La jerarquía católica española sucumbe al becerro de oro: El obispo de León amenaza con suspender al párroco Jesús Calvo por sus críticas a los judíos
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JT.- Definitivamente, la corrompida jerarquía católica española ha
encontrado nuevo amo al que servir. Desde la llegada al Papado del
jesuita Francisco I, la araña negra se extiende como una larga sombra
para exigir a los católicos acatamiento y servidumbre a los amos de
nuestro tiempo. La Iglesia de Jesús y de los mártires devenida
prostituta babilónica. La Cruz reemplazada por el becerro de oro. El
obispo de León, Julián López, ha amenazado con suspender de sus
licencias ministeriales al párroco Jesús Calvo por sus reflexiones en
‘La Ratonera’ sobre las causas que provocaron la II guerra mundial y
también sobre el papel de los judíos antes y durante la citada
contienda. A través de sendas cartas enviadas al colaborador de AD, el
prelado leonés señala la necesidad de mantener la mesura dada la
evolución que están experimentando las relaciones entre la Santa Sede y
los judíos. Como se ve, para el sector más putrefacto de la jerarquía
católica es más punible criticar a los judíos que, por ejemplo, abusar
sexualmente de un menor.
Entre tanto, el párroco Jesús Calvo dice sentirse “tranquilo” y en
“paz absoluta con mi conciencia”. Recuerda las numerosas profecías y
revelaciones marianas que nos alertan del actual basurero moral y del
erratismo en las decisiones de la institucionalidad católica. Cree
además el Padre Calvo que sus testimonios semanales en ‘la Ratonera’ han
podido ser providenciales para que muchos católicos españoles se
reencuentren con la fe en Cristo.
Hay que recordar que tanto la Federación de Comunidades Judías de
España (FCJE), como algunos pseudointelectuales projudíos como César
Vidal, han desatado una campaña de desprestigio contra el Padre Calvo y
que estuvo orientada a que el obispo de León reaccionara como lo ha
hecho. La Iglesia del Papa negro cumple obediente con sus nuevos amos.
La impostura en la Iglesia católica desde la llegada de Francisco I
alcanza ya lo grotesco. Se expulsa de la catedral de Buenos Aires a los
católicos fieles a la tradición, mientras el citado templo queda
reducido a espacio conmemorativo de efemérides judías. Se exalta hasta
el empalago que los templos católicos sean también lugares de culto para
musulmanes y judíos, mientras mezquitas y sinagogas se blindan contra
“infieles” y “goyims”. Se denuncian algunas de las pandemias actuales,
pero no las causas que las provocaron. Y también nos hablan ahora del
cuento de la modernidad de la Iglesia. Como al respecto apuntó
certeramente un lector, son los antiguos los que han construido el mundo
en el que ahora vivimos, los que nos han dado la sabiduría, la ciencia,
la auténtica moral guerrera, heroica, noble y fiel del cristianismo y
no la de ahora que es débil, hipócrita y cobarde, a imagen y semejanza
de ése pueblo que ya sabemos. La clave no está en modernizar el
cristianismo, sino todo lo contrario, en volver a buscar otra vez las
raíces de lo que nos hizo grandes. En lo antiguo está lo genuino, lo
puro. Actualmente la palabra modernidad está asociada a los degenerados;
y la élite lo sabe. Por ello pretenden llevarnos a todos a un pozo
negro de mentiras, egoísmo, materialismo, falta de fe y aberraciones
contra la naturaleza, que es lo más sabio y bello que hizo Dios en este
mundo.
Por otra parte, las dotes memorísticas del obispo de León no deben
ser muy agudas, a juzgar por los hechos. Hace poco pidió al Padre Calvo
que se abstuviera de emitir opiniones políticas, cuando la Conferencia
Episcopal Española no hace otra cosa que intervenir partidariamente en
las cosas políticas desde las terminales mediáticas que todavía
controla. Le descalifica y le exige recato por sus opiniones sobre fe y
moral el mismo prelado que calló miserablemente ante los escandalosos
chalaneos con ETA del obispo Setién y de la mayor parte de la Iglesia
vasca. Lanza teas incendiarias contra el único cura que defiende y dice
las mismas cosas que la Iglesia de Roma defendió y dijo durante siglos.
Lo que tendría que hacer este embaucador purpurado, este “obispo
marrano”, es cambiar el bonete episcopal por la kipá.
Como se sabe, el Padre Calvo estará presente en ‘La Ratonera’ del
próximo jueves. Armando Robles ha pedido que ese día las pantallas
rebosen de mensajes de apoyo al sacerdote y de reprobación al indigno
obispo leonés. “La jerarquía católica es responsable del clima inmoral
que sobrevuela España. Durante la Transición sirvió de coartada para que
las logias internacionales impusieran el nuevo orden. Durante años ha
silenciado la complicidad de muchos curas y obispos con las actividades
terroristas de ETA. Utiliza sus terminales mediáticas para ponerlas al
servicio del partido que coloca banderas del colectivo gay en sus sedes
oficiales. Ahora se escandaliza cuando un cura católico discute algunas
versiones oficiales del llamado holocausto judío, pero no cuando alguien
de la izquierda o del laicismo radical pone en cuestión la quema de
iglesias y de centros religiosos durante la II república. Esta es la
institución católica actual: mendaz, apesebrada, infame y fraudulenta,
fuerte con los débiles y debil con los fuertes. Si no hemos apostotado
es por la existencia aún de personajes de la talla moral y el compromiso
ético con España del Padre Calvo, para el que pido, en estas hora para
él tan difíciles, todo el apoyo y el cariño de los lectores”, manifiesta
el director y conductor del espacio.
