LA AGENDA DE
LOS IDIOTAS
Amigos:
La Historia Universal nos ha acreditado sobradamente
que, han sido las grandes mentiras de los narradores y biógrafos oficiales, las
determinantes de escenarios que, de haberse jalonado con verdades, hubiesen
significado otras consecuencias de esos mismos distorsionados hechos.
Bonaparte, derrotado y hundida su flota por Nelson en
la Batalla del Nilo, ordenó a los Cronistas de su comitiva -bajo pena de
fusilamiento- silenciar esa realidad, lo que le permitió retornar a París
pletórico de un falso triunfalismo y continuar por quince años más, hasta
Waterloo y su definitivo exilio.


