Vidal y otras marionetas.
Por Miguel De Lorenzo
En su calamitoso declive hacia las
formas menos dignas de la política, debemos anotar entre otras, la ley
que prohíbe siquiera mencionar un número diferente de los famosos
treinta mil, sus elogiosos encuentros con Carlotto, las concesiones y
privilegios a abuelas, la exención de declaraciones juradas a los
intendentes de la provincia, la prohibición de cualquier ceremonia
religiosa en las escuelas provinciales, la educación sexual integral,
el fervor por la ley pro aborto etc., entre otras..
Ahora agregó una perla majestuosa. Un
médico, Secretario de Salud de Magdalena, Julio César Romero fue
obligado a renunciar por haber escrito que se necesitaban para el
distrito, médicos provida.