Negacionismos y opción por los pobres. El caso del Padre Ghisaura
El “negacionismo” es ese delito del mundo moderno por el cual, si uno no opina como la minoría dominante, es echado al estercolero de la democracia.
Pongamos
un ejemplo: si alguien, en el colmo de la insensatez, llegase a decir
en Alemania que los judíos que padecieron bajo el régimen nazi fueron no
seis millones sino 5.999.999, “sea anatema”.
Incluso si fuera judío quien lo afirmase (pregúntenle si no a Finkelnstein).
