miércoles, 11 de diciembre de 2019
CAMBIAR PARA QUE NADA CAMBIE
Como era lógico y de esperar, la
asunción de Alberto Fernandez y de Cristina Fernandez de Kirchner a la
presidencia y vice de la nación, despertó una oleada de algarabía y desenfreno
(en algunos casos pornográficos) entre sus votantes; los que inmunes a todo
dato de la realidad esperan ilusionados que la nueva dupla gobernante traiga
consigo la solución a los múltiples problemas económicos que padecemos los
argentinos.

