jueves, 13 de junio de 2019
Rosas y el odio mitrista*
Rosas
es un hombre a quien le tocó desempeñar su papel después de un mito y
antes de otro. Para que Rosas pueda tener jueces en su Patria, es
preciso que Rivadavia y Mitre recobren su naturaleza de seres mortales y
falibles.
[Carlos Pereyra].
[…] Los adversarios de Rosas, los unitarios de entonces, que ahora se
llaman mitristas o pseudo-mitristas, luchaban por otra cosa: “la
libertad”, palabra engañosa que ha servido para encubrir muchas
iniquidades; y luchaban a costa, precisamente, de la independencia, de
la soberanía y del honor de la Nación, valores estos que, con criminal
inconciencia, hicieron peligrar porque para ellos nada valían mientras
se salvaran los principios.
¿Qué principios? No otros que los que les permitieron conseguir lo que
han conseguido; también lo dijo Alberdi al comparar su acción con la de
Rosas: “sus pobres sucesores -sostuvo- que sólo han brillado en el talento bufón de ganar su rango y su pan”.

