EL DÍA DESPUÉS
La noche del 18 de abril, tuvo lugar en la Casa
Blanca la tradicional recepción anual que el presidente ofrecía a los
congresistas.
Kennedy, vestido de etiqueta, ingresó al salón del brazo de su
esposa Jacqueline, quien, una vez más, volvió a deslumbrar a los presentes por
su elegancia y distinción.
En
determinado momento, cerca de la medianoche, Dean
Rusk, Robert McNamara y Lyndon Johnson, abandonaron el salón y se dirigieron al
Cuarto de Gabinete, en el ala oeste, seguidos por el almirante Arleigh Burke y
el general Lyman Lemnitzer.
El presidente, que en esos momentos departía con un grupo de
invitados, vio reaparecer al secretario de Estado quién, con un gesto de la
cabeza, le pidió seguirlo.
El presidente se disculpó con sus invitados y se acercó hacia
el umbral donde se encontraba parado el funcionario y juntos salieron del
recinto, seguidos de cerca por la custodia.

