Crónica política
La Salada, los kapos y el mundo de los pobres
Por Rogelio Alaniz
Jorge Castillo se defendió a escopetazos.
Los que lo conocen dicen que es lo que mejor sabe hacer. También se
dice que es un hombre inteligente y un empresario creativo y audaz. Es
posible. Hace unos años de Alfredo Yabrán se decía más o menos lo mismo.
Y tal vez la ponderación pueda hacerse extensiva a Lázaro Báez y
Cristóbal López. Sin ir más lejos, de Al Capone se dijo que era un
empresario con una inteligencia superior a la normal.
Tal vez no se equivocan quienes sostienen que el
capitalismo sin Estado de Derecho deviene en hampa y mafia. Puede ser.
Creo, quiero creer, que el capitalismo es una relación económica, pero
también cultural y política. Acumular fortuna sin reglas o con la reglas
del hampa, no es necesariamente capitalismo. Esa pasión o pulsión
existe desde la noche de los tiempos. El capitalismo alienta el
enriquecimiento, pero no hay capitalismo sin leyes y sin una cultura
fundada en la libertad, los derechos y las garantías.

