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martes, 2 de julio de 2019

GUERRA EN LAS ALTAS CUMBRES (2a. Parte)


Asegurados los montes Longdon, Harriet y Dos Hermanas, la 3ª Brigada de Comandos debía esperar que su par, la 5ª Brigada de Infantería, capturase los montes Tumbledown, Williams y Wireless Ridge para acometer juntas el asalto a Puerto Argentino.  
La batalla de Tumbledown
Mientras las tropas combatían en Dos Hermanas y Harriet, el brigadier Thompson organizaba el ataque a Wireless Ridge, paso previo al lanzamiento de su propia unidad desde el sector noroeste del monte Tumbledown hacia Sapper Hill y las primeras posiciones enemigas, en los suburbios de Puerto Argentino.
La 5ª Brigada esperaba iniciar el ataque entre el 12 y 13 de junio, lo que fue comunicado a Thompson la mañana de aquel primer día pero horas más tarde, Moore y Wilson convinieron aplazarlo porque no disponían del tiempo suficiente para planificarlo y ponerlo en marcha. Concedido el plazo, la operación sobre Wireless Ridge fue suspendida, decisión que desconcertó un tanto al comandante de la 3ª Brigada.
Tumbledown y Williams estaban ocupados por la Compañía N del Batallón de Infantería de Marina 5, compuesta por secciones de tiradores, morteros de 60 y 81 mm, ametralladoras pesadas de 12,7 mm y cañones antitanque de 105 mm, todo ello reforzado por una sección de ingenieros anfibios, una compañía del Regimiento de Infantería 3 y la Compañía B del Regimiento de Infantería 6, estas últimas apostadas en el sector norte del dispositivo defensivo. La Compañía M del BIM5, por su parte, se hallaba acantonada en Sapper Hill y allí aguardaba aferrada a sus posiciones.
El BIM5 tenía su asiento de paz en Río Grande, Tierra del Fuego. Se trataba de una de las unidades más poderosas y aguerridas de las fuerzas de defensa argentinas y su comandante, el capitán de fragata Carlos Hugo Robacio, era uno de los oficiales mejor calificados por el alto mando.