MÉXICO
![]() |
| En 1954 México era gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) |
Jon
Lee Anderson comienza el capítulo mexicano de la vida del Che haciendo
una descripción somera de la situación política del país, incluyendo
referencias a artistas de la talla de Diego Rivera, Frida Kahlo,
Cantinflas y Dolores del Río, sin olvidar a María Félix y Sequeiros.
Incluso menciona la inspiración que buscaban en ese medio, escritores de
la talla de Antonin Artaud, André Bretón, Jack Keruac y William S.
Burroughs.
Desde
1929 gobernaba en tierras aztecas el PRI (Partido Revolucionario
Institucional), fundado por el presidente Plutarco Elías Calles,
responsable de la cobarde masacre de católicos durante la denominada
guerra cristera1.
Ni
bien pisó suelo mexicano, Ernesto se puso a buscar trabajo pues el
dinero que llevaba, apenas le alcanzaba para dos meses. La visita al
domicilio de Ulises Petit de Murat no fue tan fructífera como esperaba y
por esa razón, después de un par de encuentros en los que llegaron a
chocar por cuestiones ideológicas, su peregrina y fugaz idea de trabajar
como extra de cine se esfumó. Aún así, el anfitrión, individuo amable,
devoto católico y buen padre de familia (las segunda cualidad chocó
bastante al recién llegado), lo llevó a conocer la pirámide de
Teotihuacán, de la que Ernesto poco y nada sabía2.

