Desde el Real de la Muy Fiel y Reconquistadora Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo
NICOLÁS
II
REINADO,
MARTIRIO Y SANTIDAD
Lo prometido es deuda. Esto nos lleva a cumplir con los camaradas lectores y continuar tratando
el centenario del horror máximo que han conocido los siglos: la llamada
“revolución bolchevique”. Este horror no perteneció solamente a Rusia por haber
sido parido allí, en el mismo sitio donde fue aplastado. Algo del averno hizo
metástasis en un mundo ateo y por ende hedonista. Ahora lo vemos repetirse con
la bendición democrática, el camino perfecto que facilita su siembra, con el
permisivismo y el relativismo.
El genial VILFREDO PARETO (lamentablemente tan
olvidado) nos alertaba respecto al monstruo hace ya décadas, en las páginas de brillantes
estudios. En este caso nos referimos a “Transformación de la Democracia” en uno
de cuyos capítulos escribe el Dr. Pareto: “Consciente o inconscientemente ,van exhortando a la
gente a no contrastar «los tiempos nuevos»… «a resignarse a lo inevitable», a
creer «en el evangelio divino del proletario» a transformarse para no ser
destruidos, lo que a decir verdad, es darse la muerte para no ser asesinados
por otros”.
Decía el Dr, Falcionelli que quienes pretendemos
escribir historia tenemos prohibido hacerlo presentando una opinión ya que ésta viola el farisaico principio de objetividad
y tiende a hacer filosofía.

