ALBERTO BUELA
Pluralismo sin relativismo II
Alberto Buela (*)
Cuando
decimos pluralismo queremos decir respeto a las diversas opiniones, aun
cuando sabemos que no todas las opiniones son respetables, como por
ejemplo, las opiniones xenófobas o racistas.
Opinar no es otra
cosa que afirmar o negar algo con miedo a equivocarse, de modo que sobre
la opinión no hay ciencia sino solo puntos de vista o expresión de una
subjetividad.
Hoy, a dos décadas del comienzo del siglo XXI,
resulta casi imposible encontrar en Occidente alguien, que en su sano
juicio, no respete el pluralismo. Es que vivimos inmersos en sociedades
de masas, multiculturales, multirraciales e interreligiosas y el
pluralismo salta y aparece por todas partes, nos guste o no.
Ahora
bien, ¿el pluralismo se agota en sí mismo como pretenden los libres
pensadores, los progresistas, los satisfechos del sistema o tiene una
finalidad superior como puede ser la unidad armoniosa de las opiniones
que lo componen?
