La “concientización liberadora”
“No existen contradicciones entre los propósitos de la religión y los propósitos del socialismo». (Del discurso de Fidel Castro ante los representantes del Consejo Mundial de Iglesias, en Jamaica, 1977).
Es
cuando nace el proyecto de ingresar metodológicamente en dos ámbitos
para trabajar desde adentro: uno de ellos, señalado como el principal,
fue la Iglesia Católica, por la fuerza de su contenido espiritual y su
enorme influencia en todos los niveles y sectores. El otro fue el
ámbito más específicamente cultural, que abarca desde los sistemas y
estructuras educativas, los organismos formadores de la juventud o
representativos de la vida cultural, hasta los medios de comunicación
—o simplemente al periodismo, como se decía entonces— expandiéndose
dentro de ellos hasta alcanzar posiciones importantes.
Al
respecto no puede dejar de mencionarse, por la notable incidencia que
adquirió en su momento, la tarea desarrollada por un brasileño que
incursionó en nuevas teorías educativas centralizadas en la exaltación
del hombre y en los sectores más necesitados de la sociedad.

