Peronismo y más peronismo y sólo peronismo. Por Cosme Beccar Varela
No me
sorprende que Macri haya elegido como su compañero de fórmula al
peronista-abortista-camaleón Pichetto. Varias veces he citado en este
periódico la famosa frase de Macri, de los tiempos en que era Intendente
de Buenos Aires, en la cual declaró: «cada día soy más peronista».
Desde que decidió entrar en la política lo hizo mediante el partido PRO
que fundó para él Miguel Angel Toma, ex-seminarista jefe del peronismo
de la Ciudad y uno de los peores exponentes de ese virus mortal que
sembró Perón en el país desde 1945. Luego, se rodeó de peronistas, tanto
en la Intendencia como en el gobierno nacional. Y ahora da un paso más
nombrando a Pichetto para candidato a vicepresidente.
Este Pichetto es un peronista «trepador» y cínico. «Nacido en
Banfield hace 67 años, hizo su carrera política al calor del poder, como
representante de Rio Negro, donde fue activo diputado menemista,
senador duhaldista y desde el 2003, jefe de la bancada del Frente para
la vistoria (N: o sea, el kichnerismo) durante los 12 años en los que
gobernaron Néstor y Cristina.» («Clarín» 12/6/2019, pag. 4).




