DOS GOLPES DUROS
A 8000
kilómetros de distancia de allí, en la ciudad de La Habana, Fidel castro
decidió romper el silencio con respecto al Che y anunciar que se encontraba
bien, cumpliendo una misión para la revolución en alguna parte del mundo. En
ese momento, circulaban versiones de todo tipo, la mayoría disparatadas,
ubicándolo en diferentes escenarios, poniendo en duda su estado de salud y
hasta dándolo por muerto. Por esa razón, el 20 de abril de 1965, decidió hablar
con la prensa para despejar cualquier duda. Fue el día en que su hija Hildita
recibió la carta de su padre, refiriéndole que por un tiempo algo prolongado no
tendría noticias de él. Aún así, no todo el mundo creyó aquella declaración y
las versiones siguieron circulando.
La
tropa cubana se puso en marcha, trepando dificultosamente las laderas cubiertas
de niebla, nueve kilómetros de espesura a través de senderos angostos que por
su irregularidad y lo enmarañado del follaje, dificultaban notablemente el
avance.

