Otra vez el feminismo
Imaginería del ´acoso´
y propaganda feminista
“Viajar
en tren, es de lo mejor” recitaba una no tan arcaica canción
infantil que cantábamos a nuestros hijos pequeños. Conservaba un tono festivo
que evocaba los viejos trenes argentinos y que poblaba la imaginación de inocua
fantasía.
Lejos estaban aquellos trenes de semejar los
flamantes “trenes de Randazzo” con
los que el ex ministro aspiraba a heredar el legado de Cristina ganando una
elección nacional, al mismo tiempo que pretendía corregir los déficits del
modelo kirchne-cristinista.
No es propósito de estas líneas abundar en
detalles acerca de trenes, de ministros en retirada, del izquierdoso modelo continuista del Régimen, ni de ninguna otra
fruslería política argentina actual.
¿Y entonces? Sí, algo tienen que ver los
trenes, pero como sujetos pasivos, cristinismo
mediante, de una campaña publicitaria contra el acoso que se escucha, con
repiqueteo constante, toda vez que uno aborda cualquiera de dichos convoyes. Me
toca a mí, en suerte, abordar el servicio del tren Mitre que o bien me deposita
en Retiro desde estación Villa Pueyrredón, o en sentido contrario, aquí me deja
viniendo de Ministro Carranza o alguna otra recordada estación de mis años en
Buenos Aires.


