Mostrando las entradas con la etiqueta 1955 GUERRA CIVIL LIBERTADORA Y LA CAIDA DE PERON- PERON VACILA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 1955 GUERRA CIVIL LIBERTADORA Y LA CAIDA DE PERON- PERON VACILA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de junio de 2019

PERON VACILA

Un hecho que llamó poderosamente la atención durante todo el conflicto, fue la extraña actitud de Perón. Nadie podía entender su hermetismo; nadie se explicaba su reticencia y el hecho de haber delegado completamente el mando en el general Lucero. “Partidarios y opositores se extrañaban de su pasividad, mientras las batallas que decidirían el futuro de la Nación y el suyo propio se libraban encarnizadamente por aire, mar y tierra”1.
De repente, quien había encabezado la revolución social más trascendente de América Latina, quien mantuvo en vilo al mundo con su política de enfrentamiento a EE.UU y las naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, quien había intentado la organización de un IV Reich en esta parte del mundo, trayendo al país técnicos y científicos de las naciones del Eje junto a los peores criminales de guerra, quien arengara a las turbas con frases de ira e incentivara el odio y el revanchismo, se mostraba temeroso y falto de iniciativa. Frases como“¡¿Ustedes me piden leña. ¿Por qué no empiezan a darla ustedes?!” que vociferó desde los balcones de la Casa Rosada, el 1 de mayo de 1953; “¡El día en que se comience a colgar, yo estaré al lado de los que cuelgan!” (2 de agosto de 1946); “¡A mí me van a matar peleando!”, “¡Entregaré unos metros de piola a cada descamisado y después veremos quien cuelga a quien!” (13 de agosto de 1946); “¡Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores!” (11 de septiembre de 1947); “¡Distribuiremos alambre de enfardar para colgar a  nuestros enemigos!” (31 de agosto de 1947) o la célebre “¡…por cada uno de nosotros caerán cinco de ellos!” aún estremecían a la ciudadanía por su carga de violencia e irreflexión y sin embargo, quien las pronunciara con tanta convicción, carecía de toda iniciativa.