo.
Ante
los reclamos de Elisa Carrió y los referentes radicales para atenuar la
incidencia de los últimos aumentos de tarifas, el Gobierno aceptó
modificar el esquema de vencimientos de las facturas de gas
correspondientes a los períodos de mayor consumo que van desde mayo
hasta agosto.
Según lo anunciado, ahora los usuarios residenciales
van a poder optar por pagar las boletas que reciban hasta el mes de
octubre en tres cuotas entre noviembre y abril del próximo año con tasa
de interés de recargo que rondará el 21% anual.
De esta manera,
las autoridades nacionales lograron mantener los porcentajes de aumentos
sin cambios y desechar la propuesta de los técnicos de la UCR que
impulsaba la aplicación de una tarifa plana a lo largo del año que
implicaba para los hogares pagar todos los meses un importe similar.

