Los crímenes de los “buenos”: Francia y Alemania luego de la segunda guerra (2-2)
Hacer
el primer agujero en un muro es siempre el más difícil. Una vez que me
convencí de que toda mi comprensión de la historia de la posguerra de
Francia estaba totalmente equivocado, naturalmente me volví mejor
dispuesto a nuevas revelaciones. Si Francia -un miembro destacado de la
victoriosa coalición aliada de la segunda guerra mundial- había sufrido
realmente una orgía sin precedentes de terror y asesinatos
revolucionarios, tal vez mi historia estándar tampoco había sido muy
sincera en su descripción del destino de la derrotada Alemania. Sin
duda había leído sobre los horrores infligidos por las tropas rusas,
con tal vez 2 millones mujeres y niñas alemanas brutalmente violadas,
y también hubo una o dos frases sobre la expulsión de muchos millones
de alemanes de las tierras controladas por Polonia, Checoslovaquia, y
otros países de Europa del este, en venganza después de sus años bajo el
yugo nazi. También se mencionó el notablemente vengativo plan Morgenthau,
afortunadamente casi abandonado de entrada, y un enfoque en el
renacimiento económico alemán bajo la generosidad del plan Marshall.
Pero comencé a preguntarme si realmente había más detrás de todo esto.


