VIOLENCIA EXTREMA
La cúpula montonera en Atlanta. En la foto podemos distinguir a Roberto Quieto,
Mario E. Firmenich, Fernando Vaca Narvaja y semicubierto en segunda fila a Rodolfo Galimberti, detrás de la mujer de pantalones |
Como
consecuencia de la destitución de Obregón Cano, Córdoba quedó sumida en
una ola de violencia que trajo aparejada una verdadera crisis de
gobierno. Tiroteos, agresiones y atentados fueron moneda corriente en
los días subsiguientes, así como amenazas y apremios perpetrados
mayoritariamente por la izquierda y partidarios del gobernador depuesto.
El
9 de febrero estallaron bombas en los barrios San Vicente y Alto
Alberdi. En la localidad de Los Cocos, ubicada en el departamento de
Punilla, a 100 kilómetros de la capital provincial, fue ametrallado el
destacamento policial, donde cayó muerto el agente Timoteo D. Lucero que
se encontraba de guardia. Los
atacantes dispararon desde un automóvil que pasó a gran velocidad y
antes de perderse en la noche, se apoderaron de la metralleta y la
pistola 11,25 del efectivo asesinado1.
Al mismo tiempo, en Los Reartes, partido de Calamuchita, varios desconocidos irrumpieron en la seccional policial y después de reducir al personal, pintaron las paredes con leyendas del ERP.
Al mismo tiempo, en Los Reartes, partido de Calamuchita, varios desconocidos irrumpieron en la seccional policial y después de reducir al personal, pintaron las paredes con leyendas del ERP.
