EL CAPRICHO SARMIENTINO
(A propósito del revisionismo Paka-Paka)
“Para Sarmiento el Papa puede no ser infalible, pero ni el Papa puede negar la infalibilidad de Sarmiento.” (J. B. Alberdi)
1. “Me Aburro”
Nada
agradable o gustoso resulta escribir o tratar el tema de Sarmiento.
Especialmente si se lo hace desde donde se encuentran sus más fervientes
defensores y admiradores, como lo es la provincia de San Juan.
Podríamos repetir aquello del diario La Prensa: “Cada vez que nos
ocupamos del señor Sarmiento, lo hacemos con un profundo y penoso
estremecimiento del alma”[1]. O bien, podríamos traer a colación aquello
del historiador sanjuanino Horacio Videla: “Escribir sobre Sarmiento,
aunque sea para defenderlo, hace experimentar una incomodidad
inexpresable.”[2] Pese a todo lo hacemos.
Lo
hacemos luego de la enorme repercusión que tuvo la polémica entre
Sarmiento, o los defensores de éste, y el canal televisivo oficial
Paka-Paka, durante los días pasados. Parece no haber medio periodístico
televisivo, gráfico o digital que no se haya hecho eco de la ridícula
polémica. Ridícula, puesto que surgió a partir de que el programa
infantil “Las asombrosas aventuras de Zamba”, que emite el mencionado
canal, destrató la figura del Maestro de América.
Por
lo tanto, dada la cantidad de opiniones que mereció la señal en
cuestión, acompañada de la lista acostumbrada de lugares comunes pro y
contra de Sarmiento, sumado a la confusión reinante, creemos oportuno
esbozar una nueva crítica.

