Mostrando las entradas con la etiqueta 1955 GUERRA CIVIL- LA REVOLUCION LIBERTADORA Y LA CAIDA DE PERON- LOS ÚLTIMOS MOVIMIENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 1955 GUERRA CIVIL- LA REVOLUCION LIBERTADORA Y LA CAIDA DE PERON- LOS ÚLTIMOS MOVIMIENTOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de junio de 2019

LOS ÚLTIMOS MOVIMIENTOS

 


Con la tranquilidad de que el día anterior Susana y Andrés Lonardi habían partido hacia Córdoba en compañía de Ricardo Quesada, el general y su esposa se levantaron temprano y después del aseo, prepararon las dos valijas que pensaba llevar de viaje.
General  Eduardo Lonardi
A media mañana desayunaron y cerca del medio día los Lonardi salieron a caminar por los alrededores, finalizando la recorrida en el confortable restaurante Ballardino de la calle Charcas donde se dispusieron a almorzar. Mientras tanto, en el apartamento, Luis Ernesto bajaba el equipaje con mucha cautela y lo guardaba en el baúl del automóvil de su padre, estacionado en el garaje del edificio. De acuerdo a lo planeado, a las 15.00 se dirigió a la casa de su hermana Marta, en el barrio de Belgrano, desde donde aquella partió a bordo de su vehículo para recoger a sus padres en Libertad y Guido. Sin embargo, quiso el destino que a las pocas cuadras, pinchase un neumático y no pudiese seguir.
Marta corrió hasta su casa para dar aviso del inconveniente y luego abordó un taxi mientras su hermano se dirigía presurosamente hasta el lugar donde se había quedado el coche para cambiar la rueda.
Marta recogió a sus padres en el punto indicado y regresó pasadas las 16.00. No hubo tiempo para las despedidas; Luis Ernesto y sus progenitores abordaron el automóvil de su hermana y partieron hacia Plaza Once a gran velocidad, acompañados por Deheza. Durante el trayecto, Lonardi aprovechó para relatar sus últimos movimientos y brindar un panorama de cómo marchaban las cosas: acababa de tener una última reunión con el coronel Señorans en el consultorio odontológico del Dr. Cornejo Saravia y su subalterno había vuelto a solicitar unos días de plazo para iniciar las operaciones. Según su explicación, era imperioso coordinar los movimientos en el Litoral y los tiempos no daban.