GUERRA EN LAS ALTAS CUMBRES (2a. Parte)
Asegurados los montes Longdon,
Harriet y Dos Hermanas, la 3ª Brigada de Comandos debía esperar que su
par, la 5ª Brigada de Infantería, capturase los montes Tumbledown,
Williams y Wireless Ridge para acometer juntas el asalto a Puerto
Argentino.
La batalla de Tumbledown
Mientras las tropas combatían en
Dos Hermanas y Harriet, el brigadier Thompson organizaba el ataque a Wireless
Ridge, paso previo al lanzamiento de su propia unidad desde el sector
noroeste del monte Tumbledown hacia Sapper Hill y las primeras posiciones
enemigas, en los suburbios de Puerto Argentino.
La 5ª Brigada esperaba iniciar
el ataque entre el 12 y 13 de junio, lo que fue comunicado a Thompson la
mañana de aquel primer día pero horas más tarde, Moore y Wilson convinieron aplazarlo
porque no disponían del tiempo suficiente para planificarlo y ponerlo en
marcha. Concedido el plazo, la operación sobre Wireless Ridge fue suspendida,
decisión que desconcertó un tanto al comandante de la 3ª Brigada.
Tumbledown y Williams estaban
ocupados por la Compañía N del Batallón
de Infantería de Marina 5, compuesta por secciones de tiradores, morteros de 60
y 81 mm,
ametralladoras pesadas de 12,7
mm y cañones antitanque de 105 mm, todo ello reforzado
por una sección de ingenieros anfibios, una compañía del Regimiento de
Infantería 3 y la Compañía
B del Regimiento de Infantería 6, estas últimas apostadas en
el sector norte del dispositivo defensivo. La Compañía M del BIM5,
por su parte, se hallaba acantonada en Sapper Hill y allí aguardaba aferrada a sus posiciones.
El BIM5 tenía su asiento de
paz en Río Grande, Tierra del Fuego. Se trataba de una de las unidades más poderosas y
aguerridas de las fuerzas de defensa argentinas y su comandante, el capitán de
fragata Carlos Hugo Robacio, era uno de los oficiales mejor calificados por el alto
mando.

